Carta · tomo I

A LUISA DE MARILLAC

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
I
Extensión
356 palabras
Página inicial
200
Ver tomo

146 [138,I,200] A LUISA DE MARILLAC [Mayo 1633] 1 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros No creo que el señor comendador 2 haya hecho donación ni testamento en favor de nadie.

Hoy veré al notario y la haré saber la resolución.

Si entre tanto place a usted concretar su viaje, hará bien; pues en todo caso, si fuese necesario, podría estar aquí de la noche a la mañana.

Prepárese, pues, por favor, para pasado mañana.

Me gustaría que pudiese ir en coche debido al mucho calor.

Y en relación con el asunto que lleva entre manos 3, todavía no tengo el corazón bastante iluminado ante Dios por una dificultad que me impide ver si es ésa la voluntad de su divina Majestad.

Le pido, señorita, que le encomiende este asunto durante estos días en que El comunica con mayor abundancia las gracias del Espíritu ________ 1.

El texto dice 1623, fecha evidentemente falsa, ya que el santo no tomó posesión de san Lázaro hasta 1632. la carta fue escrita en domingo y durante una ausencia de la señora Goussault, circunstancias que convienen al 1 de mayo de 1633.

Carta 146 (CA).

— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.

Tomo I · p. 200

Esta carta ha sido escrita, al parecer, poco antes de la institución de las Hijas de la Caridad (cfr. nota 3) y cerca o en la octava de la fiesta de Pentecostés que, en 1633, cayó en 15 de mayo. 2.

Aunque las palabras el señor comendador designan en otros lugares de las cartas de san Vicente al comendador de Sillery, muerto el 26 de septiembre de 1640, aquí se trata de otro comendador.

El comendador de Sillery hizo efectivamente grandes donaciones en su testamento, y san Vicente no las ignoró 3.

Abelly cita esta frase ( o. c.., t. 1, cap.

XXIV , p. 113), relacionándola con la institución de las Hijas de la Caridad; tal es, en efecto, el sentido más natural. 251

Tomo I · p. 200

Santo, así como el propio Espíritu Santo.

Insistamos, pues, en nuestras oraciones y manténgase muy alegre.

Lo que teme por sus piernas, no hay por qué tener miedo, como espero perfectamente, yo que soy V.

D .

Dirección: A la señorita Le Gras.

Tomo I · p. 201

Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.

Volver arriba ▶ VicenPlay