Documento · tomo X
BULA POR LA QUE LA ABADÍA DE SAINT-MEEN SE UNE AL SEMINARIO FUNDADO EN DICHA LOCALIDAD
187 [117,XIII,387-395] BULA POR LA QUE LA ABADÍA DE SAINT-MEEN SE UNE AL SEMINARIO FUNDADO EN DICHA LOCALIDAD 5 abril 1658 Alejandro, obispo, siervo de los siervos de Dios, a nuestro querido hijo el oficial de Dolz salud y bendición apostólica.
Llamado a esta cumbre de la dignidad apostólica, no por nuestros pobres méritos, sino por dispensación divina, considerando los frutos tan abundantes y provechosos que para la sociedad cristiana ha producido la fundación de la congregación de presbíteros de la Misión y la erección de seminarios confiados a su cuidado y dirección, atendemos con agrado a todo cuanto puede contribuir a su sostenimiento y al incremento y estabilidad de dichos seminarios, sobre todo cuando concurren a esto los piadosos y saludables deseos de los reyes y prelados de las iglesias confiadas a ellos, y les concedemos favorablemente las bendiciones de nuestra providencia, cuando juzgamos que es conveniente.
Pues bien, como nos indicaba la petición que nos presentó hace poco nuestro amado hijo el superior de los presbíteros de la congregación de la Misión, ya antes nuestro hermano de feliz memoria Aquiles de Harlay de Sancy, obispo entonces de Saint-Malo, nos había expuesto con madura consideración que el obispado de Saint-Malo, de gran extensión, abundaba en gran multitud de gentes, pero que en toda su diócesis no había ningún colegio con escuelas públicas y ningún seminario de niños o alumnos eclesiásticos donde se enseñaran las humanidades y las asignaturas de filosofía y teología públicamente; que los habitantes de ese obispado, bastante escasos en bienes de fortuna, no podían hacer los gastos necesarios para educar a sus hijos fuera de la diócesis en ningún estudio público, por lo que éstos se quedaban sin saber letras, y el obispo de Saint-Malo se veía obligado a tomar clérigos y presbíteros ignorantes y poco idóneos para el cuidado de las almas; por estos ________ Documento 187.
Summarium additionale.
Parisiens.
Beatificationis et Canonizationis Servi Del Vincentii a Paulo, s.l.n.d., 18 s.
Texto en latín. 454
motivos el pueblo no estaba suficientemente instruido en la doctrina cristiana y en las demás cosas necesarias para la salvación, mientras que las rentas de las iglesias parroquiales de dicha diócesis eran poco abundantes e insuficientes para sustentar un seminario eclesiástico, por lo que no podían ser grabadas con esta contribución.
Tomo X · página PDF 453Sin embargo, en el monasterio de Saint-Méen, de la orden de san Benito, colocado casi en el centro de la diócesis, que no está agregado a ninguna congregación general ni es miembro de ningún otro monasterio principal de ninguna orden, sino que está sometido a la visita e inspección del obispo de Saint-Malo y que, en vida del mencionado obispo Aquiles de Harlay estaba encomendado al mismo por concesión y dispensa apostólica, hace ya muchos años que se perdió la disciplina regular, pues sólo conserva actualmente y desde los tiempos del mencionado obispo dos monjes de dicha orden, que son totalmente incapaces para cumplir con las cargas del monasterio; su abad o comendador perpetuo se ve obligado a llamar a los presbíteros seculares para satisfacción de esas cargas; por ello, ya hace tiempo dicho obispo Aquiles de Harlay, cumpliendo con sus deberes pastorales y para aliviar las especiales necesidades del pueblo, erigió y fundó con nuestra autoridad apostólica, confirmada más tarde por Nos mismo, en el convento de dicho monasterio y en sus edificios monacales un seminario de niños o alumnos eclesiásticos, según las diposiciones de los sagrados cánones, en donde las personas eclesiásticas de dicha diócesis se formarán gratuitamente en la doctrina y costumbres, en los deberes de la piedad y en las ceremonias eclesiásticas y en todas las demás cosas necesarias para el culto divino y la instrucción del pueblo, bajo la jurisdicción y vigilancia del ordinario del lugar y la dirección y administración de los presbíteros de la congregación de la Misión en número de cinco; mientras vivieran esos dos monjes serían alimentados y mantenidos en dicho seminario gratuitamente doce alumnos, y veinte después de morir los dos monjes que sobreviven.
Tomo X · página PDF 453Así se hizo a instancias y solicitud del clero de la ciudad y diócesis de Saint-Malo convocado en sínodo, con el consentimiento de los dos monjes y de nuestro queridísimo hijo en Cristo Luis, rey cristianísimo de Francia y de Navarra, a quien corresponde por indulto apostólico el 455
Tomo X · página PDF 453nombramiento de las personas idóneas para dicho monasterio, sin ningún perjuicio de la mesa abacial de dicho monasterio, que permanece totalmente separada de la mesa conventual, y de las habitaciones, algunos huertos y estanque de la misma.
Se aplicaron previamente todos y cada uno de los bienes y dependencias de la mesa conventual de dicho monasterio y se asignó cierta porción convenida entre los presentes para las rentas de dicha mesa conventual y para el sustento suficiente de dichos dos monjes mientras vivieren.
Finalmente, también con el beneplácito de la Sede Apostólica, se asignó perpetuamente a este seminario una renta anual de 500 libras turonesas de sus propios bienes, de los que podía disponer legítimamente dicho obispo Aquiles de Harlay, que gastó además una notable cantidad de dinero para comprar el mobiliario que se necesitaba para dicho seminario.
Todo ello con la condición de que los presbíteros de dicha congregación y los alumnos del seminario atendieran al servicio de la iglesia del monasterio, rezasen las horas canónicas y satisficieran las fundaciones piadosas, oyeran las confesiones de los peregrinos que acudiesen a aquellos lugares por devoción, les proporcionasen los libros y ornamentos necesarios para celebrar el oficio divino y mantuvieran sus locales en buen estado y protegidos del frío, usando para ello de la leña necesaria del bosque que pertenece a dicho señor abad o comendador perpetuo.
Además, el abad o comendador perpetuo queda obligado a conservar a su costa bien cuidado y protegido, como antes estaba, el claustro, el refectorio y los demás edificios.
Los alumnos mencionados serán elegidos por el obispo de Saint-Malo de su propia diócesis, y serán examinados y aprobados por él o, en su ausencia, por su vicario general para los asuntos espirituales; una vez admitidos como alumnos de este seminario prestarán juramento ante el obispo o, en su ausencia, ante el vicario general de que, una vez salidos de dicho seminario, no se marcharán de la diócesis de Saint-Malo sin permiso del obispo o de su vicario, sino que se dedicarán piadosamente en dicha diócesis a los sagrados ministerios u oficios a los que sean destinados, y de los que podrán sustentarse cómodamente, por tantos años como hayan permanecido en el seminario.
El superior general de la congregación de la Misión destinará y 456
enviará a la diócesis de Saint-Malo cinco presbíteros de su congregación, de los que dos se dedicarán a sus acostumbradas misiones, y los otros tres al gobierno y dirección del seminario y de los demás eclesiásticos que viven en él y a admitir a los clérigos de la diócesis que tengan que recibir órdenes sagradas para que hagan ejercicios espirituales, con el mandato del obispo de Saint-Malo o de su vicario, esos cinco sacerdotes estarán sometidos al obispo de Saint-Malo en todo lo referente a las misiones y a la dirección y gobierno del seminario, y a todas las funciones pertinentes a la salvación y ayuda del prójimo, pero en todo lo demás estarán sujetos a su superior, según las normas de su congregación.
Dichos presbíteros no buscarán ninguna excepción en cuanto a lo que hemos dicho; podrán además ser apartados de sus cargos por el obispo de Saint-Malo, que colocará otros presbíteros sometidos a su visita e inspección y que estarían también sujetos a todas las condicioncs lícitas y honestas que están contenidas en las escrituras anteriormente mencionadas.
Así pues, como de la erección de este seminario y de todo lo anterior pueden esperarse grandes frutos, según se indica en dicha súplica, y de hecho se han conseguido ya, para que esta ereccion no pueda ponerse en duda por nadie en el futuro, los presbíteros de la Misión a los que se ha encomendado su dirección y administración desean que sea aprobada y confirmada y, por así decirlo, concedida de nuevo, tras la supresión y extinción para siempre del orden, estado y esencia regular de esta mesa conventual.
