Carta · tomo IV
A MARCOS COGLÉE, SUPERIOR DE SEDAN
11 de enero de 1653
1657 [1585,IV ,542-543] A MARCOS COGLÉE, SUPERIOR DE SEDAN París, 11 de enero de 1653 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Le renuevo una vez más la entrega de mi corazón en este nuevo año y le envío los dos breves que me pidió.
Siento mucho las calamidades que están pasando por esas fronteras y esa cantidad tan enorme de pobres que les agobian; por lo demás, no puedo menos de suplicar a Dios que les dé ánimos, como lo hago; porque eso de añadir algo más a las cien libras que se le dan todos los meses para ellos es algo en lo que no cabe esperar.
Sedán es el único lugar de la frontera en donde la Caridad de París sigue distribuyendo sus limosnas.
Se ha visto obligada a retirarlas de todos los demás sitios, para poder atender a las graves necesidades de esta diócesis, en la que los ejércitos han permanecido largo tiempo.
Si puede usted separar por las buenas a esas dos personas que viven como marido y mujer y que no lo son, sin tener que enviar a la mujer a París, será lo mejor que pueda hacer aconsejándole que se retire a otra parte, o bien al hombre que se aleje de ella, sin que esto sea demasiado público.
París es como el lugar en donde todo el mundo desemboca; ¡hay tantas pobres jóvenes y mujeres que no se sabe adónde retirarlas, expuestas al peligro del pecado y del hambre, que ellas creían que podrían evitar aquí!
Usted mismo tiene un ejemplo de ello en esa buena mujer convertida que nos recomendaron usted y el padre Dufour hace algún tiempo, y que ha costado mucho trabajo mantener.
El señor abad ha ido a Sanit-Méen.
Me habló de la cofradía de ustedes, pero en términos que me han dado la impresión de que ha cambiado su primera intención.
Le preocupan más ahora las miserias de su país.
Me parece que se quedará allí su dinero.
No me ha hablado claramente de lo que va a hacer; quizá es que todavía no ha tomado su última decisión. ________ Carta 1657 (CF).
— Archivo de Turín, original. 506
Si no le dije nada del padre R. 1 es porque usted sólo me habló a medias de él; dígame cuáles son sus defectos; y yo añadiría: sus deseos, si no hubiera demostrado a su vuelta que se ha corregido de ellos.
Le ruego que le diga al padre Dufour que se está disponiendo un barco para Madagascar y que convendrá que esté preparado para marcharse en el mes de marzo, que será cuando parta el barco 2; entretanto hágame saber si le será fácil encontrar pasaje o camino para venir a París con toda seguridad.
La tercera cosa que le pido que me indique es si tendrán ustedes bastante con cinco sacerdotes durante estos tiempos tan calamitosos.
No tenemos por aquí ninguna novedad.
Todos se encuentran bien, gracias a Dios.
Le ofrezco muchas veces a él con el mismo fin, y para que se digne santificarle cada vez más, a usted y a su comunidad, a la que saludo, siendo siempre su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Al pie de la primera página: Padre Coglée.
Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.