Carta · tomo IV
A EMERANDO BAJOUE, SACERDOTE DE LA MISIÓN
10 de marzo de 1652
1533 [1467,IV ,332-334] A EMERANDO BAJOUE, SACERDOTE DE LA MISIÓN 10 de marzo de 1652 Padre: Hace ya unos quince días que recibí su cartita, que me dio gran alegría y me llenó al mismo tiempo de admiración, al ver que se encuentra usted bien en medio de tantos trabajos y de tanta importancia como los que lleva.
Necesariamente tiene que protegerle Dios, pues si no, ¿cómo se habría usted atrevido a ________ Carta 1532.
— Reg. 2, 151. 1.
Renato Luis de Fiquelmont, abad de Mouzon.
Carta 1533.
— P ÉMARTIN, o.c., II, 397, carta 850. 317
emprender esa misión tan grande de Villeneuve 1, con tan pocos obreros, e inmediatamente después de otras tres o cuatro?
Por todo ello, padre, y por las gracias que ha derramado por su medio a ese pobre pueblo, alabaré a su divina bondad y le pediré que saque de allí mucha gloria.
Entre tanta alegría no dejo tampoco de tener mucho miedo de que se cargue usted demasiado y acabe derrumbándose; por eso le ruego con toda la amplitud de mi corazón que cuide de su salud.
El padre Ducasse me ha escrito dos o tres veces desde Mont-de-Marsan, donde se encuentra, y por una de sus cartas hacía esperar que iría a ayudarle a salir de esa gran misión de Villeneuve.
No sé si lo habrá ya hecho y si la habrán concluido felizmente.
Procuraremos pagarle al señor párroco de San Luis su letra de cambio de 350 libras; nos costará algo pagarla, ya que las perturbaciones públicas nos han quitado ya más de 20.000 libras de renta, de forma que casi no nos queda más que lo de San Lázaro y lo de algunas fincas, que no es más que la sexta parte de lo que necesitamos para vivir.
Me dice usted que también ahí están temiendo perderlo todo.
¡Bendito sea Dios!
Le pido, sin embargo, que no lo permita o que nos dé la gracia de portarnos en nuestras necesidades como se portó Jesucristo en las suyas.
No tengo más noticias que darle.
Gracias a Dios, seguimos todos bien; la compañía sigue su ritmo aquí y en todas las demás casas, a no ser por Saintes y por donde ustedes están, por causa de las tropas, que lo desorganizan todo por donde pasan.
No dudo de que ustedes pedirán continuamente a Dios que remedie tantos males mediante la unión y la paz del reino.
La señorita Le Gras ha estado muy grave, aunque, gracias a Dios, ya se ha recuperado.
Dios sigue bendiciendo a su pequeña compañía.
El padre du Chesne tiene totalmente lleno a Bons-Enfants.
El seminario de San Carlos va bien bajo el padre Alméras, que se encuentra algo indispuesto.
Recibo con frecuencia noticias del padre Lamberto y de su pequeña tropa, que goza de salud, de paz y de esperanzas por trabajar con utilidad en Polonia. ________ 1.
Villeneuve-sur-Lot (Lot-et-Garonne). 318
Nuestros hombres de Berbería están bien; los de Italia tienen un gran número de misiones este año y Dios les está dando especiales bendiciones.
Le ruego que aumente las suyas sobre usted y sobre sus trabajos.
Soy en su amor...
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