Carta · tomo III
A LUISA DE MARILLAC
1081 [3305, VIII,528] A LUISA DE MARILLAC [Mayo, entre 1646 y 1648] 1 Estuve ayer en la Magdalena.
La madre 2 se me negó por completo a recibir a esa criatura.
Me falta escribir a la señora Traversay para pedirle que se encargue de meterla en la Piedad 3.
Yo no puedo ir allá; tendremos aquí esta mañana la procesión de Nuestra Señora 4, que tengo que recibir, y me está ________ 2.
Sólo se ha conservado la primera página de la carta; de la segunda página solamente quedan las dos primeras palabras de cada línea.
Se puede constatar que al fin de la carta Luisa de Marillac llama a san Vicente «Monsieur» como al principio.
Carta 1081 (CF).
— Archivo de las Hijas de la Caridad, original.
San Vicente ha escrito estas palabras sobre la carta a la que contesta. 1.
Esta carta está escrita en el lunes de rogativas (cf. nota 4), después de que las Hermanas se establecieran en San Dionisio (agosto de 1645, al tiempo en el que Santa Luisa de Marillac tenía la costumbre de decir «Monsieur» cuando se dirige a san Vicente (antes de 1650).
Descartamos el año 1649, porque, el 10 de mayo de 1649, lunes de rogativas, éste no estaba en París.
Por tanto esta carta se debe colocar el 7 de mayo de 1646, o el 27 de mayo de 1647, o el 18 de mayo de 1648.
Esta fecha del 18 de mayo de 1648 es la que ofrece la mayor probabilidad, dada la enfermedad de la madre Elena-Angélica Lhuillier, que fue reelegida superiora del primer monasterio de París, el 6 de junio de 1647 y fue reemplazada el 16 de mayo de 1649, antes del fin de su trienio, a causa de su estado de salud. 2.
Ana-Maria Bollain. 3.
Hospital de París. 4.
La iglesia de San Lázaro era una de las estaciones fijadas para la procesión del lunes de rogativas.
El antiguo consuetudinario (Arch. de la Misión) nos ha conservado el ceremonial seguido en esta ocasión hasta el fin del s.
XVIII, cuando el clero de Notre-Dame honraba a los sacerdotes de la Misión con su visita. 278
además esperando una persona de importancia.
Será conveniente que le escriba usted.
Si es preciso, el padre Lamberto irá a buscarla inmediatamente después de comer, mientras que yo voy a Saint-Denis para ver allí a Elena-Angélica 5, enferma, y para una cosa que urge y que no puede espera r.
Temo que no podré ir a ver a nuestras hermanas de la Caridad.
Se me ha ocurrido que podrían estar de acuerdo esa criatura y el joven, para darle más importancia al asunto.
Quizá sea un juicio temerario, pero la pobre situación en que se encuentra me da que sospechar si no será ella la que le ha prometido al joven que lo haría rico en Inglaterra, y que llegado el momento de partir busca ahora una salida para librarse de él.
Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.