Carta · tomo VIII
A GABRIEL DELESPINEY, SACERDOTE DE LA MISIÓN, EN MARSELLA
3160 [3055,VIII,208] A GABRIEL DELESPINEY, SACERDOTE DE LA MISIÓN, EN MARSELLA 26 diciembre 1659 Me dice usted que necesita un buen predicador, o que no deberíamos ponernos a predicar después de tantos obreros que hacen misiones y que predican excelentemente.
No tenemos gente así.
No obstante, el Padre Boussordec habla con mucho fruto.
Y si lo que queremos es instruir al pobre pueblo para salvarlo y no para darnos a conocer y quedar airosos, para eso ya tenemos talento suficiente.
Y cuanto más sencillez y caridad pongamos, más gracia de Dios recibiremos para obtener éxito.
Hay que predicar a Jesucristo y las virtudes como lo hicieron los apóstoles...
Doy gracias a Dios de que hayan tenido cuatro ordenandos; es suficiente para empezar.
Las obras de Dios se llevan a cabo poco a poco.
Hemos de esperar que su casa pueda ser empleada algún día para las ordenaciones y para el seminario; pero hay que ser fieles en lo poco para ser constituidos en lo mucho.
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