Carta · tomo I

A ROBERTO DE SERGIS, SACERDOTE DE LA MISION, EN AMIENS

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
I
Extensión
377 palabras
Página inicial
355
Ver tomo

253 [245,I,355-356] A ROBERTO DE SERGIS, SACERDOTE DE LA MISION, EN AMIENS 19 octubre 1636 Me ha consolado mucho recibir una de sus cartas y me ha afligido igualmente, al ver el peligro en que cree encontrarse.

En nombre de Dios, padre, use de todas las precauciones que su empleo le permita, con la confianza de que aquel que, desde toda la eternidad, le ha escogido para la asistencia de los pobres de esos barrios, le conservará como la pupila de sus ojos, tanto como su gloria y el bien de usted lo requieran.

Después de esto, ¿quién querrá o pretenderá algo sobre la tierra, y quién, al sentir en sí afecciones contrarias, no las mortificará con el pensamiento de que nuestros días están contados y que no podemos añadir un momento de vida al último que Dios nos ha determinado?

Siendo esto así, padre, abandonémonos en la divina Providencia; ella sabrá cuidar de lo que necesitamos.

Y a propósito de la Providencia, ¿no reconoce que ella tiene tanto cuidado de su persona que parece como si se ocupara de una manera especial de usted?

Tomo I · p. 355

Y si así no fuera, ¿cómo le habría hecho escoger entre tantas almas santas que están en el ejército, para darle un empleo de los más importantes para la gloria de Dios y bien de los pobres?

Estamos totalmente llenos de admiración al ver cómo ella piensa en lo que le concierne, y cómo mira por todo lo que necesita.

Así pues, que todo esto sea un motivo para que se fíe plenamente de ella. ________ 6.

Célebre proverbio de Sócrates referido en forma latina por Lactancio en sus Divinae Institutiones , 1, III, c. 2, popularizado por los Adagios de Erasmo (ed.

H.

Estienne, s. 1, 1578, p. 215). 7.

Este proverbio aparece por primera vez en santo Tomás, Comment. in Joan, cap.

IV , lect.

VI, n. 2.

Carta 253.

— Reg. 2, 275. 378

Tomo I · p. 355

Dice usted que la caridad se enfría.

¡Ay, cómo me emociona esa frase!

Se necesita gracia para comenzar; y también para perseverar luego hasta el fin.

Pidamos a Dios que la dé a cuantos tienen que remediar esas necesidades.

El señor Desclaux 1, confesor de monseñor el Cardenal, puede mucho en eso y no carece de caridad para ello.

Si le ve, le ruego le salude de mi parte y le asegure nuestra obediencia.

Tomo I · p. 357

Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.

Volver arriba ▶ VicenPlay