Conferencia · tomo X
ESQUEMA DE PLATICA A LAS DAMAS
9.
Que se suplique a las oficialas que continúen en su cargo respectivo, a saber: la guardamuebles hasta Pentecostés y las demás hasta los seis meses cada una. 10.
Que se envíen a la señorita Poulaillon las limosnas de cada una el primer día de cada mes, y que las que se olviden de hacerlo lo traigan consigo el día que se reúnan en el hospital y se lo entreguen a la señorita Le Gras, que se lo entregará a la tesorera. 11.
Que hagan el propósito de estar siempre dispuestas a acudir a las reuniones y de avisar a las ausentes lo que se haya decidido. 12.
Indicar cuándo se celebrará la reunión de las damas encargadas de la visita extraordinaria.
Será el día siguiente de Navidad, en este mismo lugar, para instruirlas debidamente. 267 [188,XIII,770-774] ESQUEMA DE PLATICA A LAS DAMAS Sobre las reuniones y las obras de la compañía (1638 ó 1639) 1 La reunión del Hospital de París. 1.
Sobre la importancia de asistir a las reuniones. 2.
Del espíritu con que hay que asistir. 3.
De lo que se tratará en esta.
Dos clases de reuniones.
La importancia se deduce: 1.
De que Nuestro Señor las recomienda y promete estar en medio de los que se reúnen.
Ubi fuerint duo vel tres congregati 2, etc.
Y en otro lugar: Ubi duo vel tres consenserint, quidquid petierint dabo illis 3. ________ Documento267.
Autógrafo.
Original en las Hijas de la Caridad de Marsella, rue Sainte-Victoire. 1.
Esta plática es posterior a septiembre de 1638 (cf. nota 5) y anterior al día en que las damas se encargaron de la obra de la casa cuna. 2.
Mt 18, 20. 3.
Mt 18, 19. 907
2.
En que él mismo practicó estas dos clases de reuniones: la general, cuando eligió a sus discípulos, y la particular, cuando se reunió con Pedro, Juan y Santiago en la montaña del Tabor.
También celebró reunión general cuando reunió a sus discípulos en lo alto de la montaña, cuando regresaron de su misión.
La particular igualmente, cuando se reunió con los mismos apóstoles, Pedro, Juan y Santiago, en el monte de los olivos.
Los apóstoles hicieron lo mismo.
Tuvieron dos concilios o reuniones generales: una, a propósito de la elección de san Matías para ocupar el lugar de Judas; la otra, a propósito de la circuncisión.
Luego la iglesia hizo lo mismo para decidir lo que había que hacer en las dificultades que sobrevenían, de forma que lo que se decidió en los cuatro primeros concilios ha sido recibido por los mismos herejes como palabra de Dios.
Eso es lo que proclama el concilio: Visum est nobis et Spiritui Sancto 4.
La misma iglesia continuó haciendo esto mismo de vez en cuando, de modo que el último concilio es el de Trento.
En segundo lugar, es preciso tener interés en asistir a las reuniones, puesto que allí se conocen las unas a las otras.
Y como cuando están juntos varios carbones encendidos calientan mucho más, así también varias damas de la Caridad, que estaban separadas pero que se juntan de vez en cuando, se calientan mutuamente con el calor de Dios. 3.
Porque es un medio para poner remedio a las dificultades que surgen en la compañía y de esta manera se la une más y se la hace subsistir. 4.
Para que se informen todas de lo que ocurre y conozcan las dificultades que podrían presentárseles a cada una.
Y para poder ilustrar a las personas que pudieran criticar alguna cosa.
Bien, veamos los asuntos pendientes: 1.
Se ha seguido con la colación, excepto durante unos veinte días en que las jóvenes tuvieron que salir de su casa, por el contagio que hubo 5. ________ 4.
Hech 15, 28. 5.
En septiembre de 1638 (cf. t.
I carta 248). 908
2.
Que la colación aunque no es tan abundante como al principio, no deja sin embargo de proporcionar mucho bien, y los enfermos están con ella tan contentos como al principio, puesto que las peras y el pan, que se les ha quitado, eran para los convalecientes, los cuales tiraban a veces las peras al suelo; y en cuanto al pan, ya les da la casa. 3.
El bien que se consigue con esa colación es que permite la entrada de las damas en el hospital, en donde ellas mismas procuran mucho bien para sí, aparte del que proporcionan a los enfermos, y se animan las religiosas. 4.
