Carta · tomo IV
A UN RELIGIOSO
27 de abril de 1650
1271 [1216,IV ,18-19] A UN RELIGIOSO 1 [Entre 1643 y 1652] 2 No me cabe ninguna duda de que su reverencia podría hacer maravillas en la prelatura, si Dios le llamara a ella; pero, como ________ Carta 1270 (CA).
— Archivo de la misión, calcada.
San Vicente escribió estas palabras después de la carta del señor de Annemont, que le había comunicado santa Luisa de Marillac. 1.
La carta del señor de Annemont a santa Luisa lleva la fecha de 27 de abril de 1650. 2.
Por esta carta el señor de Annemont informaba al fundador que se pensaba sustituir en el hospital de Nantes a las Hijas de la Caridad por otras religiosas, ofreciéndole sus servicios para prevenir esta medida.
Carta 1271.
— A BELL Y, o.c., II, cap.
XIII, sec.
VII, 641. 1.
Este religioso, famoso por sus virtudes y sus sermones, deseaba ser sufragáneo del arzobispado de Reims; había dado algunos pasos para ello y pidió el apoyo de san Vicente.
Según él, no tenía más ambición que la de dedicarse mejor al bien de la iglesia, ya que — según decía — el ayuno y las demás austeridades de su orden lo dejaban agotado, mien22
ha demostrado que él le quiere en el cargo que actualmente ocupa, por el feliz éxito que ha dado a sus trabajos y a su gobierno, no creo que desee sacarle de allí.
Porque si su providencia le llamase al episcopado, no se dirigiría a usted para hacérselo buscar; se lo inspiraría más bien a los que tienen la facultad de nombrar los cargos y las dignidades eclesiásticas, para que ellos le escogiesen a usted, sin que usted diera ningún paso para ello, y entonces su vocación sería sincera y segura.
Pero si usted hiciera gestiones para ello, parece que podría criticarse la cosa y que no tendría usted motivos para esperar las bendiciones de Dios en ese cambio, que no puede ser deseado ni buscado por un alma verdaderamente humilde como la suya.
Además, mi reverendo padre, ¡cuánto daño haría usted a su santa Orden, privándola de una de sus principales columnas, que la sostiene y la acredita con su doctrina y sus ejemplos!
Si usted abriera ese portillo, daría a otros motivo para salirse detrás de usted, o por lo menos para cansarse de los ejercicios de penitencia; no faltarían pretextos para suavizarlos y disminuirlos, en perjuicio de la regla; porque la naturaleza se cansa de la austeridad y, si se le consulta, siempre dirá que es demasiado, que hay que reserva.se para poder vivir más años y seguir sirviendo a Dios por más tiempo, mientras que Nuestro Señor dice: «El que ama a su alma, la perderá; el que la odia, la salvará» 3.
Sabe usted mejor que yo todo lo que se podría decir sobre esto y no me atrevería a exponerle mis pensamientos si usted no me lo hubiera ordenado.
Quizás es que no ha reparado usted en la corona que le aguarda.
¡Dios mío!¡Qué hermosa será!
Ya ha hecho usted mucho, reverendo padre, para llevarla felizmente, y quizás no le queda ya más que unas pocas cosas que hacer.
Se necesita la perseverancia en ese camino estrecho por donde usted ha entrado y que conduce a la vida.
Ya ha superado usted las dificultades mayores.
Por tanto, debe tener áni________ tras que la dignidad episcopal, al librarle de estas penitencias, le permitiría conservar sus fuerzas.
San Vicente era demasiado listo para dejarse coger por estos pretextos. 2.
Tiempo durante el que san Vicente fue miembro del consejo de conciencia. 3.
Jn 12, 25. 23
mos y esperar que Dios le conceda la gracia de vencer otras menores.
Si me cree usted, hará bien en dejar por algún tiempo los trabajos de la predicación, para que se restablezca su salud.
Todavía tiene que rendir muchos servicios a Dios y a su religión, que es una de las más santas y edificantes que hay en la iglesia de Jesucristo.
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