Carta · tomo III

A JUAN BARREAU

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
III
Extensión
427 palabras
Página inicial
19
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878 [839,III,19-21] A JUAN BARREAU París, día de san Bartolomé 1 1646.

¡Bendito sea Dios, padre, que le ha hecho llegar felizmente su consulado de Argel!

Ruego a su divina bondad que le dé ________ Carta 877.

— ABELL Y, o.c., III, cap XIX, 291. 1.

Tras las acusaciones de unos miserables calumniadores, dice Abelly, un célebre parlamento, probablemente el de Burdeos, intentó un proceso contra algunos parientes de san Vicente.

A pesar de las súplicas de sus amigos, el santo se negó a intervenir, a no ser para moderar la severidad de los jueces, que condenaron a los difamadores, y para exhorta a sus parientes con esta carta a soportar esta penosa prueba.

Carta 878 (CA).

— Archivo de la Misión, original. 1. 24 de agosto. 23

Tomo III · p. 19

su espíritu para que pueda servir allí a Su Majestad y al público con ese mismo espíritu, bajo la dirección de su Hijo y del ángel de la guarda que le ha dado.

No puedo expresarle el consuelo que ha recibido mi alma con su última carta.

¡Que Dios bendiga su estancia en ésa, lo mismo que ha bendecido su viaje, y todo cuanto pueda hacer allí!

Le escribo al señor Nouelly sobre lo que se ha hecho por esos pobres rescatados y cautivos, que todavía no es nada Su buena tía ha venido a vernos para saber noticias de usted.

Ha quedado muy contenta con las que le he dado de su viaje, y yo muy satisfecho al ver la bondad de su alma.

Se encomienda a sus oraciones.

Y yo, padre, le encomiendo la mía, para que Dios la haga participar del bien que usted hace por allí.

Tomo III · página PDF 26

Espero sus noticias con devoción y entretanto le suplico a Nuestro Señor que bendiga cada vez más su querida alma y la santifique No tengo nada especial que escribirle, a no ser la bendición que Nuestro Señor se complace en derramar sobre los humildes trabajos de la Compañía El padre Gallais acaba de terminar una misión de tres o cuatro meses No puedo expresarle las bendiciones que Nuestro señor le ha dado, así como también a la que se ha celebrado en Génova.

Su divina bondad, que da la vida y la muerte, nos ha puesto en aprieto y confusión por la persecución que sufrimos en la fundación de Saint-Méen, o mejor dicho, a causa del señor obispo de Saint-Malo 2, que nos llevó allá.

¡Bendita sea su divina bondad, que así lo dispone!

Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, VICENTE DEPAUL, i. s. d. l. m.

Dirección: Al señor Barreau, cónsul de Argel. ________ 2.

Aquiles de Harlay de Sancy. 24

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