Carta · tomo I
A LUISA DE MARILLAC 1
30 de octubre 1626
12 [12,I,25-26] A LUISA DE MARILLAC 1 30 de octubre 1626 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He recibido la suya en este lugar de Loisy-en-Brie 2, a veintiocho leguas de París, donde estamos misionando 3.
No le di aviso de mi partida, porque fue más repentina de lo que me imaginaba, y tenía miedo de darle un disgusto al comunicársela.
Pero, en fin, Nuestro Señor le tendrá en cuenta esa pequeña mortificación, si lo tiene a bien, y él mismo desempeñará el oficio de director; ciertamente que ________ Carta 12, — Manuscrito san Pablo, p. 2. 1.
Luisa de Marillac, nacida en París el 12 de agosto de 1591 de Luis de Marillac, hermano del piadoso Miguel de Marillac, ministro de Justicia (1626-1630) y del mariscal de Marillac, célebre por sus desgracias y su muerte trágica, era viuda de Antonio Le Gras, secretario de la reina María de Médicis, con el que se había casado el 5 de febrero de 1613 y a quien había perdido el 21 de diciembre de 1625.
De él había tenido un hijo, Miguel, que acababa de cumplir los 13 años.
La piadosa viuda había puesto toda su confianza en su director espiritual, Vicente de Paúl, cuyas prolongadas ausencias soportaba con mucha dificultad.
Este santo director la dedicaba a obras de caridad.
Estaba próximo el día en que la haría su colaboradora en la creación y organización de las cofradías de Caridad.
La vida de Luisa de Marillac, a quien la Iglesia beatificó el 9 de mayo de 1920 y canonizó el 11 de marzo de 1934 (N del T.) fue escrita por Gobillon (1676), la condesa de Richemont (1883), el conde de Lambel monseñor Baunard (1898) y Manuel de Broglie (1911).
Sus cartas y otros escritos autógrafos han sido en parte publicados en la obra titulada: Louise de Marillac, veuve de M.
Le Gras.
Sa vie, ses vertus, son esprit.
Bruges 1886, 4 vol. en 16.º.
En español publicó todos sus escritos el P .
Rosendo Castañares en 3 vol. en 1945. (N. del T.).
Antiguamente se reservaba a las mujeres de los caballeros la calificación de madame.
Las esposas de los simples escuderos, cualquiera que fuese la nobleza de sus maridos, sólo tenían derecho al título de mademoiselle. (Historique généalogique et héraldique des pairs de France, I, por le Chevalier de Courcelles.
París 1822-1823, 12 vol., intr., 36).
Por su matrimonio, Luisa de Marillac se había convertido en mademoiselle Le Gras (trad. señorita Le Gras). 2.
Pequeña localidad del Marne. 3.
Vicente de Paúl tenía entonces, como socios, en sus trabajos de misiones a Antonio Portail, Luis Callon, Francisco du Coudray y Juan de La Salle.
Uno de estos misioneros estaba con él en Loisy. 96
lo hará, y de forma que le hará ver que se trata de EL mismo.
Sea, pues, su hija querida, muy humilde, muy sumisa y muy llena de confianza, y espere siempre con paciencia la manifestación de su santa y adorable voluntad.
Estamos aquí en un lugar donde la tercera parte de los habitantes son herejes.
Ruegue por nosotros, que tenemos gran necesidad de ello, y sobre todo yo, que no contesto a todas sus cartas, por no estar en disposición de hacer todo lo que me indica.
12 [diciembre] 1 de 1639 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Llegué anoche muy tarde y vi su carta de Saumur, la primera entre otras varias.
¡Dios mío!
¡cuán apenado estoy por usted y por sus hijas!
Esperaba encontrarla aquí debido al deflujo que me había indicado que tuvo.
Ya veremos en el cielo por qué la Providencia lo ha dispuesto de ese modo.
Entretanto le suplico por encima de todo que se conserve bien en medio de los grandes peligros con que se encontrará en Angers 2.
He aquí la respuesta a lo que me pregunta.
Yo preferiría que se alojase en la ciudad mejor que en la casa 3 y creo que es conveniente que no reciba nada por su viaje.
Nuestro Señor proveerá, si así lo quiere.
Sería muy de desear que las hermanas estuviesen solas en el hospital; es de temer que la presencia de esa señorita sea un motivo de estorbo.
No me habían dicho nada de eso.
Si lo hubiese sabido, habríamos concertado la cosa de otro modo.
Sin embargo, resultará embarazoso hacerla salir por ahora.
¿Qué remedio?
Su prudencia actuará según juzgue mejor 4.
Me parece muy bien que se haya llevado a Juanita 5.
Si tiene necesidad de alguna otra joven para volver, podrá indicarle a sor ________ Carta 430 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
El texto trae «noviembre».
Hubo ciertamente una distracción, como es fácil ver si se compara esta carta con la carta 428. 2.
La peste producía allí numerosas víctimas. 3.
Quizás en el hospital, donde tenía que instalar a las hermanas. 4.
Luisa de Marillac buscó para esta persona otro acomodo fuera del hospital, y probablemente lo logró (cfr.
Lettres de Louise de Marillac, carta 12). 5.
Juana Lepeintre. 584
Bárbara que vaya a verla a Saumur, a Chinon o a Tours con sor Luisa 6, y que le lleven a la buena joven que se me presentó allí para ser de la Caridad.
Estoy un poco preocupado de que vaya a Richelieu, debido a la enfermedad que hay allí.
Nuestras queridas hermanas han dejado la visita de los enfermos y las escuelas.
El lunes que yo me fui, murió una niña que había estado en su escuela el sábado anterior.
Si va allá, que sea solamente un día, por favor.
Su carta ha hecho maravillas en sus hijas 7, que están ahora bien y contentas, con ganas de verla.
Hemos dejado allí a uno de nuestros sacerdotes y a un hermano separados para asistir a los apestados.
Me parece muy bien que sor Bárbara visite a las de Angers y le prometo, con la ayuda de Dios, ver a las de La Chapelle y, si puedo, también a los niños expósitos 8, Todavía no he podido ver a su hijo; lo haré el primer día que pueda y puede creer que seguiré su parecer, con tal que tenga mucho cuidado de su salud, que encomiendo a Nuestro Señor de todo corazón, siendo en su amor, señorita [su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAÚL]
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