Que esto os da motivos para que penséis en los niños expósitos, cuya situación hay que exponeros, que es tal que no se han podido recibir durante algún tiempo, ya que han muerto muchos y sólo han podido salvarse cuatro, y se teme que esto se debe a que aquel sitio es malsano, etc.
Se enviarán las papeletas para la visita de los niños expósitos.
Veamos el provecho espiritual: 1.
La mayor parte de los enfermos hacen su confesión general con vuestros dos sacerdotes, especialmente los moribundos. 2.
Los herejes.
Ha habido doscientos desde que van allá vuestros sacerdotes; todos se han convertido, excepto seis, que han muerto en el error, y unos veinticinco que, después de curar, se han marchado siendo herejes. 3.
Los capellanes que están confesando a la puerta mandan a esos dos sacerdotes los penitentes difíciles, que llevan mucho tiempo sin confesarse. 4.
Se reconcilian los pobres enfermos en sus disputas, que son frecuentes. 5.
Les hacen hacer actos de fe, de esperanza y de caridad a los moribundos, y de confianza en Dios. 6.
Van delante del sacerdote que les ha de administrar los santos sacramentos, para disponerles a comulgar bien y a hacer la acción de gracias. 7.
A veces recorren las salas durante la misa mayor para exhortarles a unir sus sentimientos y sus afectos a los de la iglesia asistiendo espiritualmente a ella con sus oraciones. 909
Algunos avisos: Que para la instrucción bastará con siete damas, en lugar de las catorce nombradas. 1.
Que los donativos de ropa que se hagan al hospital se entreguen a los señores administradores, como es lógico, y no a las religiosas.
Digo esto para que las damas no se quejen nunca a las hermanas de que los enfermos no estén muy limpios; no hay que extrañarse de ello, puesto que se necesitarían 750 sábanas cada día. 2.
Hay quejas de que no siempre se encuentra a las mismas hermanas.
No hay más remedio que cambiarlas de vez en cuando, dado que a la larga podrían contraer alguna grave enfermedad y morirían. 3.
Hay damas que distribuyen la colación a todos los pobres, en contra de lo que se ha ordenado, que es que se entregue solamente a los más enfermos.
Además de ello, lo hacen muy de corrida.
Es de desear que se haga con más devoción. 4.
Las religiosas nos han pedido cruces de cuero para asistir a los moribundos. 5.
Algunas damas dicen que la colación no les sirve de nada a los enfermos.
Las religiosas dicen lo contrario, lo mismo que las personas que visitan el hospital desde hace veinte años. 6.
Es conveniente que las damas no adviertan a las religiosas de las faltas que hayan observado entre los enfermos, sino que se dirijan a una de las oficialas.
El segundo sacerdote. 1.
Que los pobres no hacen bien la confesión a la puerta 6 2.
Que hay gran número de mujeres que tienen dos maridos, otras que sirven para hacer mal, otras que están ya efectivamente en mala situación, que no han hecho nunca una buena confesión, pero que finalmente se deciden a hacerla. 3.
Hay jóvenes de veinte a veinticinco años que están en pecado, pero que han prometido firmemente morir antes que ofender a Dios. ________ 6.
Al entrar en el hospital. 910
4.
En relación con los niños de 5 años, que no han comulgado nunca, pero que están instruidos. 5.
Hay que consolar a los enfermos y prepararlos para morir.
Atenderlos en la hora de la muerte. 268.
TESTAMENTO DE LA SEÑORA GOUSSAULT, COLABORADORA DE SAN VICENTE 8 septiembre 1639 En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Santísima Trinidad.
Yo, la abajo firmante, Genoveva Fayet, viuda de Antonio Goussault, señor de Souvignes, consejero del rey en los reales consejos y presidente de su cámara de cuentas de París, he hecho y hago mi testamento tal como sigue.
Después de haber recibido hoy, a pesar de mi indignidad, en la sagrada comunión el precioso cuerpo de mi Salvador para prepararme a la muerte, deseo en primer lugar, con la gracia de Dios y la asistencia de mi buena señora la bienaventurada Virgen María, morir como verdadera cristiana e hija de la iglesia católica, apostólica y romana.
Y la invoco para ello, lo mismo que invoco también a mi ángel de la guarda, a mi patrona santa Genoveva, a san José al que tengo una especial devoción, a mi santo protector de este mes san Juan evangelista, a santa María Magdalena y a todos los santos y santas del cielo, a quienes suplico que intercedan especialmente aquel día por mí, que soy tan pecadora.