Tomo X · página PDF 455Por ello nuestro venerable hermano Fernando, actualmente obispo de Carnot y anteriormente de Saint-Malo, que tiene concedida por benignidad y dispensa apostólica la encomienda del mismo, ha accedido a sus deseos y ha aprobado que los presbíteros de la Misión nos supliquen humildemente que aprobemos y confirmemos para siempre con nuestra autoridad apostólica la erección, aplicación y asignación y todas las demás cosas ordenadas y dispuestas, como se ha dicho, por el obispo Aquiles de Harlay, junto con las escrituras hechas para ello y todo lo que en ellos se contenía, con tal que sean lícitas y honestas, dándoles así una nueva prueba de nuestra paternal protección y añadiéndoles la solidez de la perpetua e inviolable firmeza apostólica, suplien457
Tomo X · página PDF 455do además con nuestra benignidad apostólica todos los posibles defectos, tanto de derecho como de hecho, y de las solemnidades, aunque fueran substanciales, que se hubieran podido omitir en todo lo anterior.
Tomo X · página PDF 456Por tanto, juzgando digno de nuestra solicitud atender benignamente a la manutención de las personas en dicho seminario y buscar de buen grado que se produzcan abundantes frutos en la iglesia de Dios, absolvemos y declaramos absueltos a dichos presbíteros de la congregación de la Misión y a cada una de sus personas de todo lazo de excomunión suspensión y entredicho y de las demás censuras y penas eclesiásticas en que pudieran estar implicados, a fin de conseguir el efecto de las presentes y, aceptando el tenor de dichas escrituras, nos inclinamos a sus súplicas y encomendamos a tu discreción, estando vacante en la actualidad la sede de Saint-Malo y siendo el ordinario más cercano el obispo de Dolz según indican dichos presbíteros, que suprimas y extingas para siempre toda conventualidad en dicho monasterio y todo estado y dependencia regular, sin perjuicio de la mesa abacial del mismo, y que con el consentimiento de todos los interesados y citados todos los que deban ser citados, erijas e instituyas para siempre con nuestra autoridad apostólica, sin perjuicio alguno de la mesa abacial del monasterio y quedando a salvo su título colativo o comendaticio, aplicándole perpetuamente la mencionada renta de 50() libras, un seminario de alumnos eclesiásticos, nacidos de matrimonio legítimo y con las demás cualidades requeridas por el concilio de Trento, que sean recibidos en el edificio de esa casa conventual y sean mantenidos y educados por los sacerdotes de la Misión en un número suficiente para satisfacer el servicio de dicha iglesia, según todo lo establecido y ordenado por el obispo Aquiles de Harlay; una vez erigido e instituido este seminario, se le aplicarán todos y cada uno de los bienes, propiedades, dependencias, derechos, frutos, rentas y emolumentos de cualquier clase pertenecientes al citado monasterio y relacionados de cualquier manera con dicha mesa conventual, de forma que los mencionados presbíteros de la congregación de la Misión destinados al régimen y dirección de dicho seminario puedan por sí mismos o por otros, en nombre de dicho seminario, tomar posesión real y 458
Tomo X · página PDF 456actual de todos los bienes mencionados y retener para siempre dicha posesión dedicando a las necesidades del seminario los frutos, rentas y beneficios, derechos y emolumentos de la mesa conventual, sin necesitar para ello una licencia especial del obispo ni de cualquier otro.
Tomo X · página PDF 457Deberás determinar igualmente por nuestra autoridad que las presentes cartas son y habrán de ser siempre válidas y eficaces perpetuamente, en beneficio de dicho seminario, de sus rectores, administradores y alumnos, y que nunca podrán ser acusadas, atacadas, invalidadas, retractadas o reducidas a los términos del derecho, o discutidas y controvertidas por tener algún vicio de subrepción u obrepción o falta de nuestra intención, que nunca podrán quedar comprendidas en la revocación, suspensión, limitación o disposición en contrario de causas semejantes o diferentes, sino que siempre que se apele a ellas quedarán restituidas en el mismo estado de antes, repuestas y plenamente reintegradas en su valor primitivo, y que por consiguiente no podrán ser juzgadas ni definidas por cualesquiera jueces ordinarios y delegados, incluso auditores del Palacio Apostólico o cardenales de la santa iglesia Romana, legados a latere y nuncios de la Santa Sede, y que será nulo e írrito todo lo que se atente contra ellas por cualquier autoridad, a sabiendas o sin saberlo, no obstante las constituciones especiales o generales del concilio lateranense recientemente celebrado, que prohíbe las uniones perpetuas, a no ser en los casos permitidos por el derecho, las decisiones publicadas en los concilios universales, provinciales y sinodales, las ordenaciones apostólicas y todo lo demás que conste en contrario en cualesquiera estatutos, costumbres y normas que gozan de cualquier clase de firmeza.
Tomo X · página PDF 457Dado en Roma, en San Pedro, el año de la encarnación del Señor 1658, el día antes de las nonas de abril 1, tercero de nuestro pontificado, la congregación de la Misión destinados al régimen y dirección de dicho seminario puedan por si mismos o por otros, en nombre de dicho seminario, tomar posesión real y actual de todos los bienes mencionados y retener para siempre dicha posesión dedicando a las necesida________ 1.
Día 5 de abril. 459
des del seminario los frutos, rentas y beneficios, derechos y emolumentos de la mesa conventual, sin necesitar para ello una licencia especial del obispo ni de cualquier otro. 188.
REGLAS COMUNES DE LA CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN 17 mayo 1658 VICENTE DE PAUL SUPERIOR GENERAL DE LA CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN A NUESTROS AMADOS HERMANOS EN CRISTO, SACERDOTES, CLERIGOS Y COADJUTORES DE LA MISMA CONGREGACIÓN Salud en el Señor Ved, por fin, carísimos hermanos, las Reglas o Constituciones Comunes de nuestra Congregación, tan deseadas por todos vosotros y por tanto tiempo esperadas.
PorVINCENTIUS A PAULO SUPERIOR GENERALIS CONGREGATIONIS MISSIONIS DILECTIS NOSTRIS IN CHRISTO FRATRIBUS EJUSDEM CONGREGATIONIS SACERDOTIBUS, CLERICIS ET COADJUTORIBUS LAICIS Salutem in Domino En tandem, Fratres dilectissimi, en Regulae seu Constitutiones communes nostrae Congregationis, tantopere a vobis desideratae, ac tandiu expectatae.
Anni ________ Documento 188.
Para la historia de las Reglas Comuncs de la C.M. dadas por S.
Vicente a los misioneros el 17 de mayo de 1658 puede consultarse a Coste: La Grand Saint du Grand Siècle , II, 7 s.
Es interesante conocer los trabajos del P .
Angelo Coppo sobre las Reglas comunes según el códice de Sarzana publicados en Annali della Missione 3-4 (1957) de los que se hizo una 460
que es cierto que han trascurrido ya casi treinta y tres años desde el principio de la Compañía, sin habéroslas dado impresas: pero hemos procedido así, ya para imitar a Jesucristo nuestro Salvador, quien primero practicó y después enseñó, ya también para evitar muchos inconvenientes que se habrían seguramente originado de la publicación prematura de dichas Reglas, resultando su práctica en lo sucesivo, o muy difícil o menos conveniente.
Por eso, la calma con que hemos procedido en el asunto nos ha librado, con la ayuda de la divina gracia, de tales inconvenientes, y además ha hecho que la Congregación se acostumbrase poco a poco y suavemente a practicarlas antes de verlas impresas.
Nada encontraréis en ellas que no lo hayáis practiquidem circiter tríginta tres a prima ipsius Congregationis institutione efluxere, antequam illas typis mandatas vobis traderemus: sed eo consilio id egimus, tum ut Christum Salvatorem nostrum imitaremur, in eo quod coepit prius facere quam docere; tum ut quamplurimis occurreremus incommodis, quae sine dubio oriri potuissent ex praematura earumdem Regularum seu Constitutionum editione; ac proinde earum praxis et usus visa fuissent postmodum aut nimis difficilia, aut minus congruentia.
Haec autem nostra cunctatio, atque agendi ratio ab illis nos periculis, divina adjuvante gratia, servavit; quin etiam effecit, ut Congregatio paulatim ac suaviter ipsas in praxim redegerit priusquam illae fuerint editae.
Nihil enim in illis ________ Separata: La prima stesura dell Regole e Costituzioni della Congr. della Missione, in un inedito manoscritto del 1655, Roma, 1957.
Cf Vincentiana 6, 7-8 (1957) 62, 73-74; 3 (1972) 115 s.
Las únicas diferencias o variantes dignas de tenerse en cuenta se dan en el c.
I, 1 y c.
II, 2.
Trascribimos en latín la redacción que nos da el P .
Coppo: C.l., 1. «Cum Dominus noster Jesus Christus missus sit in mundum ut voluntatem Patris sui faceret senmper, evangelizaret pauperihus, et daret apostolis eorumque successoribus scientiam salutis...;...et mininma Congr.
M. instituta sit, ut... sequatur vestigia eius, conveniens est praecipuum illius finem esse, primum adimplere similiter voluntatem Dei in omnibus; secundo evangelizare pauperibus..., tertio, iuvare ecclesiasticos...».
C.
