Carta · tomo III
A LUISA DE MARILLAC
1148 [1096,III,421-423] A LUISA DE MARILLAC Angers, 23 marzo 1649.
Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He recibido aquí una de sus cartas, del 3 de marzo, dirigida ________ Carta 1148 (CA).
— El original pertenece a las Hijas de la Caridad de la calle Mage, 20 en Toulouse. 384
a la madre de Santa María 1, que me ha consolado mucho, al ver la salud que le da Nuestro Señor y la bendición que otorga a sus trabajos, a los de la señora y señorita de Lamoignon y en general a todas las damas de la Caridad de las parroquias de París.
Puede usted, creer, señorita, que le doy por todo ello muchas gracias a Dios y le ruego que les siga bendiciendo.
Pero también he sentido mucho la noticia que me da, de que sus pobres hijas y los niños expósitos de Bicêtre se ven asediados por todas partes por un gran ejército 2 Me consuelo con la esperanza de que Nuestro Señor, que los ha recibido bajo su especial protección, no permitirá que les pase nada malo.
Hace tres o cuatro días que estoy trabajando aquí en la visita a las hermanas del hospital y ayer tuve el último acto de clausura de la visita; mandaré que le copien los avisos que les he dejado.
Por lo demás, puedo decirle que todo va bien, gracias a Dios.
Puede usted misma juzgarlo si le digo que observan con toda exactitud sus deberes de la jornada y que sólo se ha observado una falta que cometen, que faltan al silencio después de las ocho de la tarde hasta las últimas preces.
En fin, esto va tan bien que tengo el corazón lleno de consuelo.
Hay sin embargo una o dos que habrá que cambiar; ya veremos.
No le digo más detalles de la conducta de Nuestro Señor con ellas, por temor de que no le llegue esta carta.
Espero salir mañana para Saint-Méen y pasar a Nantes para ver a nuestras queridas hermanas, a las que me gustaría poder encontrar en la misma buena disposición que éstas. ________ 1.
La madre María Agustina Bouvard, superiora de la Visitación de Angers.
Había sido profesa en el segundo monasterio de París. 2.
Los soldados de Condé, entre 12.000 ó 15.000, estaban dispersos alrededor de la capital.
Había algunos en Saint-Denis, muy cerca de la casa madre, y en Bourg-la-Reine, cerca de Bicêtre.
En varias ocasiones intentaron penetrar en la casa de niños expósitos, donde las hermanas vivían en constante alarma.
Luisa de Marillac recomendó a Genoveva Poisson y a sus compañeras que tomaran las precauciones más rigurosas contra los excesos de la soldadesca. «Haga que estén siempre juntas todas las hermanas, y tenga mucho cuidado de las niñas mayores, que conviene que estén siempre ante su vista o encerradas en la escuela» (Lettres, carta 234). 385
Tomo III · página PDF 387Entretanto saludo a nuestras buenas damas de la Caridad y me encomiendo a las oraciones de las queridas hermanas.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL, s. d. l. m.
Dirección: A la señorita Le Gras, superiora de las Hijas de la Caridad, en París.
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