Pido de todo corazón perdón a Dios por todos mis pecados graves y por el abuso que he hecho de sus gracias e inspiraciones. ________ Documento 268.
Arch. natio., étude Delapalme, ancienne étude Groyn nº 508 Gracias a las indicaciones del señor párroco de San Gervasio, hemos podido encontrar y copiar este documento.
Cf Annales C.M. (1933) 670-678. 911
Le pido también humildemente perdón a mi señora y buena madre por las ofensas que he cometido contra ella, por mis desobediencias y mis malas palabras.
Le pido también perdón a mi señor hermano y a todos mis parientes, tanto de parte del señor Goussault como de la mía, por los disgustos que les he ocasionado durante toda mi vida y por mi falta de respeto para con ellos.
Pido perdón a mis hijos y domésticos por el poco cuidado que he tenido de ellos, tanto en sus enfermedades como en otras ocasiones, y por el mal ejemplo que les he dado con mis palabras y mi poca paciencia.
Finalmente, les pido muy humildemente perdón de rodillas y con las manos juntas a todos cuantos he ofendido por mi cólera, mi orgullo, mi desprecio, mis criticas o mi ligereza.
Les suplico que tengan misericordia de mi, como espero que Dios tenga misericordia de todos ellos.
Por la esperanza que tengo en la infinita misericordia de Dios, cuyos efectos he podido experimentar tantas y tantas veces, espero la muerte con alegría.
Le pido a Dios con todo mi corazón por este mi testamento y mi última voluntad que se haga él el único señor y posesor de mi alma, de mi vida, de mi libertad, por los méritos de la preciosa sangre y pasión de nuestro Señor Jesucristo.
Me entrego y me consagro por entero a él.
Deseo que mi cuerpo sea enterrado en San Gervasio, junto con el de mi querido y amadísimo esposo, el difunto señor Goussault.
Les ruego muy humildemente a mis señores parientes que consientan en no ponerme un ataúd de plomo.
Demasiado caso he hecho de mi cuerpo durante mi vida; por eso deseo que sea enterrado sin semejante honor.
Prohíbo, en la medida que me es posible, que se me haga un funeral con colgaduras ni gastos inútiles, sino que el servicio se haga si es posible de cuerpo presente, sin muchas luminarias ni ceremonias.
Deseo que lo antes que sea posible se manden celebrar cien misas para obtener de Dios la liberación de mi pobre alma, y otras tantas cuando puedan celebrarlas los señores sacerdotes de la Misión; para ello se les entregará la cantidad de 100 libras.
Espero que el señor Caniet quiera decir mi aniversario, para el que se le entregarán 24 escudos.
Le ruego que escoja 912
una hora cómoda, a fin de que pueda asistir al mismo alguno de mis hijos.
Recomiendo a todos mis hijos que tengan temor de Dios, que se amen unos a otros, que el mayor se preocupe de dar buen ejemplo a los demás, que vivan juntos como buenos hermanos y verdaderos cristianos.
Les invito con todo mi empeño a que no hablen nunca mal de los otros ni mientan conscientemente, y de esta forma reconocerán que Dios los protege como hijos suyos.
Así sea.
Pido a los señores parientes de mis hijos menores que les nombren como tutor honorario al señor Fayet, mi hermano, y al señor Lotin, mi yerno, y como tutor honorario al señor du Fresne, secretario del señor duque de Retz, y se le podrá atribuir un sueldo y emolumento debidamente alto para ello, tal como a ellos les parezca bien, rogando a los señores Fayet, Lotin y du Fresne que no les nieguen este favor a mis hijos.
También les ruego que procuren que el señor Le Houx permanezca todo el tiempo que pueda al lado de mis hijos.
Tengo muchas esperanzas en sus buenas condiciones naturales de que ellos lo considerarán siempre como su particular amigo y como la ayuda que Dios les ha dado para ayudarles a salvarse.
Entrego y hago donación a los cuatro antiguos mendicantes de 150 libras a cada uno para que las empleen en las necesidades de las novicias pobres, como calzado, ropa y otras necesidades, que mi hija o el señor Le Houx se encargarán de distribuirles, pero no en dinero.
No se lo pido a mi señor hermano, porque sé muy bien el trabajo que tiene.
Les entrego a las hijas de la Magdalena, cerca del Temple, la cantidad de 300 libras.
