Carta · tomo III
A UN SACERDOTE DE LA MISION 1
1235 [1181,III,578] A UN SACERDOTE DE LA MISION 1 ...Y a mí no sé cómo me han tolerado hasta estos momentos en el cargo que ocupo, pues soy el más rústico, el más ridículo y el más necio de los hombres, en medio de tantas personas distinguidas, con las que no sabría decir seis palabras seguidas, pues parece que no tengo juicio ni talento.
Y lo que es peor, no tengo ninguna virtud que pueda compararse con la de la persona de que se trata.
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