Carta · tomo VIII
A SOR ANA DENOUAL
por el interés que pone usted en ello y por la edificación que recibe el prójimo.
Si viene el señor obispo a París, procuraremos arreglar todas las cosas con él a fin de que tenga libertad para vivir y obrar según el espíritu y costumbres de su compañía, la cual va bastante bien en todas partes, gracias a Dios; no hay nada nuevo por aquí, a no ser que estamos a punto de elegir a una hermana como superiora 2; pida a Dios por ello y por todas las demás necesidades.
Me encomiendo a sus oraciones y a las de nuestras hermanas, a quienes saludo....
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión 3280 [3151,VIII,317-318] A SOR ANA DENOUAL París, 9 julio 1660 Hermana: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Mucho me he alegrado de recibir noticias suyas y todavía más de conocer las gracias que Dios les ha concedido.
Se lo agradezco con todo mi corazón y le ruego que le conceda la de serle siempre fiel.
Ha permitido que caiga usted en esa antipatía que le produce tanta pena, para darle a conocer que por usted misma no es capaz de ninguna otra cosa; y finalmente ha trocado esa antipatía en afecto, para afianzar entre ustedes la unión y la caridad, que son tan necesarias que tiene que pedirselas insistentemente a Dios para ustedes y para su compañía y hacer todo cuanto pueda por adquirirlas y conservarlas.
Humíllese siempre; considérese la más imperfecta; contemple en sus hermanas lo bueno y en usted misma sus defectos; y cualquier sentimiento contrario que se le ocurra, procure desecharlo de su pensamiento y elevarse a Dios, para inclinarse a ________ 2.
Para conformarse con los deseos de Luisa de Marillac, san Vicente nombró por sí mismo a la nueva superiora de las hijas de la Caridad.
Su elección recayó en Margarita Chétif y la anunció el 27 de agosto a las hermanas reunidas con él para elegir a las oficialas.
Carta 3280 (CF).
— Archivo de las hijas de la Caridad, original. 321
continuación a amar lo que él ama y de la forma que el quiere que lo ame.
Soporte con paciencia esa separación, ya que procede de la Providencia y no de su elección.
Ya ha hecho todo lo posible, y también sus hermanas, por estar todas juntas, sin haber podido obtener del señor obispo ese consuelo; después de eso, hay que someterse a la voluntad de Dios y permanecer en paz, con la esperanza de que todo irá bien; ya que, de ordinario, Dios saca provecho en donde nosotros no encontramos nuestra satisfacción.
Déjele obrar, hermana, confíe mucho en su ayuda, sea fiel a sus oraciones de la mañana y encomiéndese frecuentemente a él durante el resto de la jornada; en todas sus obras procure honrarle y darle gusto; con las personas de fuera conviene que tenga el menor trato posible; siga los consejos del Padre des Jardins y de la hermana Francisca 1; y ya verá como Nuestro Señor bendice su alma y sus trabajos.
Pero aun cuando no lo viese usted, Nuestro Señor no dejará de verlos con agrado y de santificarla poco a poco, mientras que le sea fiel.
Le pido a Nuestro Señor que lo sea siempre y en todas las cosas.
Soy en su amor su muy querido hermano y servidor V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Sor Ana Denoual, Hija de la Caridad de Narbona. 3281 [3152,VIII,318-319] A JUAN PARRE, HERMANO DE LA MISIÓN, EN REIMS París, 10 julio 1660 Mi querido hermano: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Estaba preocupado por usted cuando recibí su carta del día 29 de junio; hacía ya quince días que no recibía ninguna. ________ 1.
Sor Francisca Carcireux Carta 3281.
— Archivo de la Misión, copia sacada del original en de una señora de Florencia. 322
¡Bendito sea Dios por sus idas y venidas para realizar la obra del Señor!
Es señal de que su salud se ha restablecido un poco y de que la caridad de Jesucristo le sigue urgiendo.
Hace ocho días que le escribí a San Quintín, no habiendo recibido aún su carta, que me decía que se había ido usted a Reims.
Le decía en ella que tenemos alguna ropa de iglesia y algunos ornamentos para las iglesias pobres de Champagne y de Picardía y que se los enviaríamos en el primer coche o mensajero que saliese para San Quintín o Reims.
El paquete está ya preparado.
Ya le envié la nota de lo que contiene.
Pero hemos quitado un pequeño candelabro y una taza de plata, para hacer con ellos un cáliz o convertirlos en algo que sirva para el altar, según la intención del que los entregó.
Las damas dispondrán de ello y de algunas monedas de plata que tenemos para el mismo fin; lo harán en su primera reunión.
No sé si el correo le encontrará todavía en Reims; por eso le envío una copia a San Quintín.
Le ruego a Nuestro Señor que siga concediéndole su protección y su fuerza.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión 3282 [143,XV ,174-175] A X... (destinatario desconocido) «A veces con los suyos les ponía ante los ojos el pensamiento de la muerte como uno de los más saludables y les exhortaba a prepararse a ella por medio de buenas obras, asegurándoles que era ése el medio mejor y más seguro para bien morir.
Quería sin embargo, que este pensamiento de la muerte estuviese animado por la confianza en la bondad de Dios y no fuese tal que nos causase algún abatimiento o inquietud de espíritu.
Tal fue el consejo que mandó darle a una persona que, por tener un vivo temor de la muerte, la tenía continuamente en el pen________ Carta 3282.
— Sin fecha.
Extracto de ABELL Y, o.c., 1.
I, 253-254.
Este texto lo recogió COLLET, o.c., t.
II, 109 con algunas modificaciones sin importancia.
Figura con el n.º 143 en el t.
XV del suplemento a la edición de COSTE.
Cf.
Mission et Charité 19-20 (1970) 174. 323
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