Carta · tomo I
A GUY LASNIER DE VAUX
436 [416,I,613] A GUY LASNIER DE VAUX París, último día del mes y del año 1639 Señor: L.a gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
No soy capaz de darle gracias con el suficiente afecto y humildad, en nombre de la señorita Le Gras y en el mío propio, por la caridad sin igual que ha demostrado tener con ella y con sus hijas.
Se lo agradezco muy humildemente de la manera que me es posible, señor, y le ruego a Nuestro Señor, por cuyo amor ha hecho todo esto, que sea él mismo nuestro agradecimiento y su recompensa, y le ofrezco todo cuanto yo puedo en la tierra para el cielo y todo el reconocimiento que me es posible delante de Dios y delante del mundo. ________ 1.
Bárbara Toussaint.
Fue retirada de Angers en 1644. 2.
Clemencia Ferre.
Dejó el hospital de Angers al mismo tiempo que su compañera Bárbara Toussaint. 3.
Las Hijas de la Caridad encontraron el hospital en el abandono más absoluto.
Una de ellas escribió una pequeña memoria, que todavía se conserva (Arch. de las Hijas de la Caridad): «Los pobres estaban tan mal que los de la ciudad no querían que los llevasen allá; y si a algunos se les obligaba, se hacían llevar camisas blancas de sus casas o de sus amigos, pues había entonces treinta o cuarenta enfermos, tanto hombres como mujeres, y para todos ellos sólo había tres docenas de camisas en total...
Daba lástima ver tanto desorden y tantos gastos a costa del bien de los pobres».
Carta 436.
— Carta publicada en la Revue de l'Anjou 1854, I, 211, sobre el original. que estaba entonces en el hospital de Angers. 591
¡Y ahora ha caído enferma esa buena señorita!
In nomine Domini!
Hay que adorar la sabiduría de la providencia divina en todo esto.
No se la recomiendo, señor; su carta me hace ver cómo le ha llegado al corazón, y es también eso mismo lo que ella me escribe.
Me gustaría estar en ese lugar para liberarle de la preocupación que por ella tiene su bondad y de las molestias que le causa.
Nuestro Señor desea añadir el florón de este mérito a la corona que Nuestro Señor le está preparando.
Escribo también a ella unas palabras.
Le suplico, señor, que le envíe mi carta y que me considere como una persona que le ha dado Nuestro Señor y que es, en su amor y en el de su santa Madre, su muy humilde y muy obediente servidor, V ICENTE DEPAÚL
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