Carta · tomo IV
A UN OBISPO
10 de enero de 1623
1393 [1334,IV ,165-166] A UN OBISPO [Después de 1638] 1 ¡Ay, señor obispo!
¿Cómo se le ha ocurrido tratar de tantos asuntos tan importantes 2 con un pobre ignorante como yo, ________ Carta 1392.
— PÉMARTIN, o.c., II, 319, carta 780.
El original que tubo probablemente PÉMARTIN ante la vista se ha perdido.
Anteriormente a la edición de éste, el original había sido transcrito por J.
L.
A.
M.
LOCHET, Saint Vincent de Paul et ses institutions dans le Maine.
Angers 1859, 77-78.
Los Annales de la C.
M. (1951) 377-378 reproducen este texto con su ortografía.
Notemos de pasada que el texto de Pémartin es fiel; nos complacemos en reconocerlo en esta ocasión. 1.
Francisco Gorlidot nació en Charly (Aisne) el 10 de enero de 1623, entró en la congregación de la Misión el 3 de marzo de 1647, emitió los votos el 30 de septiembre de 1649 y fue ordenado sacerdote en 1650.
Carta 1393.
— A BELL Y, o.c., III, cap.
XI, sec.
IV , 140. 1.
Fecha de la fundación de la casa de Richelieu. 2. «Unos veinte asuntos y dificultades notables», dice A BELL Y 162
abominable delante de Dios y de los hombres, por los innumerables pecados de mi vida pasada y por tantas miserias, que me hacen indigno del honor que me hace usted y que ciertamente me obligarían a callarme, si no me ordenase usted hablar?
He aquí, pues, mis pobres pensamientos sobre los puntos que encierra su carta, y que le propongo con todo el respeto que le debo y con toda la sencillez de mi corazón.
La mejor manera de empezar es agradeciéndole a Dios todas las gracias que le ha concedido, rogándole que se glorifique él mismo por medio del mejor éxito de sus funciones, a las que usted se dedica con tanto celo y asiduidad que no hay más que pedir...
Creo que no le desagradará saber que su hermano, el señor abad, se ha ido a hacer unos días de ejercicios espirituales en nuestra casa de Richelieu.
El superior me ha dicho que ha edificado mucho a aquella pequeña comunidad por su devoción, su prudencia y su modestia, y que incluso ha hecho con tanto gusto los ejercicios que les ha prometido pasar con ellos las fiestas de Navidad.
Como sé muy bien, señor obispo, que no desea usted tanto como ver a sus parientes acercarse a Dios, he querido hacerle partícipe de esta alegría, que no ha sido pequeña para mí, al ver que al mismo tiempo que trabaja usted por servirle fielmente en su diócesis, él auxilia y perfecciona a los de su familia.
Tomo IV · página PDF 165Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.