Carta · tomo IV
A SOR JUANA LEPEINTRE, SUPERIORA DE NANTES
29 de noviembre de 1651
1492 [1428,IV ,279-280] A SOR JUANA LEPEINTRE, SUPERIORA DE NANTES 29 de noviembre de 1651 He leído su carta con un consuelo muy grande, como siempre que me viene alguna cosa de parte de usted.
Me parece que cada vez va dirigiendo usted las cosas mejor y consiguiendo efectos conformes con nuestros deseos.
Le pido a Nuestro Señor que sea él mismo nuestro agradecimiento y que le siga dando esa paz de que usted goza después de tantos disturbios y oleajes como han agitado a su pobre barquilla.
Hemos de amar mucho a Nuestro Señor y de este modo estar dispuestos a sufrir nuevas sacudidas y nuevas tempestades; hoy está el cielo claro, pero mañana estará lleno de tinieblas.
¿Qué hay que hacer?
Prepararse, como he dicho, para todo lo que pueda pasar; cuando sufrimos, esperar que Dios nos librará; cuando nos trate mansamente, hacer acopio de mansedumbre y de paciencia para emplear bien las penas que luego habrán de venir.
En fin, hermana, hay que entregarse a Dios en todas las ocasiones y desear que se cumpla su voluntad, conformándonos con ella tanto en las ocasiones duras como en las agradables, que se van siguiendo continuamente y que por eso mismo requieren de nosotros una disposición para todo y un desprendimiento absoluto de nosotros mismos.
¡Dios mío!, ¿quién nos lo concederá fuera de ti?
Te lo pedimos humildemente por tu Hijo Jesucristo.
¡Que Dios nos conceda la gracia de ser siempre fieles a sus luces y a nuestros humildes ejercicios!
Me encomiendo humildemente a sus oraciones. ________ Carta 1492.
— Ms. de la Cámara de diputados, 141. 270
Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.