II, 2: «Ecclesiasticorum munus est... oppida et pagos perlustrare, in iisque praedicando et catechizando, verbi divini panem ad captum populi frangere... conferentias ecclesiasticorum... dirigere, aliave munia ad quae providentia Divina nos vocabit obire». 461
cado desde hace mucho tiempo, con gran consuelo nuestro y mutua edificación de todos.
Recibidlas, pues, carísimos hermanos míos, con el mismo afecto con que os las damos.
Consideradlas no como producidas por espíritu humano, sino como emanadas del Espíritu divino, de quien procede todo bien, y sin el cual no somos capaces de tener un buen pensamiento propio nuestro.
En efecto, ¿qué hallaréis en ellas que no os mueva e incite a huir de todos los vicios, a practicar las virtudes y a observar los documentos evangélicos?
Por eso, en cuanto ha estado de nuestra parte, hemos procurado sacarlas, según podréis observar, del espíritu de Jesucristo y de sus acciones, porque creemos que todos aquellos que están llamados a continuar la misión de Jesucristo, que principalmente consiste en anunciar el Evangelio a los pobres, deben estar animados de los mismos sentimientos que Jesucristo y llenos de su mismo espíritu, siguiendo siempre sus divinas huellas. animadvertetis, quod non jamdudum, imo et cum maxima animi nostri oblectatione, mutuaque omnium vestrum aedificatione, in usu habueritis.
Illas igitur, Fratres dilectissimi, pari, quo vobis eas tradimus, affectu accipite.
Illas considerate, non quidem ut ab humano spiritu productas, sed potius ut emanatas a Divino, a quo bona cuncta procedunt, et sine quo non sumus sufficientes cogitare aliquid a nobis, quasi ex nobis.
Etenim, quid in illis reperietis, quod vos aut ad vitiorum fugam, aut ad virtutum acquisitionem, et ad evangelicorum documentorum exercitium non accendat, ac promoveat?
Eaque de causa illas omnes, quantum in nobis fuit, ex Jesu Christi spiritu, actionibusque vitae ipsius, ut perspicere facile est, haurire conati sumus: quippe qul censuimus eos viros, qui ad continuationem missionis ipsius Christi, quae potissimum in pauperum evangelizatione consistit, vocati sunt, debere ejusdem Christi sensibus et affectibus, imo eodem, quo ipse, spiritu repleri, ipsiusque vestigiis inhaerere. 462
Por lo demás, carísimos hermanos, os rogamos y suplicamos, por las entrañas de Jesucristo, que os entreguéis de veras a la observancia más perfecta de estas Reglas; estando seguros de que, si las guardáis, ellas os guardarán, y finalmente os conducirán al fin apetecido, que es la celestial bienaventuranza.
Amen.
JESUS.
MARIA, JOSE REGLAS COMUNES DE LA CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN CAPÍTULO 1 Del fin que se propone la Congregación 1.
Habiendo venido Nuestro Señor Jesucristo al mundo, como dice la Sagrada Escritura, para salvar a todo el género humano, empezó a practicar y a enseñar.
Cumplió lo primero dedicándose a la práctica de todas las virtudes, y lo segundo, evangelizando a los pobres y enseñando a sus apóstoles y discípulos la ciencia necesaria para dirigir a los pueblos.
Y como la pequeñísima CongregaDe caetero ergo, fratres, rogamus vos, et obsecramus in Dominio Jesu, ut in exactam ipsarum Regularum observationem incumbatis: pro certo habentes, quod si illas servaveritis, ipsae vos servabunt; et tandem ad finem optatum, hoc est, ad coelestem beatitudinem securos vos deducent.
Amen.
JESUS, MARIA, JOSEPH REGULAE COMMUNES CONGREGATIONIS MISSIONIS CAPUT PRIMUM De fine et instituto congregationis 1.
Dominus noster Jesus Christus, testante Scriptura sacra, missus in mundum ut salvum faceret genus humanum, coepit facere et docere.
Primum quidem adimplevit, cum omne genus virtutum perfecte in praxim redegit; secundum vero, quando evangelizavit pauperibus, tradiditque Apostolis ac Discipulis suis scientiam ad populos dirigendos necessariam.
Et quoniam pusilla 463
ción de la Misión desea mediante la divina gracia, imitar a Cristo Nuestro Señor, según sus débiles fuerzas se lo permitan, no sólo en la práctica de las virtudes, sino también en todo lo que atañe a la salvación del prójimo, es convenientísimo que se valga, para conseguir este fin, de los mismos medios de que se valió Jesucristo.
Por eso, pues, el fin de la Congregación de la Misión consiste. 1º En procurar la propia perfección, esforzándose por imitar las virtudes que este Soberano Maestro se dignó enseñarnos con sus palabras y ejemplos. 2º En evangelizar a los pobres, especialmente a los del campo. 3º En ayudar a los eclesiásticos a conseguir la ciencia y las virtudes necesarias a su estado. 2.
La Congregación de la Misión se compone de eclesiásticos y legos.
Los eclesiásticos, a ejemplo de Jesucristo y de sus discípulos, se dedicarán a recorrer las ciudades y aldeas, repartiendo en ellas a los pequeños el pan de la divina palabra, predicando y catequizando, a exhortar a todos a que hagan confesión general de toda la vida pasada, prestándose a oír sus confesiones, a dirimir Congregatio Missionis cupit ipsum Christum Dominum mediante ejus gratia, et pro virium suarum tenuitate, imitari tum quoad ipsius virtutes, tum circa munia salutem proximi spectantia; conveniens est, ut similibus mediis, ad pium hoc propositum rite exsequendum, utatur.
Idcirco ejus finis est: 1.º Propriae perfectioni studere, nitendo scilicet pro viribus virtutes exercere, quibus summus iste Magister nos verbo et exemplo instituere dignatus fuit, 2º Evangelizare pauperibus, maxime ruricolis, 3º Ecclesiasticos adjuvare ad scientias, virtutesque acquirendas, ipsorum statui requisitas. 2.
Haec Congregatio ecclesiasticis et laicis constat.
Ecclesiasticorum munus est exemplo ipsius Christi et Discipulorum, oppida et pagos perlustrare, in iisque praedicando et catechizando verbi divini panem parvulis frangere; confessiones generales totius anteactae vitae suadere, et excipere; jurgia et lites componere; confraternitatem caritatis instituere; seminaria exter464
Tomo X · página PDF 462sus pleitos y contiendas, a establecer las Cofradías de Caridad; a dirigir los Seminarios diocesanos establecidos en nuestras casas y enseñar en ellos; a dar Ejercicios Espirituales, a convocar y dirigir en nuestras casas las Conferencias de los eclesiásticos externos, y a desempeñar otras funciones que estén en armonía con los susodichos ministerios.
Los legos, por su parte, se dedicarán a ayudar a los eclesiásticos en todos los ministerios enumerados, cumpliendo el oficio de Marta, según les fuere prescrito por el Superior, y cooperando con sus oraciones, lágrimas, mortificaciones y buenos ejemplos. 3.
Para que la Congregación consiga, mediante la divina gracia, el fin que se ha propuesto, es preciso que procure con todas sus fuerzas revestirse del espíritu de Jesucristo, el cual brilla de un modo especial en su evangélica doctrina, en su pobreza, castidad y obediencia, en su caridad para con los enfermos, en su modestia, en la manera de vivir y de proceder que enseñó a sus discípulos, en su conversación en los cotidianos ejercicios de piedad y en las Misiones y demás norum in nostris domibus erecta regere, et in illis docere; exercitia spiritualia tradere; conferentias ecclesiasticorum externorum apud nos convocare, et dirigere; aliave munia, praedictis functionibus deservientia, ac conformia, obire.
Laicorum vero partes sunt, ecclesiasticos in supradictis omnibus ministeriis, Marthae offico fungendo, prout eis a Superiore praescriptum fuerit, necnon suis orationibus, lacrymis, mortificationibus, et exemplis cooperando, adju- vare. 3.
Ut autem haec Congregatio finem, quem sibi proposuit, divina aspirante gratia, attingat, necesse est ut totis viribus spiritum Christi induere nitatur, qui maxime elucet in evangelica doctrma; in ejus paupertate, castitate, et obedientia, in caritate erga infirmos, in ejus modestia; in forma vivendi et agendi, quam tradidit discipulis suis, in conversatione; in quotidianis pietatis exercitiis; et in missionibus, aliique muniis, quae erga populos obivit.
Quae om465
ministerios que desempeñó en favor de los pueblos. todo lo cual se contiene en los capítulos siguientes.
CAPÍTULO II De las Máximas evangélicas 1.
Ante todas las cosas todos se esforzarán por fundarse en esta verdad, a saber. que la doctrina de Jesucristo nunca puede engañar, mientras que la del mundo es siempre mentirosa, afirmando el mismo Jesucristo que ésta se parece a un edificio construido sobre arena; pero que la suya es semejante a un edificio construido sobre firme roca.
Por eso la Congregación hará profesión de obrar siempre según las máximas de Jesucristo, y nunca según las del mundo, para conseguir lo cual, observará de un modo especial lo siguiente. 2.
