Carta · tomo I

A CLEMENTE DE BONZI, OBISPO DE BEZIERS

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
I
Extensión
571 palabras
Página inicial
308
Ver tomo

215 [207,I,309-310] A CLEMENTE DE BONZI, OBISPO DE BEZIERS [Septiembre u octubre 1635] 1 Señor: Habiendo sabido por el hermano de un eclesiástico de esa ciudad de Béziers llamado señor Cassan que deseaba saber tres cosas ________ Carta 214 (CA).

— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.

Fechas de la entrada en san Lázaro y del matrimonio de Miguel Le Gras. 2.

En san Lázaro. 3.

En Seine-et-Oise. 4.

Lo que sigue de la carta ha sido cortado y se ha perdido.

Carta 215.

— Reg. 1, f.º 13.

El copista indica que tuvo ante la vista una minuta escrita por la mano de san Vicente. 1.

Véase la carta 217. 340

Tomo I · p. 308

de nosotros, y no habiendo tenido el honor de darle respuesta por entonces, debido a que me fui aquellos días a los pueblos, me he propuesto hacerlo ahora; y le diré, Monseñor: primero, nosotros estamos por entero bajo la obediencia de nuestros señores los prelados de ir a todos los lugares de sus diócesis adonde quieran enviarnos a predicar, catequizar y hacer que el pobre pueblo haga la confesión general; para enseñar toda la oración mental, la teología práctica y necesaria, las ceremonias de la Iglesia a los que tienen que recibir las órdenes, diez o doce días antes de la ordenación, y para recibirlos en nuestras casas cuando son ya sacerdotes, para renovar la devoción que Nuestro Señor les dio al recibir las órdenes; en una palabra, somos como los criados del amo del Evangelio 2 con nuestros señores los prelados, que cuando nos digan: id, estamos obligados a ir; venid, estamos obligados a venir; haced esto, y estamos obligados a hacerlo.

Tomo I · página PDF 277

Estamos, además, sometidos a su visita y corrección lo mismo que los párrocos y vicarios del campo, aunque para la conservación de la uniformidad del espíritu, hay un Superior general, a quien obedecen los misioneros en lo que se refiere a la disciplina doméstica.

He aquí, monseñor, cómo nos relacionamos con nuestros señores los prelados.

Lo que es difícil es saber por ahora si podemos enviarle dos de ellos. ya que somos pocos y tenemos poca virtud.

Puede creer, sin embargo, señor, que si pudiésemos hacerlo por algún prelado del reino, sería por Vuestra señoría Ilustrísima, tanto por la vida ejemplar que lleva en la Iglesia, como por la necesidad que me imagino tiene de ello el pobre pueblo de esas montañas.

Y en tercer lugar le diré, monseñor, que como marchamos sin tomar nada del pobre pueblo, ni de los eclesiásticos, para nuestra vida ni para nuestros vestidos, creo que se necesitan ochocientas o mil libras para el mantenimiento de dos sacerdotes y de un hermano.

Y esto es, monseñor, lo que puedo responder a Vuestra señoría Ilustrísima sobre las cosas que desea saber de mí.

Tomo I · página PDF 277

Y si pudiese tener la felicidad de hacerle algún servicio, ciertamente, monseñor, lo recibiría como una bendición particular de Dios 3. ________ 2.

Mt 8, 5-9. 3.

Un sacerdote despedido de Bons-Enfants o de san Lázaro, habiéndose enterado de la gestión del obispo de Béziers, vino a esta ciudad, diciendo que lo enviaba san Vicente y logró engañar al prelado, que le dio empleo.

La conducta poco edificante de este eclesiástico le dio a Clemente de Bonzi una idea poco favorable de los misioneros (Véase la carta del 21 de diciembre de 1651 a Aquiles Le Vazeux). 341

Tomo I · página PDF 277

Vuestra señoría Ilustrísima puede disponer enteramente de mí como de quien es, en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde y muy obediente servidora

Tomo I · p. 310

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