Documento · tomo X

CONTRATO DE FUNDACION DE LA CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN

Tipo
Documento
Tomo
X
Página inicial
197
Metadatos
Extraídos del documento
Ver tomo

SEGUNDA PARTE: DOCUMENTOS RELATIVOS A LA CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN 99 [59,XIII,197-202] CONTRATO DE FUNDACION DE LA CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN 17 abril 1625 Ante los notarios y archiveros del rey nuestro señor abajo firmantes, en el Châtelet de París, se presentan personalmente el ilustrísimo y distinguido señor don Felipe-Manuel de Gondy, conde de Joigny, marqués de Iles-d'Or, caballero de Su Majestad y de su real consejo, capitán de 50 hombres de su escolta, su lugarteniente general en los mares de Levante y general de las galeras de Francia, junto con su esposa la distinguida dama Francisca-Margarita de Silly, baronesa de Montmirail, etc., autorizada por su citado esposo para el presente acto, los cuales por su franca y libre voluntad dicen y declaran unánime y conjuntamente que, habiéndoles dado Dios desde hace algunos años el deseo de procurar su gloria en sus tierras y en otros lugares, han pensado que su divina bondad ha provisto con su infinita misericordia a las necesidades espirituales de los habitantes de las ciudades de este reino por medio de gran número de doctores y religiosos que les predican, les enseñan el catecismo, les exhortan y los conservan en el espíritu de devoción, pero que entre tanto el pobre pueblo de los campos está solo y como abandonado. ________ Documento 99.

Tomo X · p. 197

Archivo nacional M 209, copia notarial. 237

Tomo X · p. 197

Por eso han pensado que se podría en cierto modo remediar esta situación por medio de la piadosa asociación de algunos eclesiásticos de reconocida doctrina, piedad y capacidad que deseasen renunciar tanto a las comodidades de dichas ciudades como a todos los beneficios, cargos y dignidades de la iglesia para que con el beneplácito de los prelados en sus respectivas diócesis se dedicasen por entero y exclusivamente a la salvación del pueblo pobre, yendo de aldea en aldea a sus propias expensas, predicando, instruyendo, exhortando y catequizando a esas pobres gentes y moviéndolas a hacer una buena confesión general de toda su vida pasada, sin recibir ninguna retribución de ninguna clase, sino distribuyendo gratuitamente los dones que han recibido de la mano generosa de Dios.

Tomo X · página PDF 236

Y para conseguirlo, dichos señores, en reconocimiento de los bienes que han recibido y reciben diariamente de su divina Majestad y para contribuir al ardiente deseo que Dios tiene de la salvación de las pobres almas, para honrar el misterio de la encarnación, de la vida y la muerte de Jesucristo, por amor a su santísima Madre y también para poder alcanzar la gracia de vivir el resto de sus días de forma que les quepa esperar con toda su familia llegar a la gloria eterna, han decidido constituirse patronos y fundadores de esta buena obra.

Y para este fin dichos señores han dado y otorgado, dan y otorgan juntamente por la presente la cantidad de cuarenta y cinco mil libras, entregando de momento en manos del señor Vicente de Paúl, sacerdote de la diócesis de Aix, licenciado en derecho canónico, la cantidad de treinta y siete mil libras contadas en presencia de los mencionados señores notarios, en piezas de dieciséis testones, medios francos y moneda de docenas, de curso legal.

Tomo X · página PDF 236

Y por lo que se refiere a las ocho mil libras restantes, los dichos señores prometen pagarlas y entregarlas a dicho señor de Paúl, en esta ciudad de París, en el término de un año, por la hipoteca de todos y cada uno de sus bienes presentes y futuros, con las cláusulas y cargas que se mencionan a continuación.

A saber, que dichos señores encomiendan a dicho señor de Paúl elegir en el término de un año seis personas eclesiásticas o el número que permitan sostener las rentas de la presente 238

Tomo X · página PDF 236

fundación, de reconocida doctrina, piedad, buenas costumbres e integridad de vida, para trabajar en dicha obra bajo su dirección, mientras viva; es lo que dichos señores piensan y desean expresamente, tanto por la confianza que tienen en sus dotes de gobierno, como por la experiencia que ya ha adquirido en dichas misiones, a las que tantas bendiciones ha dado Dios hasta ahora; pero a pesar de esta dirección, los mencionados fundadores desean que el señor de Paúl siga residiendo en su casa como hasta ahora, para que les siga ofreciendo a ellos y a su familia la asistencia espiritual que desde hace largos años les viene prestando.

