Carta · tomo II
A CARLOS DE MONTCHAL, ARZOBISPO DE TOULOUSE 1
707 [676,II, 412-413] A CARLOS DE MONTCHAL, ARZOBISPO DE TOULOUSE 1 San Lázaro, lunes a mediodía. [Entre 1643 y 1647] 2 Señor arzobispo: El portador de la presente tiene el honor de estar con la reina, y el que le acompaña le dirá una cosa en particular que conviene que usted sepa, a propósito del asunto de Louviers 3.
Le suplico muy humildemente, señor arzobispo, que lo escuche y que tolere que yo sea siempre lo que nuestro Señor me ha concedido la gracia de ser, su muy humilde y obediente servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión ________ Carta 707 (CA).
— El original pertenece a las Hijas de la Caridad de la calle Caulaincourt 33, París. 1.
El nombre del destinatario nos lo da GOSSLN, Saint Vincent de Paul peint par ses écrits, 480, que tuvo en sus manos el original, cuando todavía no se había perdido la hoja en que constaba la dirección. 2.
Cfr. nota 3. 3.
San Vicente quiere hablar probablemente de las religiosas que renovaron en el monasterio de San Luis de Louviers los desórdenes de Loudun.
El asunto coleó desde 1643 hasta 1647.
Tras la investigación canónica hecha por la autoridad diocesana (marzo de 1643) tuvo lugar la investigación de los comisarios de la Corte, bajo la dirección de Carlos de Montchal, asistido de Santiago Charton, penitenciario de París, Samuel Martineau, doctor en teología, el señor de Morangis, consejero del rey, y algunos médicos de Rouen (agosto y septiembre de 1643).
Como consecuencia del informe de los investigadores, que resultaba desfavorable a los acusados, el parlamento de Rouen se reservó la decisión.
La principal acusada, Magdalena Bavent, hermana tornera, hizo revelaciones horribles sobre las infamias, los sacrilegios, y los actos de magia y hechicería, en que estaban mezclados con ella varias personas, entre otros tres sacerdotes: David, antiguo director de las religiosas, Maturino Picard párroco de Mesnil-Jourdain, y Boullé, su coadjutor.
El 21 de agosto de 1647, Boullé fue condenado a ser quemado vivo como hechicero y promotor de maleficios.
David y Picard habían muerto; se exhumaron los restos de este último para entregarlos a las llamas.
El suplicio de Boullé puso fin a las convulsiones. (Cfr.
P .
D IBON, Essai historique sur Louviers.
Rouen 1836, in-8.º, 126-144; Z.
PIERART, affaire curieuse des possédées de Louviers.
Paris 1858, in-8.º). 345
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