Carta · tomo VIII
FRANCISCA CARCIREUX A SAN VICENTE
ha estado dedicada a sus ejercicios ordinarios.
Y luego cada uno se gloria de saber el método de la controversia.
Pero espero, mediante la gracia de Dios, que algún día gozaremos de las luces particulares que tiene usted y que comunica a todo el mundo con sus escritos.
Entretanto le envío una apología y el orden de las conferencias, y le renuevo el ofrecimiento... 3358 [3222,390-391] FRANCISCA CARCIREUX A SAN VICENTE Mi queridísimo y venerado Padre: ¡Su bendición!
Padre, la total confianza que tengo, unida al amor y el temor, para con el señor des Jardins, me ha hecho guardar por mucho tiempo silencio, de forma que he sido estéril al tomarme el honor de escribirle, ya que su caridad ha creído conveniente que le escribiéramos una vez al mes; lo cual hago con el corazón abierto, gracias a Dios.
Su caridad me ha mandado que me tome este honor.
Lo acepto con todo mi corazón y le diré que nos cuesta mucho conservar algunos rasgos ligeros de nuestro instituto.
Parece como si jugásemos a romperlo todo.
Tenemos que soportar muchos choques, que no son pequeños; y todas esas tensiones me parece que vienen de esas buenas señoritas con las que estamos viviendo la hermana Ana 1 y yo.
Como único apoyo y defensor después de Dios tenemos aquí al señor des Jardins, a cuyo interés hemos de estar muy agradecidas, como lo reconocemos.
Nos ha dicho que desea usted que cuidemos de las jóvenes a las que Dios honra con la gracia de nuestra vocación; lo aceptamos de buen corazón, con la es________ convaincre toutes les sortes d'hérétiques, París 1650; Méthode facile pour convaincre les hérétiques, ensemble les nullités de la religion prétendue réformée, Parí s 1659.
Le había escrito a san Vicente para pedirle tener una serie de conferencias en San Lázaro sobre las materias de controversia.
Carta 3358 (CA).
— Archivo de Turín, original. 1.
Ana Denoual. 401
peranza de que Dios, por nuestro esfuerzo, le insinuará el espíritu de nuestra compañía y que usted no permitirá que surja nada contrario a ello.
Es la súplica que le hacemos, a fin de ser todas, en el amor de Jesús y asegurándole siempre nuestros humildes respetos y nuestra obediencia, sus muy humildes y obedientes servidoras e hijas indignas en Nuestro Señor, F RANCISCA CARCIREUX hija de la Caridad Narbona, 23 agosto 1660.
Nuestras hermanas cumplen con su deber de forma pasable y Dios nos honra con sus santas bendiciones por la unión que hay entre nosotras.
La hermana Ana desea hacer los votos; ya nos ha hablado de ello en varias ocasiones.
Mi veneradísimo Padre, me olvidaba de agradecerle que nos haya honrado varias veces con sus queridas noticias.
Son motivos de conversación y de meditación muy oportunos que utilizamos a veces después de leer sus cartas.
Y como el señor des Jardins, con su caridad, le da a veces noticias nuestras, él suple con perfección mis defectos.
Esto hace que no tenga nada que decirle.
Dichas señoritas han hecho tantas cosas, amparadas en buenas razones según creen, que nos han quitado, si no del todo, al menos en gran parte, el buen concepto que Dios nos había dado ante el señor obispo y ante las personas más allegadas al mismo.
En fin, hay aquí dos coaliciones y parece que ellas quieren robustecer la suya; me parece que el señor des Jardins ha tenido el don de profecía especialmente en esta ocasión.
¡Dios sea bendito!
Dirección: Padre Vicente, superior general de la Misión, en el barrio de Saint-Denis, San Lázaro, París. 402
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