Les entrego a las hijas penitentes 300 libras.
Les entrego a las hijas del Avemaría 300 libras.
Entrego 600 libras para que se utilicen en la alimentación y sostenimiento de uno o varios eclesiásticos en casa de los señores de la comunidad de San Nicolás du Chardonnet, para que hagan el favor de instruir según las normas de su casa a los que aspiren al sacerdocio o sean ya sacerdotes, para que se hagan capaces de esta dignidad para la gloria de Dios e 913
instrucción de los pueblos, pidiendo a mi señor hermano, ejecutor de este mi testamento, que se tome el trabajo de distribuir dicha cantidad de 600 libras a los sacerdotes de dicha comunidad, cuando le presenten sujetos capaces de recibir este favor, deseando que se haga solamente a los que ya están comprometidos en las sagradas órdenes hasta el día de su sacerdocio, suplicándoles que recen por mi en su primera misa.
Si el servidor de mis hijos desea entrar en el estado eclesiástico, que sea preferido a los demás.
Entrego 300 libras para que se distribuyan entre los pobres vergonzantes que sean de buena reputación, de esta ciudad o del campo, principalmente enfermos, obreros o personas que me hayan servido, por manos de mi hija y de la señorita Le Gras.
Y para que se empleen de la mejor manera posible, que no se apresuren en distribuirlas y bastará con que lo hagan en el plazo de un año.
Les doy a los pobres vergonzantes de la parroquia la cantidad de 100 libras.
El señor párroco de San Gervasio dirá a quién hay que entregarlas, bien a la señora Chanevas o a alguna otra.
Les doy a los prisioneros 600 libras.
Le ruego a mi hijo o al señor Le Houx que hagan su distribución, siempre por orden y para el consuelo de mi señor hermano, bien sea para liberar a algunos o para emplearlas en las cosas más necesarias, como ropa, carbón u otras necesidades.
Se pondrán en mano de la reverenda madre priora del Hôtel-Dieu la cantidad de 100 libras para que se utilicen en sábanas para los enfermos o para alguna otra cosa de su comunidad.
Entrego y lego a cada uno de los pobres alumnos del colegio de Montaigu, llamado Capette, la cantidad de 6 libras a cada uno, para que las utilicen en libros o en ropa, calzado o vivares, según sean sus mayores necesidades, por manos del señor Le Houx.
Entrego 300 libras para que se pongan en manos de la señorita Le Gras o de la persona que indique el Señor Vicente, superior de los sacerdotes de la Misión, para que se empleen en libros, rosarios, estampas y otros pequeños regalos, como yo 914
tenía costumbre de hacer en las aldeas cuando iba a visitar las cofradías 1 Si, cuando yo muera, las damas de la compañía de la Caridad del Hôtel-Dieu siguen haciendo bien a los enfermos, entrego 600 libras para que las empleen en ello; esta cantidad de 600 libras se pondrá en manos de la tesorera, con el consentimiento de las demás oficialas.
Entrego y lego para el país de Anjou la cantidad de 1.000 libras para que las ditribuya el señor Le Houx o alguna otra persona que envíe expresamente mi señor hermano, por su conocimiento y no de otra manera, para que se entreguen a los parientes pobres de mis hijos, si los hubiera, como a los pobres arrendatarios de sus tierras, así como a los prisioneros y enfermos vergonzantes, prefiriendo siempre los de la parroquia a los demás 2.
Entrego y lego al señor Le Houx, cuando deje de estar ya al lado de mis hijos, la cantidad de 400 libras para que las utilice en algunos ornamentos para su uso y a su elección.
Le entrego a Remy Grandnom la cantidad de 600 libras solamente, ya que otras veces le he hecho otros regalos, y si se queda con mis hijos les ruego que lo quieran y le recompensen debidamente, porque es muy fiel.
Si, cuando yo muera, tengo alguna señorita de compañía, le entrego 100 libras.
Le entrego a Catalina Joly 600 libras, si para entonces sigue aun a mi servicio.
Le entrego a Bárbara Macaire 400 libras, si sigue todavía para entonces a mi servicio 3.
Entrego a la criada de la cocina 200 libras.
Entrego a mi cochero 100 libras.
Entrego a mi cocinero 100 libras.
Entrego a mi lacayo 200 libras. ________ 1.
Artículo tachado sobre el mismo testamento, la Señora Goussault escribió al margen: «Revoco este artículo, no me parece bien empleado». 2.