Habiendo dicho Nuestro Señor Jesucristo.
Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas que necesitéis se os darán por añadidura ; cada uno procurará preferir las cosas espirituales a las temporales, la salvación del alma a la sania sequentibus capitibus continentur.
CAPUT II De documentis evangelicis 1.
Ante omnia, stabilire se in hac veritate singuli conabuntur, doctrinam Christi nunquam posse fallere; quae vero est mundi, semper esse fallacem, cum ipsemet Christus afflrmet hanc esse similem domui aedificatae super arenam; suam vero comparari aedificio fundato supra firmam petram.
Idcirco, Congregatio semper juxta ipsius Christi, nunquam vero mundi documenta, agere profitebitur.
Ut autem id praestet, ea maxime, quae sequuntur, observabit. 2.
Cum Christus dixerit: Quaerite primum regnum Dei et justitiam ejus. et haec omnia , quibus indigetis, adjicientur vobis; unusquisque spiritualia temporalibus, salutem animae corporis sanitati, gloriam Dei mundi vanitati anteferre conabitur. 466
lud del cuerpo y la gloria de Dios a la vanidad del mundo; e incluso estará dispuesto a escoger, con el apóstol San Pablo, la pobreza, la deshonra, los tormentos y la muerte misma, antes que separarse de la caridad de Jesucristo .
Por tanto no andará solícito por los bienes temporales; antes bien dejará todos sus cuidados a la bondad de Dios, teniendo por cierto que, mientras esté fundado en la divina caridad y en la esperanza del cielo, vivirá siempre bajo la protección de Dios, y de esta manera no le sobrevendrá mal alguno ni se verá privado de ningún bien, aun cuando le parezca que todas sus cosas están a punto de perecer. 3.
Y porque aquel piadoso ejercicio, que consiste en hacer siempre y en todas las cosas la voluntad de Dios, es un medio seguro para conseguir en poco tiempo la perfección cristiana, cada uno hará todo lo posible para hacérselo familiar, poniendo en práctica estas cuatro cosas. 1ª Hacer debidamente lo mandado y evitar lo prohibido, siempre que conozcamos que el precepto o la prohibición provienen de Dios, de la Iglesia, de nuestros SuQuin etiam inopiam, infamiam, cruciatus, ipsamque mortem sibi magis, cum B.
Paulo, eligere statuet, quam separari a caritate Christi.
Propterea non erit sollicitus de bonis temporalibus; imo jactabit super Dominum curam suam; pro certo habens quod quandiu in hac caritate erit radicatus, et hac spe fundatus, semper in protectione Dei coeli commorabitur; et sic, non accedet ad eum malum, et ipse non deficiet omni bono, etiamsi sua omnia jam fore peritura arbitraretur. 3.
Et quoniam pium illud exercitium, quod in divina voluntate semper et in omnibus facienda consistit certum est medium, quo christiana perfectio brevi potest acquiri; unusquisque pro viribus nitetur illud sibi familiare reddere, haec quatuor praestando: 1º Debite tum jussa exsequendo, tum prohibita fugiendo, quoties nobis innotescit hujusmodi jussionem, aut prohibitionem a Deo, vel ab Ecclesia, vel a Superioribus 467
periores o de las Reglas o Constituciones de nuestra Congregación 2ª Cuando al obrar se nos ofrecen varias cosas indiferentes, dar la preferencia a las que repugnan a la naturaleza, más bien que a las que la contentan; a no ser que las cosas que agradan a la naturaleza sean necesarias, porque entonces hay que darles la preferencia, aunque procurando mirarlas no en cuanto agradan a los sentidos, sino en cuanto que son más agradables a Dios.
Tomo X · página PDF 466Y cuando se presenten al mismo tiempo varias cosas que, siendo de sí indiferentes, no son ni agradables ni desagradables, entonces conviene ejecutar indiferentemente cualquiera de ellas, como ofrecidas por la divina Providencia. 3ª Recibir con igualdad de ánimo, y como venidas de la mano paternal de Dios, todas las cosas que nos suceden de improviso, como aflicciones o consuelos, ya corporales, ya espirituales. 4ª Hacer todas estas cosas por el único motivo de cumplir el divino beneplácito, y para imitar, en cuanto esté de nuestra parte, a Jesucristo, el cual cumplió siempre todas las cosas por tan nobilísimo fin, según lo dijo El misnostris, vel a Regulis seu Constitutionibus nostrae Congregationis, emanare; 2º Inter agenda, quae occurrunt, indifferentia, ea potius, eligendo, quae naturae nostrae repugnant, quam quae arrident, nisi ista, quae placent, sint necessaria: tunc enim sunt aliis praeferenda; ipsa tamen intuendo, non qua parte sensum delectant, sed dumtaxat qua Deo sunt gratiora.
Tomo X · página PDF 466Quod si plura agenda, per se indiferentia, simul offeruntur, quae nec sunt grata nec ingrata, tunc quodlibet ex ipsis, tanquam a divina Providentia oblatum, sine delectu assumere convenit; 3º Quaecumque nobis inopinato contingunt, sive adversa, sive prospera illa sint, sive corpus afficiant, sive animum, cuncta haec, tanquam a paterna manu Domini procedentia, aequanlmiter acceptando, 4º Illa omnia praefata peragendo, hocce motivo, quia tale est Dei beneplacitum, et ut in hoc ipso Christum Dominum, quantum in nobis est, imitemur, qui eadem, et in eundem finem perpetuo adimplevit, ut ipsemet testatur: Ego, inquit, quae placita sunt Patri, facio semper. 468
Tomo X · página PDF 466mo.
Hago siempre las cosas que agradan a mi Padre. 4.
Exigiéndonos Jesucristo la sencillez de la paloma, que consiste en la completa declaración de las cosas tal como se tienen en el corazón, sin reflexiones inútiles, y en obrar sin ficción ni artificio, mirando sólo a Dios; todos se esmerarán en proceder en todas sus obras con espíritu de sencillez, teniendo en cuenta que Dios se complace en hablar con los sencillos y manifiesta sus secretos a los pequeñuelos, mientras que los oculta a los sabios y prudentes de este mundo. 5.
Y como Nuestro Señor, al mismo tiempo que nos encomienda la sencillez de la paloma, nos manda también adquirir la prudencia de la serpiente, que es una virtud mediante la cual hablamos y obramos con discreción, todos callaremos prudentemente aquellas cosas que no conviene revelar, sobre todo si por su naturaleza son ilícitas y pecaminosas, y de las cosas que de algún modo son buenas y lícitas, omitiremos las circunstancias que podrían redundar contra el honor de Dios, o en perjuicio del prójimo, o inclinar nuestros corazones a la vanagloria.
Y co4.
Cum Dominus Jesus a nobis exigat columbae simplicitatem, quae consistit tum in nuda declaratione rerum, ut se habent in corde, et absque inutilibus reflexionibus, tum in rebus sine fuco aut artificio agendis, Deum solum intuendo; ideo unusquisque enixe operam dabit, ut omnia in eodem spiritu simplicitatis perficiat; considerans Dei sermocinationem coelestia abscondere a sapientibus et prudentibus hujus saeculi, et revelare ea parvulis. 5.
Sed quoniam Christus, dum columbae simplicitatem commendat, prudentiam serpentis simul amplectendam praecipit: quae quidem est virtus, qua discrete loquimur et operamur; idclrco prudenter ea reticebimus, quae non expedit revelare, maxime cum ex se vitiosa et illicita sunt; et ex iis quae aliquo modo sunt bona aut licita, rescindemus circumstantias, quae contra honorem Dei, aut in damnum proximi vergunt, aut cor nostrum ad inanem glorlam possunt inclinare.
Cum autem haec virtus, in agendis, versetur circa electio 469
mo esta virtud, en lo que atañe a las obras, se refiere siempre a la elección de los medios más conducentes a la consecución del fin, entre nosotros será siempre máxima santa e inviolable el usar de medios divinos para las cosas divinas, y sentir y juzgar de las cosas según los sentimientos y el juicio de Jesucristo, y nunca según los juicios del mundo, ni según los débiles discursos de nuestro entendimiento, y así seremos prudentes como las serpientes y sencillos como las palomas. 6.
Tomo X · página PDF 468Todos pondrán también sumo empeño en aprender esta lección que nos enseñó Jesucristo: Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón ; teniendo en cuenta que, según El mismo lo dice, con la mansedumbre se posee la tierra, porque con la práctica de esta virtud se ganan los corazones de los hombres para convertirlos a Dios, lo cual no pueden conseguir los que se portan con el prójimo de una manera dura y áspera, y además con la humildad se consigue el cielo, adonde nos conduce el amor del propio abatimiento, llevándonos como por grados de una virtud a otra, hasta llegar allá. nem mediorum, quae ad finem suum consequendum sunt idonea; ideo apud nos sanctum et inviolatum erit, semper uti mediis divinis ad res divinas, et de rebus sentire ac judicare juxta sensum et judicium Christi, nunquam vero mundi, neque etiam secundum imbecillem intellectus nostri ratiocinationem: et sic erimus prudentes sicut serpentes, et simplices sicut columbae. 6.
