Carta · tomo II
A LUISA DE MARILLAC
28 de enero de 1640
442 [421,II,9-10] A LUISA DE MARILLAC París, 28 de enero de 1640.
Señorita: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Me he quedado muy consolado al saber lo que me dice de su enfermedad, con la esperanza de que el aire la pondrá mejor.
Si toma una camilla, tal como le he escrito, puesto que la carroza le resultaría demasiado molesta, sobre todo por el adoquinado entre Orléans y París, bastará que vaya una hermana con usted; ya a las demás las podrá enviar por el río hasta Tours y desde allí hasta acá en carroza 1.
Sobre la señora Turgis, mi opinión es que habrá que dejarla por allí hasta que usted me lo indique, y quizás para siempre 2, La dificultad que usted me indica no es de mucha consideración.
Me olvidaba de decirle, a propósito de su regreso, que le habría enviado una diligencia, a no ser por las tres leguas de camino malo que hay entre Chartres y Le Mans, que no se puede recorrer en esta estación, aparte de que no podemos desviar las diligencias de su itinerario ordinario, sin que el público se ponga a gritar 3.
Ya le he dicho mi opinión sobre las cláusulas y condiciones que tiene que estipular ahí 4.
Hará bien en traerse a esa buena joven y a las muchachas de que me habla 5.
Es cierto lo que le dije de su hijo.
Si usted me indica el día que llegará a Chartres, si es que va usted por allí, él irá a esperarla; y allí, si se encuentra usted bien, podrá tomar la diligencia. ________ Carta 442 (CA).
— Archivo de la Misión, original. 1.
Al marcharse a Angers, Luisa de Marillac se llevó consigo varias de sus hijas, por no saber exactamente cuántas se quedarían en el hospital.
Luego dejó solamente nueve: la señora Turgis, Isabel Martín, Cecilia-Inés Angiboust (hermana de Bárbara), Clemencia Ferre, Magdalena Monget, Genoveva Caillou, Margarita François, María Matrilomeau y Bárbara Toussaint.
Isabel Martín ejercía las funciones de superiora. 2.
Volvió a París antes de fin de año. 3.
El cardenal de Richelieu concedió a la congregación de la Misión, para dotar a la nueva casa de Richelieu, la renta de los coches de Loudun (cfr. carta 305).
Aunque podía apartar los coches de su trayecto ordinario, san Vicente debería tener en cuenta los intereses del público y no disgustarlo. 4.
Cfr. las cartas 433, 438, 440. 5.
Probablemente se trata de unas postulantes. 13
Tomo II · p. 9Será conveniente que tome dinero de ahí para que no le falte durante el camino.
Aquí pagaremos lo que usted nos indique.
Tengo la esperanza de verla con buena salud; deseo que sea cuanto antes, aunque no pretenda por ello urgir su regreso.
Acompaño una estampa que se ha mandado imprimir en la Caridad.
Es usted la primera a quien se la envío.
Un pintor la ha mandado grabar; ha costado ochenta escudos 6.
Las hermanas se encuentran bien, gracias a Dios, y hacen mucho bien.
Soy, en el amor de nuestro Señor, su muy humilde servidor VICENTE DEPAUL Dirección: A la señorita Le Gras, directora de las hermanas del hospital de la Caridad, en Angers.
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