Artículo tachado en el mismo testamento.
La Señora Goussault escribió: «Revoco este artículo por ser demasiado difícil de ejecutar». 3.
Estos dos artículos están tachados en el testamento, sin que se añada nada al margen. 915
Entrego a las nodrizas de mis hijos Santiago y Nicolás Goussault 12 libras anuales a cada una, durante su vida; y a la nodriza que acabó de nutrir a mi difunta hija Genoveva le entrego 50 libras, para ayudarle a mantener a su hija Luisa.
Entrego y lego a la cofradía de la Caridad de Crolet la cantidad de 40 libras, con la condición de que con ellas manden hacer unos funerales por mi alma.
Y pido a las hermanas que puedan que asistan y comulguen en ellos.
Y para cumplir y ejecutar este mi testamento y última voluntad nombro y elijo al señor Fayet, mi hermano, consejero en el parlamento, a quien doy poderes y facultades de hacer y aumentar más que disminuir lo ordenado, en cuyas manos me deshago de todos y cada uno de mis bienes muebles e inmuebles hasta el entero cumplimiento del mismo.
Hecho en la Chapelle, cerca de París, en la casa en que viven la señorita Le Gras con las Hijas de la Caridad, el 16 de febrero de 1639.
Escrito y firmado por mi mano, G ENOVEVA FAYET A continuación el notario ha añadido: En el día de hoy ha comparecido delante de los notarios del Châtelet de París abajo firmantes el señor Nicolás Fayet, consejero del rey en su corte del parlamento, en nombre y como ejecutor del testamento y ordenanza de última voluntad de dicha señora Genoveva Fayet, su hermana, actualmente difunta, el cual ha puesto en manos de Groyn, uno de dichos notarios abajo firmantes el testamento de dicha señora, escrito anteriormente en cuatro hojas de papel, comprendida la presente; en la tercera hoja al verso hay dos artículos borrados y en la página recto de la presente hoja hay también dos artículos borrados, para que se saque una minuta por dicho Groyn del mismo testamento y se agregue la del codicilo hecho por ella por medio de Groyn y su compañero notario el 8 del presente mes de septiembre.
Lo cual se hace en esta fecha, 27 de septiembre de 1639.
F AYET, GUYON, GROYN 916
Codicilo 8 de septiembre.
Se presenta personalmente la señora Genoveva Fayet, viuda del señor Antonio Goussault, en vida señor de Souvignes, consejero del rey en sus reales consejos y en el consejo privado, presidente de la cámara de cuentas, residente en París, calle del Roi-de-Sicile en la parroquia de San Gervasio, en cama, enferma de cuerpo pero sana de pensamiento, memoria y entendimiento, como aprecian los notarios abajo firmantes, la cual dice y declara que hizo anteriormente su testamento y ordenación de su última voluntad, escrito y firmado por su mano, que quiere sea ejecutado puntualmente en su forma y tenor.
Y añadiendo al mismo en forma de codicilo, ha hecho y dicho a los mencionados notarios lo siguiente: A saber, que da y lega a las hijas que están destinadas al servicio de los pobres por la señorita Le Gras la cantidad de 1.000 Libras, pagadas de una vez, para que recen a Dios por dicha señora, pidiéndoles que así lo hagan.
Se entregan y legan a los reverendos padres y superior de la Misión la cantidad de 1.000 Libras, también de una vez, para que se empleen en la confección y decoración del cuadro y del altar que están haciendo en la capilla del colegio del Bons Enfants, cerca de la puerta de san Víctor.
Se entrega y lega al señor Coquerel, director del colegio de Grassins la cantidad de 300 libras, de una vez, para ayudar a las obras que se están haciendo en dicho colegio de Grassins.
Se dan y legan a Juana Pint, una de sus criadas, la cantidad de 100 libras como obsequio.
Se da y lega a David ( el apellido quedó en blanco ), uno de sus domésticos la misma cantidad de 100 libras también como obsequio.
Y para ejecutar el presente codicilo nombra a la misma persona que había elegido para su mencionado testamento, a quien ruega expresamente que se tome este trabajo.
Así se hizo, se dictó y se ordenó por parte de dicha señora a los mencionados notarios, habiéndosele releído uno de ellos en presencia del otro, en la habitación en donde estaba acostada enferma, el 8 de septiembre de 1639, por la tarde.
Y firmó.
G ENOVEVA FAYET, THUAULT GROYN 917
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