Conferencia · tomo XI-B

EXTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE EL CELO

Tipo
Conferencia
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
XI-B
Extensión
1.071 palabras
Página inicial
74
Asunto principal
El Celo
Ver tomo

205 [57,XI, 74-75] E XTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE EL CELO (posterior a 1648) Condiciones del celo: hay que estar dispuesto a perderlo todo y a dar la vida.

He aquí un hermoso campo que Dios nos abre, tanto en Madagascar como en las islas Hébridas y en otras partes.

Pidamos ________ Conferencia 204. - L.

ABELL Y, o.c., lib.

III, cap. 8, sec. 2, p. 89.

Conferencia 205. - L.

ABELL Y, o.c., lib.

III, cap. 10, p. 101. 762

Tomo XI-B · p. 74

a Dios que abrase nuestros corazones en el deseo de servirle; entreguémonos a él para hacer lo que le plazca.

San Vicente Ferrer se animaba pensando que vendrían sacerdotes que, con el fervor de su celo, abrasarían toda la tierra 1.

Si no merecemos que Dios nos conceda esa gracia de ser de esos sacerdotes, supliquémosle que al menos nos haga sus imágenes y precursores; pero, sea lo que sea, estemos ciertos De que no seremos verdaderos cristianos hasta que no estemos dispuestos a perderlo todo y a dar incluso nuestra vida por el amor y la gloria de Jesucristo, decididos con el santo apóstol a escoger antes los tormentos y la muerte que vernos separados de la caridad de este divino Salvador 2. 206.

IMPORTANCIA DE LA MISION CON LOS ESCLAVOS DE BERBERIA Asistir material y espiritualmente a los esclavos es una obra más santa que trabajar únicamente por su rescate material.

Tomo XI-B · página PDF 260

Esta obra ha sido considerada tan grande y tan santa que ha dado lugar a la fundación de algunas órdenes santas en la Iglesia de Dios; estas órdenes han sido siempre muy consideradas, ya que han sido instituidas para los esclavos, como son los religiosos de la redención de cautivos, que van de vez en cuando a rescatar algunos esclavos, y luego se vuelven a sus casas.

Entre los votos que hacen, uno de ellos es el de dedicarse a rescatar esclavos cristianos.

¿No es esto muy santo y excelente, padres y hermanos míos?

Sin embargo, me parece que hay algo más en aquellos que, no sólo se van a Berbería para contribuir al rescate de esos pobres cristianos, sino que además se quedan allí para dedicarse en todo tiempo a lograr esta carita________ 1 Cfr.

Lc 12,49. 2 Cfr.

Rom 8,35-39 Conferencia 206.

— L.

ABELL Y, o.c., lib.

II, p. 142-143. 763

Tomo XI-B · página PDF 260

tiva redención y asistir continuamente corporal y espiritualmente a estos pobres esclavos, atendiendo siempre a sus necesidades para estar siempre dispuestos a tenderles la mano y darles toda clase de ayuda y consuelo, en sus mayores aflicciones y miserias.

¡Oh padres y hermanos míos!

¿comprendéis bien la grandeza de esta obra?

¿Hay algo más parecido a lo que hizo nuestro Señor, cuando bajó a la tierra para librar a los hombres de la cautividad del pecado 1 e instruirlos con sus palabras y ejemplos?

Ese es el ejemplo que deben seguir todos los misioneros; han de estar dispuestos a dejar su país, sus comodidades, su descanso, por este objeto, tal como han hecho nuestros hermanos que están en Túnez y en Argel, entregados por entero al servicio de Dios y del prójimo en esas tierra bárbaras e infieles. 207.

E LOGIO DE LA AYUDA PRESTADA A LAS PROVINCIAS DEVASTADAS POR LA GUERRA Las personas caritativas tendrán partes en la recompensa de los sacerdotes.

Tomo XI-B · página PDF 261

Ciertamente, no puede pensarse sin admiración en esas grandes limosnas que Dios ha inspirado que se hagan, y en el gran número de vestidos, ropa, sábanas, camisas, zapatos, etcétera, que han entregado para toda clase de personas, hombres, mujeres, niños y hasta para sacerdotes; y también en todas esas albas, casullas, misales, copones, cálices y otros ornamentos que han enviado para las iglesias devastadas, hasta tal punto que sin esa ayuda no hubieran podido celebrarse los santos misterios y demás ejercicios de la religión cristiana y los lugares sagrados no habrían servido más que para usos profanos.

Era realmente un espectáculo que nos llenaba de edificación ver las casas de las damas de la caridad de París llenas de toda clase de bultos y convertidas en algo así como tiendas y almacenes de mayoristas. ________ 1 Mt 1,21.

Conferencia 207. - L.

ABELL Y, o.c., Lib.

II, p. 407-408. 764

Tomo XI-B · página PDF 261

Esas damas tendrán sin duda en el cielo la corona de los sacerdotes, por el celo y la caridad que han tenido de vestir a Jesucristo en sus altares, en sus sacerdotes y en sus pobres miembros. 208.

C ONSEJOS A UNOS MISIONEROS QUE MARCHABAN TIERRAS LEJANAS Confiar en Dios, que es muy buen padre.

Id, hermanos míos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo; él es el que os envía 1; para su servicio y su gloria es este viaje y esta misión que emprendéis.

Será también él el que os conduzca, os asista y os proteja.

Así lo esperamos de su bondad infinita.

Manteneos siempre en una fiel dependencia de su fiel dirección; recurrid a él en todas partes y en todas las ocasiones; echaos en sus brazos, pues habéis de reconocerlo como vuestro mejor padre, con la firme confianza de que os asistirá y bendecirá vuestros trabajos. 209.

E LOGIO DEL TRABAJO MISIONERO Nuestro Señor, en aquellas palabras “Buscar primero el reino de Dios” 1, nos recomienda que hagamos reinar a Dios en nosotros y que luego cooperemos con él en extender y ensanchar su reino por la conquista de las almas.

Tomo XI-B · página PDF 262

¿No es un gran honor para nosotros haber sido llamados a ejecutar un proyecto tan grande y tan importante?

¿No es obrar como los ángeles, que trabajan continua y únicamente por el engrandecimiento de este reino de Dios?

¡Habrá condición que sea más apetecible que la nuestra, ________ Conferencia 208. - L.

ABELL Y, o.c., lib.

III, p. 12. 1 Cfr.

Mt 28,19.

Conferencia 209. - L.

ABELL Y, o.c., lib III, p. 32. 1 Cfr.

Mt 6,33. 765

Tomo XI-B · página PDF 262

ya que no hemos de vivir ni de obrar más que para establecer, acrecentar y agrandar el reino de Dios?

¿Y a qué se debe, hermanos míos, que no respondamos dignamente a una vocación tan santa y tan santificante? 210.

S OBRE LA CARIDAD CON LOS NIÑOS EXPOSITOS ¿No es una obligación de los padres atender a las necesidades de sus hijos?

Pues bien, si Dios nos ha puesto en lugar de quienes los engendraron para que procurásemos conservarles la vida y educarlos en el conocimiento de las cosas de su salvación, hemos de poner interés en no relajarnos en una empresa que tanto le agrada.

Porque, si después de abandonarlos sus desnaturalizadas madres, nosotros no nos preocupamos de su alimento y de su educación, ¿qué pasará con ellos?

¿Podemos consentir que vayan muriendo todos, como pasaba antes en la ciudad de París?

Tomo XI-B · página PDF 263

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