
El beato Nicolás Colin dedicó más de dos décadas a las misiones populares y a la predicación. Expulsado de su parroquia por no aceptar la Constitución civil del clero, afrontó el exilio interior, la prisión y finalmente el martirio.
Nacimiento: 12 de diciembre de 1730, Grenant, Francia
Familia: Congregación de la Misión
Martirio: 3 de septiembre de 1792, París
Memoria litúrgica: 2 de septiembre
Una vida entregada al Evangelio
Ingresó joven en la Congregación de la Misión y emitió sus votos en 1749. Fue vicario en Saint-Louis de Versalles y más tarde párroco de Genevrières. Durante veintidós años desarrolló un ministerio misionero apreciado por su capacidad de predicar con claridad y cercanía. Durante la Revolución francesa, la Constitución civil del clero quiso reorganizar la Iglesia y exigir juramentos incompatibles con la comunión eclesial. La persecución no fue un episodio abstracto: obligó a sacerdotes, religiosas y laicos a decidir cómo mantener la fe, el servicio y la fraternidad cuando hacerlo podía costar la libertad y la vida.
Fidelidad en medio de la persecución
Al negarse a prestar el juramento exigido, fue reemplazado y obligado a refugiarse en París. Allí fue arrestado y llevado a Saint-Firmin. Había expresado que la fidelidad podía conducirlo al hambre, al destierro, a la cárcel e incluso a la muerte. El 3 de septiembre de 1792 esa posibilidad se hizo realidad. Fue beatificado en 1926.
Una memoria que ilumina el presente
Su testimonio interpela a comunicar la fe con convicción y mansedumbre. Colin no fue mártir por buscar el enfrentamiento, sino por mantener una conciencia formada y una misión recibida. Para los evangelizadores de hoy, su vida pide una palabra comprensible, una presencia cercana y la libertad interior necesaria para no negociar la dignidad de la fe.
Señor Jesús, que sostuviste a Beato Nicolás Colin, C.M. en la hora de la prueba, concédenos una fe humilde, una caridad valiente y un corazón dispuesto a servir. Que su testimonio nos ayude a reconocerte en los pobres y a permanecer fieles al Evangelio. Amén.
Semblanza original preparada por Corazón de Paúl. Fuentes históricas consultadas: Compañía de las Hijas de la Caridad, semblanza de Luis José François y compañeros; archivo de la Congregación de la Misión; calendario litúrgico vicentino. El texto distingue los hechos documentados de la reflexión pastoral y no reproduce artículos de terceros.