Que la mencionada cantidad de 45.000 libras será empleada por el señor de Paúl, con el parecer de los fundadores, en fincas o en otra renta constituida, cuyos intereses y beneficios sirvan para su mantenimiento, vestido, sustento y demás necesidades, llevando dichos padres la gerencia, gobierno y administración de esos bienes como de cosa propia.

Tomo X · página PDF 237

Que para perpetuar dicha obra para la mayor gloria de Dios, edificación y salvación del prójimo, una vez fallecido el señor de Paúl, los que hayan sido admitidos en esta obra y hayan perseverado hasta entonces elegirán por mayoría de votos a uno de ellos para superior, en lugar de dicho señor de Paúl, haciéndolo así sucesivamente cada tres años o en el tiempo que juzguen más conveniente, en caso de muerte del mismo.

Que dichos señores seguirán siendo conjuntamente fundadores de esta obra y, como tales, ellos, sus herederos y sucesores de su familia gozarán perpetuamente de los derechos y prerrogativas concedidas y otorgadas a los patronos por los santos cánones, exceptuando el derecho de nombrar los cargos, al que renuncian.

Tomo X · página PDF 237

Que los mencionados eclesiásticos y demás personas que en el presente o en el futuro deseen dedicarse a tan santa obra se entregarán por completo al cuidado del pueblo pobre de los campos y para ello se obligarán a no predicar ni administrar ningún sacramento en las ciudades donde haya arzobispado, obispado o colegiata, a no ser en caso de notable necesidad, o a sus domésticos, a puertas cerradas, suponiendo que tengan alguna casa de retiro en dichas ciudades. 239

Tomo X · página PDF 237

Que renunciarán expresamente a todos los cargos, beneficios y dignidades, a no ser que algún prelado o patrono desee conceder alguna parroquia a alguno de ellos para administrarla bien, pues podría aceptarla y administrarla el que presentase dicho director o superior después de haber servido ocho o diez años en dicha obra, y no en otro caso, a no ser que el superior con el parecer de la Compañía, juzgase conveniente dispensar a alguno de ese servicio de ocho años.

Que dichos eclesiásticos vivirán en común bajo la obediencia del señor de Paúl de la manera indicada y de su sucesor cuando éste muera, con el nombre de Compañía, Congregación o Cofradía de padres o sacerdotes de la Misión.

Que los que sean admitidos en esa obra tendrán la obligación de servir en ella a Dios en la forma indicada y observar el reglamento que habrán de hacer para ello.

Tomo X · página PDF 238

Que estarán obligados a ir cada cinco años por todas las tierras de los señores fundadores para predicar, tener el catecismo y hacer todas las obras buenas indicadas; el resto del tiempo lo ocuparán según quieran lo más útilmente que puedan y en los lugares que juzguen más conveniente para la gloria de Dios, la conversión y edificación del prójimo y la asistencia espiritual de los pobres forzados, a fin de que se aprovechen de sus castigos corporales, y que en esto el dicho señor general satisfaga a lo que en cierto modo se siente obligado por su cargo: será éste un servicio que deberá proseguir perpetuamente en un futuro entre los forzados por medio de dichos eclesiásticos, por muchas y muy justas consideraciones.

Tomo X · página PDF 238

Que trabajarán en dichas misiones desde principios de octubre hasta el mes de junio, de forma que después de haber servido un mes poco más o menos en dicha Compañía se retirarán durante quince días a su casa común o a algún otro lugar que les asigne su superior, según los casos, empleando los tres o cuatro primeros días de esa quincena en hacer un retiro espiritual y el resto en preparar las materias que habrán de tratar en la próxima misión que tengan que hacer.

Durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre, que no son buenos para misiones, por estar entonces las gentes del campo muy ocupadas en faenas corporales, dichos padres se 240

Tomo X · página PDF 238

VINCENTIUS es una herramienta de consulta. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en la edición original indicada.

Volver arriba VicenPlay