Carta · tomo II

A BERNARDO CODOING

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
II
Extensión
787 palabras
Página inicial
387 (PDF)
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743 [709,II,458-461] A BERNARDO CODOING París, 13 de mayo de 1 644.

Padre: ¡La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea siempre con nosotros!

He visto la que escribió usted a los padres Portail y Dehorgny, del 16 de mes pasado, y he pensado y repensado en la proposición que usted me hace del seminario de Velletri 1 y de [Ostia (?)] 2, ________ Carta 743.

— GOSSIN, o.c., 446, según el original, comunicado por Alejandro Martin.

La carta ha sido escrita por el propio santo. 1.

El obispado de Velletri, unido desde el siglo XII al de Ostia, tenía como titular al decano del Sacro Colegio.

Hoy ya no es así.

Desde el 5 de mayo de 1914, el obispo suburbicario más antiguo junta simplemente al título que tenía el del obispado de Ostia. 2.

Gossin ha leído por equivocación Buten. 385

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para hacer allí lo mismo que en los demás seminarios; le diré que me parece que no hay ningún peligro en atender los deseos del señor cardenal 3 para Velletri, a fin de hacer un ensayo de este estilo.

El resultado de las cosas no responde de ordinario a las ideas que se concibieron al principio.

Hay que respetar las órdenes del concilio 4 como venidas del Espíritu Santo.

Sin embargo, la experiencia hace ver que la forma como se lleva a cabo respecto a la edad de los seminaristas no da buenos resultados ni en Italia ni en Francia, ya que unos se retiran antes de tiempo, otros no tienen inclinación al estado eclesiástico, otros se van a las comunidades y otros huyen de los lugares con los que están ligados por obligación por haber sido educados allí y se ponen a buscar fortuna por otro lado.

En este reino hay cuatro, en Burdeos, en Reims, en Rouen y anteriormente en Agen.

Ninguna de esas diócesis han sacado mucho provecho 5; me temo que, fuera de Milán y de Roma, las cosas estén lo mismo en Italia.

Es muy distinto tomarlos entre los veinte y los veinticinco o treinta años.

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Tenemos veintidós en nuestro seminario de alumnos de Bans-Enfants, entre los que sólo hay tres o cuatro que sean pasables, y con pocas esperanzas de que perseveren por mucho cuidado que se ponga, de donde saco motivos para dudar, por no decir la consecuencia verosímil, de que las cosas salgan como se piensa.

El señor Authier y el señor Le Bégue 6 aseguran que les va bien.

No dudo de que sea esto verdad en los comienzos; pero la verdad es, padre, que hay muchas razones para temer que, antes de que lleguen a madurar los frutos, los vayan estropeando los diversos accidentes que le he indicado.

Además, aunque quiera Dios dar alguna bendición con esto a la compañía, no es conveniente que tomemos ninguna fundación de esta clase sin que se pueda mantener al menos a dos sacerdotes que trabajen en las misiones; pues de lo contrario se vendría abajo el proyecto de asistir al pobre pueblo: quod absit.

Si la cosa parece tener alguna posibilidad de éxito, se pensará en esos grados que us________ 3.

El cardenal Lante, obispo de Velletri. 4.

El concilio de Trento.

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El decreto Cum adulescentium aetas, relativo a los seminarios (sess. 23, cap. 18), ordena que nadie sea recibido en el seminario antes de la edad de doce años y señala la necesidad que hay de educar a ;os futuros sacerdotes desde sus tiernos años en la piedad y en la religión.

Sobre la historia de este decreto puede consultarse con fruto la obra ya citada de D EGERT, t.

I libro I, cap. 1. 5.

Cfr. carta 528, nota 7. 6.

Sacerdote de la congregación fundada por Authier y superior del seminario de Senlis. 386

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ted propone para la compañía y en las demás circunstancias que expone.

Le mando el convenio que hemos firmado con el señor obispo de Cahors 7, O con cualquiera que sea por poderes suyos, para que se le dé el visto bueno a la bula que usted propone, en el caso de que el señor cardenal 8 quiera que se lleve a cabo este asunto cuanto antes.

Hay otra cosa que puede tener enojosas consecuencias, o sea, la obligación de darle cuentas al señor obispo y a todos los capitulares, aunque la cosa parezca razonable.

De San Lázaro no quisimos tratar más que con la condición de quedar dispensados de rendir cuentas al señor arzobispo 9, tal como se había acostumbrado.

Esto puede tener consecuencias desagradables, aunque no tenga remedio, ya que el concilio lo ha ordenado así 10.

La sujeción a los señores diputados del cabildo también merecería una consideración.

Ya veremos y usted verá desde ahí junto con el padre Dehorgny lo que se puede con Cataluña.

Todavía no hemos tocado los mil escudos, ni tenemos muchas esperanzas de conseguirlos.

Dirección: Al padre Codoing, superior de la Misión de Roma, Roma.

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