Carta · tomo IV

A BERNARDO CODOING, SUPERIOR DE RICHELIEU

24 de agosto de 1650

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
IV
Extensión
621 palabras
Página inicial
65 (PDF)
Ver tomo

1306 [1250,IV ,63-64] A BERNARDO CODOING, SUPERIOR DE RICHELIEU 24 de agosto de 1650 Me dice usted que uno de nuestros padres ha visitado él solo una parte del arciprestazgo por encargo del señor obispo de Poitiers, ya que no podía hacerlo el arcediano; y desea usted conocer mi opinión, en caso de que le suceda a usted más tarde algo parecido.

No tengo nada que decirle, sino que hay que obedecer a los señores obispos, pero no buscar esos empleos. ________ 3.

Esteban Gueffier, agente de negocios del gobierno francés en Roma desde el año 1632: murió en junio de 1660, a los 94 años de edad.

Carta 1306.

— Reg. 2, 182. 63

Tomo IV · página PDF 65

En lo que se refiere al señor Romillon, capellán de Champigny, como es una buena persona, en la que no ha habido nada reprensible hasta ahora, y que es bien querido por allí, no le gustaría mucho a la gente que se pusiera usted a buscar su salida de la capellanía o a desentenderse usted de la misma; esto parecería demasiado rigor y además sería demasiada desconsideración con la señora duquesa al urgirla para que hiciera una cosa o la otra.

Ya basta con que haya usted propuesto lo primero una o dos veces; ella está bien informada del mal comportamiento de esa persona, que probablemente no es tan mala como le han dicho a usted; los que le han hablado en contra suya quizás no tengan más fundamento que su propia disconformidad con su conducta o con sus opiniones.

Tampoco debe usted insistir en que los pobres se alojen fuera de la capellanía, ni impedir que se les obligue a residir allí, al menos a la mayoría, por tres o cuatro razones.

La primera es que el señor du Rivau no se lo concederá y sería una temeridad creer que va a poder usted con él.

¡Dios mío!

Tomo IV · página PDF 66

Padre, respete a ese buen señor y no haga nada, en las cosas que tengan algo que ver con él, sin su consentimiento.

En segundo lugar, aunque sus razones sean muy dignas de atención, también hay otras razones fuertes en contra.

¿Es que acaso sabe usted, padre, si al dejar a los pobres por acá y por allá, cada uno a lo suyo, no se destinarán con el tiempo las rentas a otros usos, unas veces para recompensar a los sirvientes, otras para atender a un amigo que ha recomendado a alguien, otras para obtener algún servicio o agradecimiento, o en otros abusos por el estilo, que harían que no fuesen ya los pobres quienes gozasen de esas pensiones, sino otras personas, que podrían vivir en otro sitio?

Mientras que no hay por qué temer estos inconvenientes si se obliga a los pobres a la residencia, pues solamente querrán acogerse a la capellanía aquellos que sean realmente pobres.

En tercer lugar, se debe respetar la intención de los fundadores: eran buenos príncipes, clarividentes, que no han ordenado nada sin conocimiento de causa.

En fin, la señora duquesa no quiere tolerar ningún cambio en este punto.

Tomo IV · página PDF 66

¿Qué es lo que tiene usted que hacer?

En cuanto a mí, le confieso que, si me hubieran pedido la opinión, habría seguido 64

Tomo IV · página PDF 66

la que usted combate; porque uno está seguro de que obra bien cuando sigue la intención de los fundadores, aunque parezca que es ventajoso obrar de otra manera.

Le suplico, padre, en nombre de Nuestro Señor, que sigamos así y esté seguro de que me alegraré mucho de que no hable más de ello; y todavía me alegraré más si en esto, como en todas las demás cosas, se muestra usted de acuerdo con el señor du Rivau.

Y si no puede usted decidirse a seguir siendo el responsable de esa capellanía debido al capellán, encárgueselo a otro de la compañía y déjele hacer.

Tomo IV · p. 65

Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.

Volver arriba ▶ VicenPlay