Tomo X · página PDF 468Omnes etiam magnam adhibebunt diligentiam in addiscenda hac lectione a Christo tradita, Discite a me quia mitis sum, et humilis corde , attendentes, ut ipsemet asserit, mansuetudine possideri terram, quia hujus virtutis exercitio corda hominum conciliantur, ut ad Dominum convertantur, quod non praestant, qui cum proximo durius et asperius agunt; humilitate vero coelum acquiri, quo amor propriae abjectionis solet exaltare, deducens nos, quasi per gradus, de virtute in virtutem, donec illuc perveniatur. 470
Tomo X · página PDF 4687.
Pero esta humildad, que con tanta insistencia nos recomendó Jesucristo, y en cuya adquisición debe hacer la Compañía todos los esfuerzos posibles, exige estas tres condiciones. 1ª Juzgarnos con toda sinceridad dignos del menosprecio de los hombres . 2ª Alegrarnos de que los demás vean nuestras imperfecciones, para que nos desprecien. 3ª Si alguna vez se digna Dios obrar algún bien en nosotros mismos, o en los demás por medio de nosotros, ocultarlo, en cuanto sea posible, en vista de nuestra propia vileza, o si esto no puede ser, atribuirlo todo a la divina misericordia y a los méritos de los demás.
En esto consiste el fundamento de toda la perfección evangélica y la dificultad de toda la vida espiritual.
El que posea esta humildad, juntamente con ella conseguirá todos los bienes; pero el que careciere de ella, perderá hasta los bienes que cree poseer, y vivirá perturbado por continuas angustias. 8.
Habiendo dicho Jesucristo: El que quiera venir en pos de mi, niéguese a si mismo y lleve su cruz todos los días; y habiendo añadido San Pablo, de conformidad con 7.
Sed haec humilitas, quam Christus ipse tam saepe nobis et verbo et exemplo commendavit, et ad quam acquirendam Congregatio debet omnem operam insumere, tres has conditiones exigit: quarum prima est, se hominum vituperio dignum cum omni sinceritate reputare; 2ª Gaudere quod alii imperfectum nostrum videant, et nos inde contemnant; 3ª Si Dominus per nos, aut in nobis aliquid operetur, illud, si fieri possit, occultare ad aspectum propriae vilitatis, si autem id fieri non possit, totum divinae misericordiae, et aliorum meritis attribuere.
Et hoc est universae evangelicae perfectionis fundamentum, nodusque totius spiritualis vitae: ei, qui humilitatem istam possidebit, omnia bona venient pariter cum illa; qui vero ea carebit, etiam quod habet boni, aureretur ab eo, continuisque agitabitur angustiis. 8.
Cum Christus dixerit: Qui vult venire post me, abneget semetipsum, et tollat crucem suam quotidie , et B.
Paulus in eodem spiritu adjunxerit: Si secumdum car471
las mismas palabras de Jesucristo: Si viviereis según la carne, moriréis; pero si por medio del espíritu mortificáis las obras de la carne, viviréis;todos se dedicarán con sumo cuidado a negar su propia voluntad y su propio juicio y a mortificar todos sus sentidos. 9.
Todos también renunciarán al amor desordenado de los parientes, para seguir el consejo de Jesucristo, el cual excluye del número de sus discípulos a los que no aborrezcan a su padre y a su madre y a sus hermanos y hermanas; mientras que promete el ciento por uno en este mundo y en el otro la vida eterna, a los que los dejen para seguir el consejo del Evangelio.
Con esto quiso Jesucristo dar a entender cuán opuesto es a la perfección cristiana el apego a la familia.
Sin embargo, hay que amar a los parientes, pero con amor espiritual y según el espíritu de Jesucristo. 10.
Todos procurarán practicar, con la mayor diligencia que les sea posible, la virtud de la indiferencia, tan estimada y practicada por Jesucristo y por sus Santos, de tal manera que no tengan afecto desordenado ni a los nem vixeritis, moriemini; si autem spiritu facta carnis mortificaveritis, vivetis ; unusquisque in assiduam scilicet propriae voluntatis, propriique judicii abnegatlonem, sensuum quoque omnium mortificationem incumbere studebit. 9.
Immoderato pariter in propinquos amori omnes renuntiabunt, juxta consilium Christi e numero discipulorum suorum eos excludentis, qui non oderint patrem et matrem, fratres et sorores; centuplumque nunc in hoc mundo, et in altero vitam aeternam promittentis, si eos propter evangelium reliquerint.
Quibus ostenditur quantum christianae perfectioni impedimentum sint caro et sanguis.
Parentes tamen spirituali amore, et secundum Christum amandi sunt. 10.
Omnes ei indifferentiae, quam Christus ac Santi tantopere coluerunt, singulari diligentia studebunt; ita ut neque ministeriis, neque personis, neque locis, praesentim patriae, neque ulli hujusmodi rerum, ullo un472
ministerios, ni a las personas, ni a los países, especialmente al país natal, ni a ninguna otra cosa, antes por el contrario, estén siempre preparados para dejar de buen grado todas las cosas tan pronto como el Superior manifestare su voluntad o su deseo; sufriendo con gusto todas las negativas y todas las mudanzas que sobre dichas cosas disponga, y reconociendo como bien hecho todo cuanto haga. 11.
Para honrar la vida común que Cristo Nuestro Señor quiso llevar en este mundo, a fin de asemejarse a los demás y así ganarlos más fácilmente para Dios, su Padre, todos guardarán, en cuanto sea posible, la mayor uniformidad en todas las cosas, considerándola como la guarda y protectora del buen orden y de la santa unión, huyendo de toda singularidad, como de una raíz de envidias y divisiones, y esto lo practicarán no solamente respecto de la comida, vestido, cama y demás cosas parecidas, sino también en lo que atañe a la manera de dirigir, enseñar, predicar y gobernar, lo mismo que en lo que se refiere a las prácticas espirituales.
Y para que esta uniquam affectu inordinato adhaerescant; imo sint parati ac prompti haec omnia, ad Superioris voluntatem nutumque, libenter deserere, omnemque circa illa repulsam, ac mutationem ab ipso procedentem, aequo animo patiantur; illumque bene omnia fecisse in Domino fateantur. 11.
In honorem communis vitae, quam Christus Dominus ducere voluit, ut aliis conformis fieret, et hoc pacto facilius Deo Patri eos lucrifaceret; omnes, quoad fleri poterit, in omnibus uniformitatem servabunt: illam spectantes tanquam boni ordinis, ac sanctae unionis tutricem; fugientque pariter singularitatem, ut invidiae ac divisionis radicem; idque non solum quoad victum, vestitum, lectum, et caetera humusmodi; sed etiam quoad rationem dirigendi, docendi, praedicandi, gubernandi, necnon et quoad praxes spirituales.
Ut autem haec uniformitas possit apud nos perpetua conservari, unicum nobis adhibendum est medium: nempe 473
formidad se conserve siempre entre nosotros, un solo medio debemos practicar, a saber. el exacto cumplimiento de nuestras Reglas o Constituciones. 12.
Estarán siempre en vigor entre nosotros los actos de caridad para con el prójimo, como son: 1º Portarnos con los demás como querríamos que ellos se portaran con nosotros. 2º Conformarnos con su parecer y aprobar en el Señor todo cuanto hicieren. 3º Sufrirnos mutuamente sin murmurar. 4º Llorar con los que lloran. 5º Alegrarnos con los que se alegran. 6º Prevenirnos mutuamente en tratarnos con honor. 7º Mostrarnos con los demás benévolos y caritativos de todo corazón. 8º Finalmente, hacernos todo a todos, para ganarlos a todos a Jesucristo.
Todo lo cual se ha de entender con la condición de que no se haga cosa alguna contra los Mandamientos de la Ley de Dios o de la Iglesia, ni contra las Reglas o Constituciones de nuestra Congregación. 13.
Si la Divina Providencia permitiera alguna vez que la Congregación, o alguna de sus Casas, o alguno de sus individuos, fuesen injustamente calumniados o perseexactissima Regularum seu Constitutionum nostrarum observatio. 12.
Actus caritatis erga proximum apud nos incessanter vigebunt, quales sunt: 1º Aliis facere quod nobis juste fieri ab iis vellemus; 2º Aliis assentiri, ac omnia in Domino approbare; 3º Se invicem supportare sine murmuratione; 4º Flere cum flentibus; 5º Gaudere cum gaudentibus; 6º Se invicem honore praevenire; 7º Sese aliis benevolum et officiosum ex imo corde praestare; 8º Denique omnibus omnia nos facere, ut omnes Christo lucrifaciamus.
