Carta · tomo IV
A LA SEÑORITA DE LAMOIGNON
4 de agosto de 1652
1602 [1533,IV ,445-446] A LA SEÑORITA DE LAMOIGNON 4 de agosto de 1652 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Una de nuestras buenas damas de la Caridad me preguntó si la reina de Polonia había encomendado a las damas de la Caridad la distribución de las 12.000 libras que Su Majestad desea que se entreguen a los pobres de París y de sus alrededores; yo le dije que no.
Y como lo que dio lugar a que se corriera esta opinión fue que les había dicho a la compañía de dichas damas que Su Majestad me felicitó por haber asegurado a las damas que, si ellas querían adelantar 4.000 libras de esa suma de 12.000 para las necesidades que entonces urgían, ella seguramente les enviaría luego toda aquella cantidad, por eso, señorita, le suplico muy humildemente que corrija esta opinión de las damas, de que la reina les haya encomendado a ellas esta distribución, asegurándoles que yo no he dicho nada de eso, ni que... 1 ________ Carta 1602.
— Reg. 1, f.º 72 v.º, copia sacada del original manuscrito del santo.
Esta carta es la última del registro 1; continuaba en una hoja que se ha perdido. 1.
Al enviar estas 12.000 libras en el mes de abril, la reina de Polonia había expresado su deseo de que se encargaran de su distribución la señorita de Lamoignon y la madre Angélica Arnauld.
Esta última consultó a la reina el 16 de mayo sobre el empleo de este dinero ( Lettres, II, 115): «Se les podría prestar a algunos, decía, una cantidad que se daría luego a otros pobres, cuando tuvieran medios para pagarla.
También se me ocurre otra cosa, que sería comprar algunas vacas para dárselas en alquiler a los pobres; y cuando pudieran pagarlas, se pagaría esa cantidad a otros».
La reina respondió el 9 de junio que le agradaban estas ideas.
Por eso es fácil de comprender la extrañeza de la madre Angélica cuando supo en el mes de julio que la reina, en contra de sus primeras intenciones, confiaba solamente a las damas de la Caridad la distribución de las 12.000 libras.
Tomó la pluma para expresar su sorpresa a la señorita de Lamoignon.
Consultaron a san Vicente y es ésta su respuesta.
Es una pena que R.
A LLIER se haya aprovechado de este malentendido y de un error de fecha imputable a A.
F EILLET (o.c., 243) para lanzar algunas insinuaciones tan poco benévolas como gratuitas a propósito de las damas de la Caridad, del santo y del editor de sus cartas (La cabale des dévots, 85). 417
Tomo IV · p. 445Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.