Carta · tomo I
A LA MADRE DE LA TRINIDAD
304 [292,I,424-425] A LA MADRE DE LA TRINIDAD Mi queridísima Madre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Está aquí el padre du Coudray, uno de nuestros misioneros, que va a hablar con vuestra reverencia sobre el proyecto del contrato de ________ Carta 303 (CA).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.
Esta carta, escrita el día del Santo Nombre de Jesús, debe situarse entre las cartas 302 y 307. 2.
Sor Bárbara Angiboust.
Carta 304 (CA).
— Original en el Carmelo de Troyes. 436
la fundación de monseñor de Troyes 1 El señor comendador 2 lo ha encontrado a propósito para servirse de él.
Se trata de la obra de sus manos.
Ha querido su divina Majestad dar a usted la gracia para ello.
Espero, mi querida Madre, que vuestra reverencia nos la obtendrá para servirle según sus designios.
¡Oh, mi querida Madre!
¡cuántas bellas piedras preciosas añade a la corona que Nuestro Señor le está modelando!
Ciertamente, su número será tan grande como el de almas que se salvarán por este medio; pero para que los pecados y miserias de esta pobre y ruin Compañía, y especialmente los míos, no sirvan de obstáculo a la obra de Nuestro Señor, le suplico, mi querida Madre, que le pida o que nos quite del mundo, o que nos haga tales que podamos cumplir con los servicios que su di________ 1.
Renato de Breslay, obispo de Troyes, había intentado ya en 1621,con la ayuda de Adriano Bourdoise y ante las instancias de la Madre de la Trinidad, fundar una casa de misiones en su ciudad episcopal.
En 1637, el prelado y la priora del Carmelo se sintieron interiormente impulsados a reanudar el proyecto abandonado.
Hablaron con el señor de Sillery, comendador de Troyes, y se decidió que pedirían misioneros a san Vicente.
Se concluyó un acuerdo el 3 de octubre de 1637 en el locutorio del Carmelo, donde estaban reunidos el obispo de Troyes, san Vicente y la madre de la Trinidad.
El nuevo establecimiento debería abrirse el 17 de febrero de 1638 lo más tarde y recibir desde el principio 6 sacerdotes y 2 hermanos, pudiendo el número de sacerdotes ser de cuatro hasta 1641, si fuese imposible obtener más.
Los misioneros tenían que evangelizar las localidades de la diócesis a las que el obispo de Troyes creyese oportuno enviarles y, cada cinco años, las tierras del comendador.
El prelado les aseguraba una renta anual de 2.000 libras y el comendador la mitad de esa suma.
Aquel contrato debería ser completado.
El señor de Sillery les dio a los sacerdotes de la Misión el 19 de enero varias fincas y propiedades, reservándose el usufructo; prometió además darles todos los años cien libras.
Monseñor de Breslay cumplió con sus compromisos el 12 de marzo, dando a la Misión una casa de doscientas libras de renta, situada en París, calle central del arrabal de san Miguel, y una suma de 600 libras, de las que al principio entregó sólo las rentas.
En el nuevo convenio se estipulaba que los misioneros prepararían a los ordenandos para las órdenes durante 10 días y recibirían en su casa a los párrocos para los ejercicios espirituales, uno a uno y fuera del tiempo consagrado a los ordenandos.
En la fecha en que se escribió la carta que comentamos, el contrato del 12 de marzo estaba sólo en proyecto; y este proyecto es el que aquí tiene san Vicente a la vista (Arch.
Nat.
MM 534; A.
P RÉVOST, Saint Vincent de Paul et ses oeuvres dans la diocése de Troyes .
Troyes 1896, en 12.º). 2.
El comendador de Sillery. 437
vina bondad espera de nosotros.
No le doy las gracias por todo esto.
Sólo Dios es digno de hacerlo y de ser El mismo su recompensa.
Lo mismo digo a su santa comunidad, que tanto ha orado y tanta penitencia ha hecho para esto.
Le ofrezco, a usted y a ella, mi perpetua gratitud por esa gracia que nos ha concedido, mi querida Madre, y una sumisión eterna a sus deseos, que son los de Nuestro mismo Señor, en cuyo amor y en el de su santa Madre soy, mi queridísima Madre, su muy humilde y obediente servidor, V ICENTE DEPAÚL París, 22 enero 1638.
El padre du Coudray lleva órdenes de hacer todo cuanto le ordene, mi querida Madre.
Mande, pues, mi querida Madre, y será obedecida.
Dirección: Reverenda Madre de la Trinidad, Superiora del monasterio segundo de Carmelitas de Troyes.
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