Quae omnia intelligenda sunt, dummodo nihil contra divina vel ecclesiastica praecepta, aut nostrae Congregationis Regulas seu Constitutiones, ullo modo agatur. 13.
Si quando divina Providentia permittat Congregationem, aut aliquam ipsius domum, aut quempiam ex suis subditis calumnia vel persecutione gratis 474
guidos, pondremos todo el cuidado posible en abstenernos de toda suerte de venganza, maldición o queja contra los perseguidores o calumniadores, antes bien, alabaremos por ello a Dios y le bendeciremos y le daremos gracias con la mayor alegría por habernos proporcionado un bien tan grande, procedente del Padre de las luces, y hasta rogaremos a Dios por ellos, y cuando se nos presente ocasión y podamos hacerlo, les favoreceremos con mucho gusto, teniendo en cuenta que Jesucristo nos manda esto a nosotros, lo mismo que a los demás cristianos, cuando dice.
Amad a vuestros enemigos; haced bien a los que os aborrecen, y rogad por los que os persiguen y calumnian.
Y a fin de que con mayor facilidad y gusto observemos estas cosas, El mismo nos asegura que portándonos así seremos bienaventurados, y que debemos alegrarnos y regocijarnos, porque nuestra recompensa será grande en el cielo, y, lo que es más, El mismo se dignó proceder de esta manera con los hombres, para darnos ejemplo, que después han imitado los apóstoles, los discípulos e innumerables cristianos. impugnari ac exerceri, diligentissime cavebimus ab omni vindicatione, aut maledictione, aut etiam querela ulla in ipsos persecutores ac calumniatores; imo de hoc ipso Deum laudabimus et benedicemus; et tanquam de occasione magni boni descendentis a Patre luminum, ei cum exsultatione gratias agemus.
Quin etiam pro illis omnibus ipsum ex animo precabimus, necnon illis, cum sese opportunitas ac facultas offerent, libenter benefaciemus; attendentes quod Christus id nobis, sicut et caeteris fidelibus praecipit, dicens: Diligite inimicos vestros, benefacite his qui oderunt vos, et orate pro persequentibus el calumniantibus vos .
Et ut omnia haec facilius et libentius observemus, asserit quod in hoc beati erimus, et ob idipsum gaudere ac exsultare debemus, quoniam merces nostra copiosa est in coelis: et, quod caput est, ipse prior hoc dignatus est erga homines adimplere, ut nobis exemplum daret: quod postea imltati sunt Apostoli, discipuli, ac innumeri christiani 475
Tomo X · página PDF 47314.
Y aunque debemos hacer todo cuanto esté de nuestra parte para observar las susodichas máximas evangélicas, por ser santísimas y utilísimas; no obstante, como entre ellas hay algunas que nos convienen de una manera especial, a saber. aquellas que se refieren a las virtudes de sencillez, humildad, mansedumbre, mortificación y celo de la salvación de las almas, la Congregación pondrá cuidado en practicarlas, de tal modo que estas cinco virtudes sean como las potencias del alma de toda la Compañía, y todas las acciones de cada uno de nosotros estén siempre animadas por ellas. 15.
Y ya que el demonio procura siempre apartarnos del ejercicio de estas máximas, oponiéndonos las suyas, que son del todo contrarias, cada uno de nosotros usará de la mayor prudencia y vigilancia para combatirlas animosamente, hasta vencerlas, especialmente aquellas que más repugnan a nuestro Instituto, como son. 1º La prudencia de la carne, 2º El deseo de agradar a los hombres, 3º Querer que todos se rindan siempre a nuestro juicio y volun14.
Quamvis praefata omnia evangelii documenta, tanquam sanctissima ac utilissima, quantum in nobis est, observare debeamus: quia tamen quaedam ex illis nobis magis conveniunt, illa scilicet, quae peculiari ratione simplicitatem, humilitatem, mansuetudinem, mortificationem et zelum animarum commendant; Congregatio his colendis atque exercendis accuratius incumbet, ita ut hae quinque virtutes sint veluti facultates animae totius Congregationis, omnesque nostrae singulorum actionis illis semper animentur. 15.
Et quoniam Satanas ab istorum documentorum exercitio, sua iis prorsus contraria opponendo, nos semper avocare nititur; ideo maximam quisque adhibebit prudentiam ac vigilantiam ad illa omnia fortiter et animose oppugnanda ac devincenda, ea maxime quae magis Instituto nostro repugnat, qualia sunt: 1º Prudentia carnis; 2º Velle videri ab hominibus; 3º Appetere ut quisque nostro judlcio ac voluntatl semper subjiciatur; 4º Quaerere in 476
tad; 4º Buscar en todas las cosas la propia satisfacción; 5º La insensibilidad para todo lo que atañe a la gloria de Dios y a la salvación del prójimo. 16.
Y como el maligno espíritu se transforma con frecuencia en ángel de luz y nos engaña a veces con sus ilusiones, todos se guardarán cuidadosamente de ellas, procurando aprender el modo de discernirlas y de vencerlas.
Y constándonos por experiencia que, en estos casos, el remedio más seguro y más eficaz consiste en declararse cuanto antes a los que están designados por Dios para estas cosas, cuando alguno se sintiere molestado por algún pensamiento sospechoso de ilusión, o por alguna tentación grave, se manifestará cuanto antes al Superior o al Director para ello señalado, para que le den el remedio oportuno, el cual cada uno recibirá como venido de la mano de Dios, lo aprobará y se lo aplicará con reverencia y confianza.
Y sobre todo se guardarán muy bien de manifestar su interior a los otros, sean de los nuestros o extraños; porque la experiencia enseña que, con estas manifestaciones, empeora el mal, omnibus suae naturae satisfactionem; 5º Insesibilitas erga honorem Dei et salutem proximl. 16.
Cumque malignus spiritus se frequenter in angelum lucis transfiguret, suisque interdum illusionibus nos decipiat; omnes sibi diligenter ab iis cavebunt, modumque eas discernendi ad superandi addiscere studebunt.
Cumque experimento compertum sit praesentissimum ac tutissimum esse remedium in hoc casu, quam citissime rem aperire iis, qui a Deo sunt ad hoc deputati; idcirco eum quis se cogitationibus aliqua illusione suspectis, sive gravi angustia aut tentatione vexari senserit, quamprimum poterit, id Superiori aut Directori ad id designato patefaciet, ut congruum adhibeatur remedium; quod quisque, tanquam de manu Domini, recipiet, approbabit, ac sibi cum fiducia ac reverentia applicabit.
Ante omnia cavebit ne ulli alii, sive nostrorum sive externorum, rem ullo modo manifestet; cum experientia constet hujusmodi manifestatione malum fieri deterius, 477
los otros se inficionan del mismo contagio y, finalmente, hasta la Congregación entera puede sufrir un gravísimo daño. 17.
Y porque Dios ha mandado que cada uno tenga cuidado de su prójimo, y todos nos hemos de ayudar mutuamente, como miembros del mismo cuerpo místico, por eso, cuando alguno supiere que otro padece alguna grave tentación, o que ha caído en alguna culpa notable, en seguida en espíritu de caridad, y del mejor modo que le sea posible, procurará que el Superior aplique a su debido tiempo el remedio correspondiente a estos dos males.
Y a fin de adelantar más y más en la virtud, todos tendrán por bueno y se alegrarán de que sus defectos sean manifestados al Superior por cualquiera que los supiere fuera de confesión. 18.
Habiendo venido Nuestro Señor Jesucristo al mundo para restaurar en las almas el imperio de su Padre, sacándolas de la esclavitud del demonio, el cual se había apoderado de ellas, engañándolas con el amor desordenado a las riquezas, a los placeres y a los honores, juzgó conveniente este benignísimo alios ejusdem mali contagione infici, imo et totam Congregationem tandem magnum inde detrimentum capere. 17.
El quoniam unicuique mandavit Deus de proximo suo, et nos invicem utpote ejusdem corporis mystici membra juvare debemus; ubi quis noverit aliquem gravi tentatione agitari, vel in culpam notabilem incidisse, statim in spiritu caritatis, et meliori modo quo poterit, curabit ut his duobus malis debite et tempestive convenientia remedia per Superiorem adhibeantur.
Quisque etiam ad majorem progressum in virtute faciendum, boni consulet, et gratum habebit, ut sui defectus Superiori in eodem spiritu caritatis manifestentur per quemvis, qui extra confessionem eos observaverit. 18.
Cum Dominus noster venerit in mundum, ut in animas imperium Patris sui repararet: illas scilicet eripiendo a daemone, qui eas inordinata divitiarum, honoris, et voluptatis cupiditate callide decipiendo, rapuerat; congruum censuit benignus hic Salvator cum suo adversario contrariis armis, 478
Tomo X · página PDF 476Salvador pelear con su enemigo con armas contrarias, o sea, con la pobreza, con la castidad y con la obediencia, y así lo practicó hasta la muerte.
