Reglamento · tomo X

PROYECTO DE REGLAMENTO PARA LAS DAMAS DE LA CARIDAD DE LA CORTE

Tipo
Reglamento
Tomo
X
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821
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en general, y de suscitar por todas partes ese espíritu de ardor por la caridad de Jesucristo, a fin de merecer que él lo derrame abundantemente en nosotros y que, haciendo producir ya sus efectos en este mundo, nos haga agradables a su divino Padre eternamente en el otro.

Así sea. 281 [199,XIII,821-823] PROYECTO DE REGLAMENTO PARA LAS DAMAS DE LA CARIDAD DE LA CORTE [Entre 1640 y 1649] 1 Se establece la compañía de las damas de la Caridad para honrar la de Nuestro Señor y la de su santísima Madre y la de las mujeres que le siguieron y le proporcionaron las cosas necesarias a su persona, a su compañía, a las gentes que a veces le seguían y a los pobres, protegiendo y asistiendo a las compañías de la Caridad del hospital, de los niños expósitos, de los forzados, de las niñas de las señoritas Poulaillon y de Lestang 2, de las pobres hermanas sirvientas de la Caridad de las parroquias, de las hijas de la Magdalena, y todas las buenas obras instituidas por las mujeres en este siglo.

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Estará compuesta de la sagrada persona de la reina y de un pequeño número, limitado y concreto, de las damas que quiera ella escoger para esto, y que serán nombradas de tres en tres para que cada una atienda a una de las mencionadas compañías, refiriendo la situación y las necesidades respectivas a toda la compañía para resolver las necesidades que hayan encontrado, por mayoría de votos, que serán recogidos y decididos por ________ Documento281.

Archivo de la Misión, minuta autógrafa sin terminar.

Este proyecto de una compañía especial de damas de la Caridad encargada de proteger y asistir a las demás obras caritativas de mujeres fue abandonado por san Vicente antes de ponerlo en ejecución, quizás incluso antes de comunicárselo a nadie. 1.

Este reglamento fue hecho entre el tiempo en que las damas del hospital se encargaron de los niños de la casa cuna (1640) y el que san Vicente dejó de frecuentar la corte (1649). 2.

Maria Delpech de Lestang (o de l'Esten) había creado un orfelinato que en 1640 contaba con 84 niñas, fundando una comunidad para que lo dirigiese.

Esta comunidad quedó dispersa durante la revolución. 962

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su Majestad; y se encargarán de esta misión durante un año, al cabo del cual cambiarán de cargo; y la reina llevará la dirección perpetua de dicha compañía.

Estas damas se esforzarán por adquirir la perfección cristiana y la de su condición, harán oración mental durante media hora por lo menos y oirán la santa misa; leerán un capítulo de la Introducción a la vida devota o del Amor de Dios. harán el examen general todos los días y se confesarán y comulgarán al menos cada ocho días. 3.

Se reunirán donde la reina lo ordene todos los primeros viernes de mes y conversarán humilde y devotamente, durante media hora, de las cosas que Nuestro Señor les haya manifestado en la oración, por la mañana de aquel mismo día, sobre el tema que se les haya dado de las virtudes cristianas y propias de su condición. 4.

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Expondrán a continuación por orden las dificultades y necesidades que hayan observado cada una en la compañía que se les haya destinado; y Su Majestad, después de haberlas oído y pedido la opinión de las damas sobre ese punto, recogerá las opiniones de todas y ordenará lo que crea más conveniente delante de Dios; esto se escribirá en un registro y lo ejecutarán a continuación cada una de las damas en sus departamentos respectivos, las cuales se reunirán el 15 de cada mes, de tres en tres, para tratar de los mismos asuntos de las compañías que se les hayan confiado y procurar resolverlos, contentándose con informar sólo de los principales en la reunión que se celebre en presencia de la reina.

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Tendrán como máxima no tratar allí de los asuntos particulares, ni de los generales, especialmente de los del Estado, ni servirse de esa ocasión para sus propios intereses; honrarán a la reina y se empeñarán en su servicio con un afecto especial, se querrán mutuamente con gran cariño, como hermanas a las que Nuestro Señor ha ligado con el vínculo de su amor, se visitarán y consolarán mutuamente en sus enfermedades y desgracias, comulgarán a intención de las enfermas y de las que mueran, y honrarán finalmente el silencio de Nuestro Señor en todas las cosas que se refieran a dicha compañía, ya que el príncipe de-este mundo se aprovecha de las cosas santas que se divulgan en el mundo. 963

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VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

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