Carta · tomo IV

A LAS HERMANAS DE VALPUISEAUX

23 de junio de 1652

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
IV
Extensión
704 palabras
Página inicial
384 (PDF)
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1580 [1512,IV ,408-410] A LAS HERMANAS DE VALPUISEAUX París, 23 de junio de 1652 Mis buenas hermanas: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

¡Bendito sea Dios de que estén ustedes de nuevo en casa 1 y que se hayan podido salvar de tantas penas y peligros!

Se ________ 8.

Véanse los Annales de la Compagnie du Saint-Sacrement, 128.

Carta 1580 (CF).

— Archivo de las Hijas de la Caridad, original. 1.

La aldea de Valpuisseaux, cerca de Etampes, había sufrido muchos saqueos por parte de los soldados y de los bandoleros.

Los habitantes habían huido a las ciudades, y las hermanas con ellos. 382

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lo agradezco de todo corazón.

Me he alegrado mucho de tener noticias de ustedes, aunque también he sentido mucho lo que me dicen de sus indisposiciones.

Me someto sin embargo a la voluntad de Dios, que sacará su gloria de sus enfermedades, lo mismo que hizo de su salud, en la que espero que las restablecerá pronto por su gracia y por el cambio de aires.

No puedo expresarles lo mucho que me alegra el saber que ya están libres de preocupaciones; es algo así como la alegría de que, después de muertas, hubieran resucitado.

He de confesar, hermanas, que han pasado ustedes muchos sufrimientos, pero también sé que serán ampliamente recompensadas; y no sólo será grande su recompensa por el daño que han sufrido, sino también por el bien que han hecho atendiendo a los enfermos y a los heridos en el hospital y por los buenos ejemplos que les han dado; por todo ello le pido a Dios que sea su consuelo y su recompensa.

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Me han dicho que hay muchos enfermos en Val de Puiseau y que en la actualidad ese lugar es el que necesita más ayuda; esto me hace redoblar mis oraciones a Dios, para que las ponga pronto en condiciones de ir a verlos y consolarlos; les ruego, hermanas, que hagan todo lo posible por ponerse bien.

La señorita Le Gras les manda para ello unos jarabes y medicinas, y yo le ruego a la pobre viuda del señor Pedro Charpentier que les proporcione todo el dinero que necesiten.

Les ruego que no reparen en nada para ponerse bien.

Les enviaríamos una hermana para ayudarles, si pudiéramos; pero ya saben ustedes lo difícil que están los caminos 2; por otro lado, las miserias son tan grandes en París que la señorita Le Gras no tiene gente suficiente para asistir a los enfermos y a los pobres refugiados en tantas partes como se las piden.

Les tienen que hacer la comida en gran número de parroquias; las hermanas de San Pablo 3 dan de comer todos los días a cerca de 8.000 pobres, tanto vergonzantes como refugiados, sin contar a los sesenta u ________ 2.

Los peligros no venían solamente de los bandoleros y de los soldados.

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Por los campos erraban también las bestias salvajes, que entraban incluso en las ciudades en busca de cadáveres.

En la Rélation del mes de agosto se refiere que en Etampes murieron tres mujeres devoradas por los lobos. 3.

Parroquia de París. 383

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ochenta enfermos que tienen que atender.

Nunca ha trabajado tanto su compañía como en esta ocasión, ni con tanta utilidad; espero que Dios la bendecirá mucho por ello.

Su buena madre 4 se encuentra mejor.

Vuelvo de nuevo, hermanas mías, a pedirles expresamente que se cuiden mucho para que recuperen pronto sus fuerzas perdidas; no tenga prisa en trabajar; antes es menester que se pongan del todo bien.

Ahora se encuentran ustedes en una especie de desierto, pues eso es lo que me parece el Val de Puiseaux; pero recuerden que también Nuestro Señor honró la soledad, pues quiso pasar algún tiempo en el desierto, como ustedes saben; pues bien, siempre es para nosotros una bendición encontrarnos en el estado por el que pasó Nuestro Señor y Maestro.

Les encomiendo a él muchas veces.

Sigan temiéndole y amándolo; ofrézcanIe sus molestias y sus pequeños servicios y no hagan nada más que para darle gusto a él; así es como irán creciendo en gracia y en virtud.

Pídanle por nosotros y por mí, que soy en su amor, mis buenas hermanas, su muy afectuoso servidor.

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V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: A las hermanas de la caridad, sirvientas de los pobres enfermos en Val de Puiseaux

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