Y como la Congregación de la Misión ha nacido en la Iglesia de Dios para consagrarse a la salvación de las almas, y muy especialmente de los pobres campesinos, ha juzgado también que no podría servirse de armas más apropiadas a su fin que aquellas de que tan felizmente y con tanta utilidad se sirvió la Eterna Sabiduría.
Por eso todos y cada uno de nosotros observaremos perpetuamente y con la mayor fidelidad la pobreza, la castidad y la obediencia, según nuestro Instituto.
Y a fin de que, con mayor seguridad, más fácilmente y hasta con mayor mérito puedan perseverar hasta la muerte en la observancia de estas virtudes, todos se esforzarán, con la gracia de Dios, en practicar con la mayor fidelidad posible lo que se contiene en los capítulos siguientes. scilicet paupertate, castitate, et obedientia certare, sicuti fecit usque ad mortem.
Cumque minima Congregatio Missionis in Ecclesia Dei in eum finem surrexerit, ut animarum saluti, maxime pauperum ruricolarum, inserviret, nullis utique fortioribus et aptioribus armis uti posse judicavit, quam iisdem, quibus ista Sapientia aeterna tam feliciter, tamque utiliter usa est.
Quapropter omnes et singuli, hujusmodi paupertatem, castitatem, et obedientiam fideliter et perpetuo, juxta Institutum nostrum, servabunt.
Et ut securius ac facilius, et etiam cum ampliori merito, in iis virtutibus observandis, possint usque ad mortem perseverare, unusqulsque ea, que in sequentibus capitibus circa id statuuntur, maxima qua poterit fidelitate, exsequi in Domino conabitur. 479
CAPÍTULO III De la pobreza 1.
Habiendo Jesucristo, verdadero Señor de todas las riquezas, abrazado de tal modo la pobreza que no tuvo dónde reclinar su cabeza, y habiendo querido que los que trabajaban con El en las Misiones, o sea, sus Apóstoles y discípulos, viviesen en tal estado de pobreza que no tuviesen cosa propia, a fin de que así estuviesen mejor preparados para combatir y vencer la codicia, que va perdiendo a todo el mundo; cada uno de nosotros, según sus fuerzas hará todo lo posible por imitarle en esta virtud, teniendo por cierto que ella será el muro inexpugnable mediante el cual, y con la asistencia de la divina gracia, la Congregación vivirá perpetuamente. 2.
Y aunque nuestros ministerios en las Misiones, en cuanto que debemos ejercerlos gratuitamente, no nos permitan practicar una rigurosa pobreza; sin embargo, con el afecto y en cuanto podamos también con el efecto, procuraremos observarla, especialmente en las cosas que a continuación se expresan.
CAPUT III De paupertate 1.
Cum ipse Christus, verus universorum bonorum Dominus, ita paupertatem amplexus fuerit, ut non haberet ubi reclinaret caput suum, eosquc, qui secum in missionihus laboraverunt, Apostolos sci]icet et Discipulos, in simili inopiae gradu constituerit, ita ut nihil proprium haberent; et sic expediti cupiditatem divitiarum, quae totum fere mundum perdit, melius ac commodius expugnarent; unusquisque in hac virtute colenda, Ipsum pro sua tenuitate imitari conabitur, certo sciens hanc fore inexpugnablle propugnaculum, quo Congregatio, divina aspirante gratia, perpetuo conservabitur. 2.
Et quamvis ministeria nostra in missionibus, quatenus sunt gratis obeunda, nequaquam ferre possint, ut paupertatem omnimode profiteamur; affectu tamen, et quantum in nobis erit, effectu, ipsam observare in Domino contendemus; idque praesertim juxta ea quae hic praescribuntur 480
3.
Todos y cada uno de los individuos de nuestra Congregación tendrán bien entendido que, a ejemplo de los primeros cristianos, entre nosotros todas las cosas serán comunes, y el Superior las distribuirá a cada uno, a saber. la comida, el vestido, los li bros, muebles y demás cosas, según las necesidades de cada uno en particular; no obstante, para que nadie haga nada contra la pobreza que hemos profesado, ninguno podrá disponer de estos bienes de la Congregación, ni distribuirlos en manera alguna, sin licencia del Superior. 4.
Nadie tendrá la menor cosa sin conocimiento del Superior, o contra su voluntad, o que no esté dispuesto a dejarla al menor mandato y aun simple indicación del mismo. 5.
Nadie usará de ninguna cosa como si fuera propia.
Ninguno dará, ni recibirá, ni prestará, ni tomará prestada, ni pedirá de otra parte cosa alguna sin permiso del Superior. 6.
Nadie tomará para sí aquello que está destinado al uso de otro, o puesto aparte para la comunidad, o que alguno haya dejado, aunque sólo sean libros; nadie entregará a otro lo que se le ha dado 3.
Omnes et singuli nostrae Congregationis intelligent, quod, exemplo primorum christianorum, erunt nobis omnia communia, et illa singulis distribuentur a Superioribus, nimirum victus, vestitus, libri, et supellectilia et caetera, prout cuique opus erit.
Ne tamen quicquam fiat contra paupertatem, quam amplexi sumus, nemo de hujusmodi bonis Congregationis disponere, aut dispensare quicquam poterit, nisi de licentia Superioris. 4.
Praeterea, nullus quicquam habebit inscio, vel non concedente Superiore; aut quod non sit paratus statim relinquere ad praeceptum, vel etiam ad nutum illius. 5.
Nemo ulla re tanquam propria utetur.
Nemo quicquam donabit, aut accipiet, vel dabit mutuo aut commodato, aut aliunde petet, sine licentia Superioris. 6.
Eorum quae sunt usibus aliorum deputata, vel in communi deposita, aut relicta, nemo quicquam sibi sumet, ne libros quidem; aut quod ad usum suum sibi datum est, alteri tradet, sine 481
a él para su uso sin permiso del Superior, ni lo dejará perder o menoscabar por su abandono. 7.
Ninguno buscará cosas superfluas o curiosas; y en cuanto a las necesarias, cada uno moderará de tal manera sus deseos, que la comida, la habitación y la cama estén en armonía con lo que corresponde a un pobre; y en estas cosas, lo mismo que en todas las demás, todos estarán dispuestos a experimentar algunos efectos de la pobreza, y hasta llevarán a bien que se les dé lo peor de cuanto hay en casa. 8.
Y para que entre nosotros no se vea cosa alguna que tenga el más mínimo resabio de propiedad, nuestras habitaciones no se cerrarán de tal manera que no se puedan abrir desde afuera; y en ellas no habrá arcas o cosas parecidas cerradas con llave particular, sin permiso expreso del Superior. 9.
Cuando uno sea destinado de una casa a otra, no se llevará la menor c osa consigo sin permiso del Superior. 10.
Y ya que se puede faltar a la virtud de la pobreza aun con solo el afecto desordenado a los bienes temporales, todos procurará Superioris consensu; aut id patietur negligentia sua perire, aut fieri deterius. 7.
Nullus superflua, aut curiosa exquiret.
Necessaria autem, ipsorumque desiderium ita quisque moderabitur, ut victus, cubiculi, et lecti ratio, sit tanquam pauperi acommodata; atque in his, sicut in omnibus, efectus aliquos paupertatis experiri sit paratus; quin etiam vilissima quaeque eorum, quae domi sunt, sibi tribui libenter patiatur. 8.
Et ut nihil apud nos cernatur, quod proprietatem vel minimam redoleat, cubicula nostra non ita erunt clausa, quin extrinsecus aperiri possint; nec in iis ulla arca, sive quicquam aliud clave particulari obseratum asservabitur, nisi cum expresa Superioris facultate. 9.
Nemo etiam ex una domo in aliam pergens, quicquam secum asportabit sine licentia Superioris. 10.
Et quoniam virtus paupertatis solo etiam appetitu inordinato ad bona temporalia potest violari: unusquisque diligenter cavebit, 482
con la mayor diligencia que este mal no se apodere de sus corazones, ni aun respecto de la consecución de beneficio, so color de bienes espirituales; y por eso, nadie aspirará a ningún beneficio o dignidad eclesiástica, bajo pretexto alguno CAPÍTULO IV De la Castidad 1.
Cuánto amase Jesucristo la castidad y cuán ardiente desease grabarla en los corazones de los hombres, evidentemente lo manifestó naciendo, contra todas las leyes de la naturaleza, de una Virgen Inmaculada por obra del Espíritu Santo, y aborreciendo de tal manera el vicio impuro que, aunque permitió que le imputasen falsamente los crímenes más atroces, para que, según sus deseos, queda.se su Corazón saturado de oprobios; sin embargo, en ninguna parte se lee que hubiese sido, no sólo acusado, pero ni siquiera notado de la más insignificante sospecha de impureza por sus más encarnizados enemigos.
Por eso importa sobremanera que la Congregación arda en vivos ne hoc malum, etiam quoad beneficia, sub specie boni spiritualis, ambienda, cor suum invadat; ideoque, ne quidem ad ullum beneficium, aut dignitatem ecclesiasticam, sub quocumque praetextu, aspirabit.
