Carta · tomo IV
A LAMBERTO AUX COUTEAUX, SUPERIOR DE VARSOVIA
21 de diciembre de 1651
1500 [1435,IV ,288-292] A LAMBERTO AUX COUTEAUX, SUPERIOR DE VARSOVIA París, 21 de diciembre de 1651 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
¡Mil y mil gracias sean dadas eternamente a su divina providencia por haberles conducido tan felizmente hasta Polonia junto a un rey y una reina tan piadosos!
¡Bendito sea Dios igualmente por la cariñosa acogida que les han dado Sus Majestades y por el celo que tienen por la salvación de sus súbditos, así como también por la parroquia que le han confiado al padre Desdames y por todas las ayudas que ustedes reciben para su nueva fundación!
Me siento indigno de agradecérselo a no ser con mis oraciones ante Dios, ¡que sea él mismo nuestra acción de gracias!
Puede usted imaginarse con qué corazón les ofrezco a Dios y cómo le haré ofrecer oraciones y sacrificios por toda la compañía por su conservación y prosperidad, según los deseos que usted me manifiesta.
Nos hemos sentido muy consolados con todas las cosas que nos dice usted; a mí me ha impresionado especialmente las atenciones con que el señor Fleury les ha recibido, informado y asistido, en lo cual tampoco ha ahorrado ningún esfuerzo el señor Drogo.
Le escribo unas palabras de gratitud al primero y se las escribiré en otra ocasión al segundo.
Si tuviera alguna ocasión de servirles, Dios sabe con cuánto gusto lo haría, puede usted darles todas las seguridades posibles y asegurarles nuestras oraciones ante Nuestro Señor, para que les dé a todos ustedes la plenitud de su espíritu a fin de cumplir perfectamente los designios que tiene sobre ustedes y sobre la compañía.
No le digo nada de lo que tiene usted que hacer! sino que confíe mucho en su bondad y que se conserve para su servicio, ya que está en medio de una mies inmensa y en un lugar en el que hay pocos obreros.
¡Que Dios conserve y bendiga a sus compañeros y los multiplique en abundancia para el servicio del estado eclesiástico y ________ Carta 1500.
— Publicada en Etudes Religieuses 8 (1875) 285, según el original, que estaba en Nancy. 278
del pueblo del campo, para que en uno y otro establezca su reino Jesucristo!
Confíe mucho en su providencia y prepárese para toda clase de acontecimientos, a fin de hacer un buen uso de los que resulten contrarios.
No dudo de que también padecerá contrariedades; si no, dudaría del éxito de la obra.
Si Dios no permite que pueda hacer usted poco ni mucho por los demás, hará usted bastante adorando sus órdenes y permaneciendo en paz.
Toda nuestra felicidad consiste en cumplir su voluntad, y la verdadera sabiduría está en no desear más que eso.
Dios quiere muchas veces establecer los bienes duraderos sobre el fundamento de la paciencia de quienes los emprenden; y por eso mismo los prueba de muchas maneras.
Ya sabe usted todo esto.
Pero he aquí algo que no sabe: que, gracias a Dios, no tenemos por aquí ninguna novedad.
Nuestras cosas de París y de otros sitios siguen adelante su marcha, tanto en su salud como en sus ejercicios.
Solamente la casa de Troyes se ha visto visitada por la enfermedad.
Todos han estado enfermos y casi al mismo tiempo.
El padre Ozenne sigue aún con fiebres cuartanas, y con él están también enfermos uno o dos.
A la casa de Saintes le ha caído también una buena parte en la aflicción común de la ciudad, motivada por la guerra civil.
Dios sigue bendiciendo a la de Génova; y nuestros padres de Roma se van a entregar a las misiones más de lo que habían hecho hasta ahora, lo cual me llena de consuelo.
Y ahora una noticia triste, si es que es verdad: se dice que Limerick ha sido ocupada por los parlamentarios y han hecho colgar al obispo y a unos treinta eclesiásticos, entre los que tenemos muchos motivos para temer que se encuentren los padres Brin y Barry 1.
Estamos esperando noticias más ciertas; en cualquier estado en que estén, los encomiendo a sus oraciones. ________ 1.
La ciudad de Limerick se había rendido a las tropas de Cromwell el 27 de octubre, después de un asedio de cinco meses y medio.
Ireton ordenó matar a Terencio Alberto O'Brien, obispo de Emly, a Wolf, religioso franciscano, al mayor general Purcell, a Barrow, miembro del consejo, y a Stretch, alcalde de la ciudad.
Los padres Brin y Barry lograron huir disfrazados.
Edmundo Dwyer, obispo de Limerick, escapó igualmente del acoso de los soldados y pudo refugiarse en Bélgica. 279
Tomo IV · página PDF 281Los de Berbería siguen haciendo bien.
El padre Le Vacher el joven 2 ha llegado a Argel.
El hermano Huguier, que está en Túnez, ha tenido que estar encadenado durante quince o veinte días y, para poder librarle, hay que pagar cerca de cuatrocientos escudos; ha sido por no haber guardado bien sus papeles, pues un esclavo le cogió una patente, como la que sirve de pasaporte a los que son liberados y regresan a sus países, creyendo que con ella podría salvarse; y por eso han cometido con él esta villanía.
Estamos ya al final de la ordenación y muy cerca de las fiestas de Navidad.
Le pido a Nuestro Señor que le conceda la gracia de sumergirse muy adentro en la práctica de las virtudes que brillaron en su santo nacimiento, que él sea más que nunca la vida de su vida y el vínculo de unión de su pequeña familia, a la que abrazo con cariño.
Todavía unas palabras: sigue aún la escasez en las fronteras y continúan allí nuestros obreros.
Me he olvidado de decirle al padre Alméras que le escriba; lo haré la próxima vez.
Es superior del seminario de San Carlos; llamamos así ahora al pequeño San Lázaro.
El padre Gilles está en Crécy de superior.
Le pido a Nuestro Señor que sea también él el superior en usted y por usted, que llene sus corazones de fe, de esperanza y de amor.
Soy en él, padre, su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Abrazo a los padres Desdames y Guillot 3 Y al hermano Casimiro 4, postrado en espíritu a sus pies. ________ 2.
Felipe Le Vacher. 3.
Nicolás Guillot, nacido en Auxerre el 6 de enero de 1627, entró en la congregación de la Misión el 12 de junio de 1648, emitió los votos el 11 de junio de 1651, fue ordenado sacerdote el 24 de diciembre de 1651.
Aunque no era más que un subdiácono, fue incorporado al primer grupo de misioneros enviados a Polonia.
Allí se entregó con celo a las obras de su vocación, pero la muerte de Lamberto aux Couteaux le llenó de desánimo y se volvió a Francia en mayo de 1654.
San Vicente le reprochó bondadosamente su falta, le invitó a arrepentirse y le hizo volver en el mes de julio.
No fue por mucho tiempo.
Las desgracias de Polonia, in280
¡Ay, padre!
¡Cuánto siento su ausencia!
Me parece que me he quedado sin el brazo derecho 5.
Ofrézcame muchas veces a Dios y póngame en sus manos.
Cuide de su salud.
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