Conferencia · tomo XI-B
EXTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE LA MANSEDUMBRE
to de que hay que decir que no es ya lo que era.
¿A qué se debe?
A la virtud de la mansedumbre, en la que él se esfuerza, mientras yo, miserable de mí, sigo tan seco como un espino.
Os pido, hermanos míos, que no os fijéis en los malos ejemplos que os doy, sino caminad dignamente, como dice el apóstol 1, y con toda mansedumbre y jovialidad en el estado al que os ha llamado Dios. 191 [45,XI, 65] EXTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE LA MANSEDUMBRE Firmeza y constancia de las personas mansas.
Los ríos nunca se secan.
No hay personas más constantes y más firmes en el bien que los que son mansos y apacibles; por el contrario, los que se dejan llevar de la cólera y de las pasiones del apetito irascible, son ordinariamente muy inconstantes, porque no obran más que por arranques y por impulsos.
Son como los torrentes, que sólo tienen fuerza e impetuosidad en las riadas, pero se secan apenas ha pasado el temporal; mientras que los ríos, que representan a las personas apacibles, caminan sin ruido, con tranquilidad, sin secarse jamás. 192 [46,XI,65-66] EXTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE LA MANSEDUMBRE EN LAS DISPUTAS Sólo la mansedumbre y la afabilidad abren la puerta de los corazones. ________ 1 Ef 4,1.
Conferencia 191. - L.
ABELL Y, o.c., lib.
III, cap. 12, p. 180.
Conferencia 192. - L.
ABELL Y, o.c., lib.
III, cap. 12, p. 181. 752
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