Carta · tomo VIII
NICOLAS DEMOUSOL A SAN VICENTE
por su medio como su bondad me honró con la gracia de mi vocación 4.
Con su permiso toda su santa comunidad encontrará aquí nuestros humildísimos saludos con todo respeto y humildad, y especialmente el Padre Beaumont, para que ruegue a Dios por sus asuntos, sin olvidarnos a nosotras, por el amor de Jesús en quien soy y debo ser su muy obediente servidora e indigna hija en Nuestro Señor, F RANCISCA CARCIREUX indigna hija de la Caridad Narbona, 6 septiembre 1660.
El señor des Jardins le presenta sus muy humildes respetos Dirección: Padre Vicente, superior general de la Misión de París 3405 [3266,VIII,434-436] NICOLAS DEMOUSOL A SAN VICENTE ¡Jesús, María, José!
Reverendo Padre: ¡La bendición del Santísimo Sacramento del altar sea siempre con usted y con todos los del monasterio' Le ruego que recuerde a un hombre que vino de Alemania y que estuvo en la fiesta del Corpus durante ocho días haciendo ejercicios espirituales en su convento y que hizo una confesión general.
El Padre que me oyó en confesión tiene el pelo muy rubio, pero no sé cómo se llama, y el hermano que me daba la instrucción es moreno, pero no conozco su nombre mi reverendo Padre.
Lo que me da motivos para importunarle en esta ocasión es que, como soy un pobre pecador, tengo grandes deseos por la voluntad de Dios y de la iglesia de retirarme fuera del mundo.
Aunque estoy ligado con los vínculos del ma________ 4.
San Vicente no se había mostrado muy satisfecho de la conducta anterior de Pablo Carcireux por haber condescendido con los deseos de su hermana (cf. cartas 818 y l 119).
Carta 3405 (CA).
— Archivo de Turín, original. 451
trimonio y tengo varios hijos a mi cargo, esto no me lo puede impedir, ya que todo puede hacerse con el consentimiento de la Iglesia.
Conozco a un hombre muy devoto que vive también en castidad con su esposa.
Tiene muchos deseos de entrar en su convento.
Es tornero de profesión, mientras que yo soy pasamanero.
El todavía puede ser recibido en la orden del presbiterado; pero yo, que soy el mayor pecador del mundo, no pido más que ser el menor de todos los servidores de la casa o bien el criado del que cierra la puerta de la casa.
Por eso, mi reverendo Padre, le pido por el honor de Dios y de la Santísima Virgen que me haga saber por medio de unas líneas si podemos ser recibidos ahí en su santa regla y acatar su obediencia con todos los de la casa.
Este hombre del que hablo es alemán, muy devoto y práctico en su vocación de tornero y hace muy bonitos trabajos en adornos de iglesia; yo hablo bien el alemán; quizás pudiéramos hacer algún servicio con la lengua alemana.
Mi reverendo Padre, le ruego por las cinco llagas mortales de Jesucristo que nos ayude, si es posible.
Tenga piedad de esos dos pobres amigos, especialmente de mí, que soy el mayor pecador del mudo.
El Padre que me escuchó en confesión y el hermano que me instruyó le podrán decir la razón por la que me he retirado del mundo, ya que les dije y les conté mi malvada vida fuera de la confesión.
Mi venerado Padre, si puede hacerse, dejaremos que se nos emplee en cualquier cosa en que le parezca bien ponernos.
Aguardando su generosa respuesta, soy su muy humilde vasallo hasta la muerte, N ICOLAS DEMOUSOL pasamanero en Fulda, Alemania En Fulda, 6 septiembre 1660.
Mis humildes saludos al Padre que me oyó en confesión y al hermano que me instruyó y a todos los de ese santo lugar 1.
Dirección: Reverendo Padre y superior del monasterio de los padres de la Misión de San Lázaro, barrio de san Lorenzo en París. ________ 1.
No se accedió a los deseos de Nicolás Dumousol. 452
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