CAPUT IV De Castitate 1.
Salvator noster quanti castitatem coleret, quamque ardenter illam in corda hominum insinuare cuperet, evidenter significavit, ex eo quod per operationem Spiritus sancti, supra naturae leges, de Virgine intacta nasci voluerit;et a vitio opposito ita abhorruerit, ut quamvis atrocissima crimina falso sibi imputari permiserit, ut juxta desiderium suum opprobriis saturaretur, nusquam tamen impudicitiae, ne dicam accusatione, sed ne quidem suspicione ulla, a suis etiam infensissimis hostibus notatum fuisse legamus; ideo multum interest, ut Congregatio singulari hujus virtutis acquirendae desiderio exardescat, eamque perfectissime colere semper 483
deseos de adquirir esta virtud, y que haga profesión abierta de practicarla siempre y en todas partes y con la mayor perfección posible, y esto lo debemos tener tanto más grabado en el corazón, cuanto que nuestros ministerios, en las Misiones, nos obligan a tratar casi continuamente con personas seglares de uno y otro sexo.
Por tanto, todos se esforzarán en poner todo el cuidado, diligencia y precaución posibles, para conservar en toda su integridad la castidad del cuerpo y del alma. 2.
Y a fin de poderlo conseguir, mediante los auxilios de la divina gracia, todos guardarán con la mayor vigilancia sus sentidos, así interiores como exteriores; jamás hablarán a solas con mujeres en lugar y tiempo indebidos;cuando hablaren con ellas, o les escribieren, se abstendrán por completo de palabras que, aunque piadosas, manifiesten afectuosa ternura para con ellas, y cuando las oigan en confesión, lo mismo que al hablar con ellas fuera de confesión, no se aproximarán demasiado a ellas, guardándose de presumir de su castidad. et ubique profiteatur; quod tanto magis nobis cordi esse debet, quanto strictius ad fere continuam cum saecularibus utriusque sexus conversationem, nos Missionis exercitia addicunt.
Quapropter unusquisque, in hac castitate tum corporis tum animi integre conservanda, omnem curam, diligentiam, et praecautionem adhibere, quantum in se erit, conabitur. 2.
Ut autem, Deo auxiliante, id assequi valeat, sensus tum interiores, tum exteriores vigilantissime custodiet; mulieres nunquam solus cum sola, loco et tempore indebitis, alloquetur; illas alloquendo, vel ad eas scribendo, a verbis, etiamsi piis, teneram erga eas benevolentiam redolentibus, omnino abstinebit; illarum confessiones audiendo, sicuti extra confessionem colloquendo, ad eas propius non accedet: nec de sua castitate praesumet. 484
Tomo X · página PDF 4823.
Y porque la destemplanza es como madre y nodriza de la impureza, todos serán moderados en el comer, y en cuanto sea posible, se contentarán con manjares comunes, y beberán el vino mezclado con mucha agua. 4.
A demás, todos estarán íntimamente persuadidos de que a los Misioneros no les basta de ningún modo el haber alcanzado en esta virtud un grado más que mediano, sino que necesitan esforzarse con todo empeño por evitar, en cuanto sea posible, que nadie pueda concebir de ninguno de nosotros la menor sospecha del vicio contrario; porque esta sola sospecha, aunque del todo injusta o mal fundada, causarla a la Congregación y a sus ministerios más daño que todos los demás crímenes que falsamente se le pudiesen imputar; sobre todo porque, una vez que tuviésemos mala fama, poco o ningún fruto conseguiríamos con nuestras misiones.
Por eso, para prevenir tan grave mal, o para quitarlo, nos serviremos de todos los medios que estén a nuestro alcance, no sólo ordinarios, sino también extraordinarios, si el caso lo requiere; por ejemplo, abstenernos por algún tiempo 3.
Et quoniam intemperantia est veluti mater et nutrix impuritatis, unusquisque in esu erit temperans, et quoad fieri poterit, cibis communibus, et vino aqua plurima diluto, utetur. 4.
Insuper, omnes sibi persuadebunt Missionariis nequaquam sufficere, hujusce virtutis gradum attigisse non mediocrem, imo praeterea requiri, ut totis viribus nitantur impedire, si fieri possit, ne ullus hominum de aliquo nostrorum, vel levissiman vitii contrarii suspicionem possit concipere: haec enim sola suspicio, etiamsi omnio injusta, plus obesset Congregationi, ipsiusque piis ministeriis, quam alia crimina falso nobis imputata, eo maxime quod exiguus aut nullus ob id colligeretur fructus ex missionibus nostris.
Quare ad malum hoc praeveniendum, aut tollendum, omnibus, quae occurrere poterunt, mediis, non modo ordinariis, verum etiam, si res postulat, extraordinariis utemur: cujusmodi est istud, ab aliquibus operibus, alioqui licitis, et etiam bonis ac sanctis, interdum abstinere, cum scilicet, judicio Supe485
de algunas obras lícitas, buenas y hasta santas cuando a juicio del Superior o Director puedan dar motivos a semejante sospecha. 5.
Y porque la ociosidad es la madrastra de todas las virtudes, especialmente de la castidad, todos huirán de este vicio, de tal manera que siempre se hallen útilmente ocupados.
CAPÍTULO V De la obediencia 1.
Para honrar la obediencia que Nuestro Señor Jesucristo nos enseñó con sus palabras y ejemplos, sujetándose a la Santísima Virgen, a San José y a otras personas constituidas en dignidad, así buenas como malas. obedeceremos con toda exactitud a todos y a cada uno de nuestros Superiores, considerándoles a ellos en Nuestro Señor y a Nuestro Señor en ellos.
Y, en primer lugar, obedeceremos con fidelidad, reverencia y sinceridad a nuestro santísimo Padre, el Romano Pontífice, obedeceremos también, según nuestro Instituto y con la mayor humildad y constancia, a los rioris aut Directoris, illa videntur dare locum timendi hujusmodi suspicionem. 5.
Et quia otiositas est noverca virtutum, maxime castitatis, unusquisque vitium hoc ita fugiet, ut semper inveniatur utiliter occupatus.
CAPUT V De obedientia 1.
In honorem obedientiae, quam Dominus noster Jesus Christus verbo et exemplo nos docuit, cum beatissimae Virgini, beato Josepho, necnon et aliis personis in dignitate constitutis, tum bonis, tum dyscolis, subditus esse voluit; omnibus et singulis praepositis nostris, ipsos in Domino, et Dominum in ipsis attendentes, exacte obediemus; in primis Sanctissimo Domino nostro Papae reverentiam et obedientiam fideliter et sincere praestabimus; obedientiam quoque illustrissimis ac reverendissimis DD. nostris Episcopis, in quorum dioecesibus instituta fuerit Con 486
Tomo X · página PDF 484Ilustrísimos y Reverendísimos Srs.
Obispos en cuyas diócesis se hallare establecida nuestra Congregación, además, no emprenderemos la menor cosa en las iglesias parroquiales sin el consentimiento de los párrocos. 2.
Todos también obedeceremos con prontitud, alegría y perseverancia al Superior general en todas las cosas en que no hubiese pecado, y someteremos con obediencia ciega nuestro propio juicio y propia voluntad a sus mandatos, no sólo cuando nos conste su clara voluntad, sino al saber su simple intención, creyendo que lo que él manda es lo que más nos conviene, y poniéndonos a su disposición como la lima en manos del artífice. 3.
La misma obediencia prestaremos a los demás Superiores, así particulares como Visitadores, y aun a los oficiales subalternos.
De la misma manera, cada uno obedecerá al toque de la campana como a la voz de Jesucristo, de tal manera que, a la primera señal, procure aun dejar sin concluir la letra comenzada. 4.
Y a fin de que la Congregación progrese más pronto y con más facilidad en gregatio, humiliter, et constanter, juxta institutum nostrum, exhibebimus.
Praeterea nihil in ecclesiis parochialibus aggrediemur absque parochorum consensu. 2.
Omnes etiam et singuli Superiori Generali obediemus prompte, hilariter, et perseveranter, in omnibus ubi peccatum non apparet, et caeca quadam obedientia, proprium judicium, propriamque voluntatem submittentes, idque non solum quoad ejus voluntatem nobis notificatam, sed etiam quoad ejus intentionem: exestimantes illud semper ad melius esse, quod ipse praecipit; nosque illius dispositioni, quasi limam in manibus fabri, committentes. 3.
Et haec obedientia caeteris Superioribus tam particularibus quam Visitatoribus, necnon officialibus subordinatis pariter exhibenda erit.
Quisque etiam campanae sono, ut voci Christi obedire conabitur; ita ut ad primum ejus signum studeat vel ipsam imperfectam litteram relinquere. 4.
Et ut Congregatio facilius et citius in hac virtute progressum faciat, pro viri487
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