Carta · tomo VIII
EL SEÑOR AMELINE A SAN VICENTE
prelados de Francia y de Italia.
La esperanza que nos da de que no desea que nuestro pequeño instituto sufra ningún daño en su diócesis, me hace tomarme la confianza de señalarle las cosas que le podrían perjudicar, a fin de que, según su prudencia y caridad ordinarias, tenga a bien evitarlas. 3421 [3282,VIII,451-452] EL SEÑOR AMELINE A SAN VICENTE De Nuestra Señora de la Paz, 17 septiembre 1660 Señor y reverendo Padre: He sabido que había usted recibido la carta que me tomé la libertad de escribirle a propósito del asunto que hemos comenzado contra los herejes de San Quintín y que junto con todas esas buenas damas de la Caridad deseaba emplear en ello sus cuidados para asistirnos.
Estaré durante algunos días tan ocupado en esta nueva peregrinación que ha comenzado con tanto futuro, que no me podré dedicar enteramente a ese asunto, que todo el mundo considera de grandes consecuencias.
Estamos trabajando en tener la información y los demás documentos contra ellos; pero tenemos aquí a un procurador del rey y a un secretario de los que no podemos obtener ninguna ayuda.
Le hemos pedido al señor Bourdin que nos envíe una comisión para obligar al secretario a entregarnos esa información, a fin de enviarla a París.
Lo que ahora nos falta es tener la respuesta de una requisitoria que he enviado a la corte, que está en manos del señor Emery, procurador, para que podamos lograr que continúe la información comenzada, tanto más cuanto que el ministro ha obtenido un decreto de prohibición a los jueces del lugar para que no puedan actuar en esta causa, reservando la justicia a su ordinario.
Si se pudiese conseguir en París algún hombre fiel que moviese este asunto, sería el mejor medio para salir con bien.
El podría verle a usted y a las persona que pudieran servir y nos daría razón de cómo están las cosas.
Si usted puede conseguir la respuesta a la requisitoria que está en manos del señor Emery por medio de la señora Fouquet o de alguna de esas damas caritativas que conoce como indicada para este asunto, eso haría adelantar mucho las cosas. ________ Carta 3121 (CA).
— Archivo de Turín, original. 468
Espero ir a pasar algunos días en San Quintín, a fin de confirmar a nuestros hermanos y trabajar en las necesidades más urgentes.
Y a sabrá usted cómo el ministro ha obtenido hace poco un decreto de la corte del parlamento para impedir el efecto del consejo privado, por el que se le prohíbe al juez civil conocer en sus asuntos mientras que se le permite a ellos continuar en sus designios, que les estaban prohibidos por el consejo privado.
Excúseme, por favor, es que conozco su celo por el progreso de la religión y tengo miedo de que el señor Bourdin tenga tantos quehaceres que no pueda dedicarse a éste como él quisiera, a pesar de ser tan importante para la gloria de Dios, a quien le ruego con todo el corazón que le conserve para el bien de su iglesia, señor y reverendo Padre.
Su muy humilde y obediente servidor, A MELINE sacerdote Si hace el favor de darme noticias, el señor Abaucave, canciller, me las hará llegar a la casa donde se aloja el hermano Juan 1.
Dirección: Padre Vicente, superior general de los sacerdotes de la Misión, en la calle Saint-Denis, en la casa de San Lázaro, París. 3422 [3283,VIII,453] EL SEÑOR GARBUZAT A SAN VICENTE Padre: Pasaría por desagradecido si después de los favores que he recibido de su bondad no buscase muy cuidadosamente las ocasiones para demostrarle mi reconocimiento, esto es lo que me ha obligado, apenas llegar a esta ciudad con perfecta salud gracias a Dios, a tomarme el honor de asegurarle de ello, así como agradecerle muy humildemente la gracia que se ha dignado concederme en favor de mi hermano, al cual no he encontrado esta ciudad, ya que se ha ido a Belley a recibir las últimas ________ 1.
Juan Parre.
Carta 3422 (CA).
— Archivo de Turín, original. 469
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