Carta · tomo I
A LUISA DE MARILLAC
220 [212] A LUISA DE MARILLAC Alabo a Dios, señorita, por ese cambio y le suplico con todo mi corazón que sea duradero y que se perfeccione y santifique su alma cada vez más con esos sufrimientos.
Por lo demás, le doy gracias por el aviso que me ha dado y que me ha consolado mucho, pues ¿quién ________ 2.
Villers-sous-Saint-Leu.
Carta 219.
— L.
ABELL Y, o. c.., II, cap.
Vll, 316.
Carta 220 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 344
no sentiría con dolor el que apena a la persona agente y a la paciente?
Ciertamente, no puede ser de otro modo.
Le deseo buenas tardes y soy, en el amor de Jesús y de su santa Madre, su servidor muy humilde.
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