Carta · tomo IV
A TOMAS BERTHE
25 de abril de 1653
1682 [1610,IV ,577-580] A TOMAS BERTHE París, 25 de abril de 1653 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Doy gracias a Dios por su feliz llegada a Roma y le pido que le conserve allí de la misma manera que le ha conservado en la ida, y que bendiga sus trabajos, que son de los más importantes que se pueden realizar por la compañía, ya que se trata del robustecimiento de la misma 1.
Convendrá que empiece usted por hacer la visita a las siete iglesias 2 para pedirle a Dios el éxito de este asunto, y que consulte luego con alguna persona de experiencia en estas cosas que tenga habilidad para solucionarlas.
Creo que también convendrá que hable usted con monseñor Massari, que nos honra con su benevolencia, para que por su medio se ponga usted bajo la protección de la Sagrada Congregación 3 Y de esta forma les pueda usted explicar que nuestras tareas son tan diversas, tan fatigosas y tan amplias y que por eso pueden disipar, repugnar y exponer a tantos peligros a los que se dedican a ellos que resulta difícil su perseverancia si no hay en la compañía un vínculo que los retenga. ________ Carta 1682 (CF).
— Archivo de Turín, original. 1.
Mediante la aprobación de los votos. 2.
Visitar las siete basílicas. 3.
La congregación de Propaganda Fide, de la que era secretario monseñor Massari. 539
Pasaría con nosotros lo mismo que ha pasado con algunas otras congregaciones, en donde los sujetos no tenían ninguna obligación de obedecer y se iban cuando querían; y cuando el superior pensaba disponer de alguno de ellos para enviarlo lejos para la gloria de Dios, no podía hacerlo por no tener derecho a que lo obedecieran; de forma que, si los misioneros fueran libres de hacer o no hacer el bien que se les propone, de ir o de quedarse en donde les gusta y de dejarlo todo cuando se les ocurriese, sería casi imposible mantenernos y proseguir los bienes comenzados, sin poder emprender ninguno más, ya que muchos son tan ligeros que lo que hoy toman lo dejarán mañana.
Quizás la Sagrada Congregación debidamente informada de la necesidad de los votos por los inconvenientes que hay en no hacerlos, nos conceda la gracia de interceder ante el Papa para que nos conceda lo que le pedimos, ya que estamos especialmente dedicados a su servicio.
Sin embargo, deberá usted tener cuidado de no poner en duda, en los memoriales y súplicas que presente, el permiso que tenemos de hacer dichos votos, sino, suponiendo que estamos acostumbrados a hacerlos, indicar, como han hecho otras veces algunos sacerdotes de Roma que fueron erigidos en congregación y que hacían voto de estabilidad, que algunos, después de haber pasado con nosotros algún tiempo, se cansan y se dejan convencer por sus parientes para que salgan, o, con algún pretexto, se hacen dispensar de sus votos por el ordinario, abandonando así fácilmente su empresa, con lo que la congregación recibe un daño notable en sus empresas.
Por eso le suplicamos humildemente a nuestro Santo Padre que declare dichos votos imposibles de dispensar por cualquiera que no sea Su Santidad o el superior general de la compañía, prohibiendo a los señores obispos que en el futuro dispensen de ellos a ningún sujeto de la misma, y a los que los han hecho o los hicieren en adelante que recurran para ello a los obispos o a otras personas con facultad para dispensar de los votos 4.
Eso es lo que les concedieron a los sacerdotes de que le hablaba.
Ya buscaré la bula y se la enviaré.
Espero que, con la gracia de Dios, tenga usted este mismo éxito en sus gestiones.
Sé que ________ 4.
Estas palabras, desde «o a otras personas» son de mano del santo. 540
en Roma sienten cierta antipatía por el estado religioso y que la idea que tienen de que queremos pasar a ese estado será un obstáculo para nuestro proyecto; puede usted asegurarles de lo contrario, ya que nuestros votos son simples y no de religión, y que la regla que hicimos para ello, confirmada por el señor arzobispo según las facultades que le concedió la Santa Sede para aprobar nuestras reglas, dice expresamente que no pretendemos separarnos del clero ni entrar en el estado religioso 5.
Dígales usted que hemos perdido este año seis o siete personas de la compañía por la idea que les había dado un mal espíritu de que nuestros votos son nulos, mientras que perseveraron cuando los creían válidos; la verdad es que nuestra ligereza es grande cuando no tenemos ningún vínculo que nos retenga.
En cuanto a mí, no tendré nunca nada que me impida, con la gracia de Nuestro Señor, ser enteramente, como soy, su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión 6 Dirección: Al padre Berthe, sacerdote de la Misión, en Roma.
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