Carta · tomo V

A LAS HIJAS DE LA CARIDAD DE NANTES

16 de enero de 1625

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
V
Extensión
405 palabras
Página inicial
3
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1722 [1647,V ,3-4] A LAS HIJAS DE LA CARIDAD DE NANTES 1653 Mis queridas hermanas: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

Al enterarme de que una de las hermanas se ha marchado de su casa, me siento obligado a indicarles el dolor tan sensible que por ello siento.

Sin embargo, su mal ejemplo no tiene por ________ 5.

Estas palabras, desde la señora duquesa, son de mano del santo. 6.

Nicolás Duperroy, nacido en Maulévrier (Seine-Inférieure) el 16 de enero de 1625, entró en la congregación de la Misión el 13 de septiembre de 1651, fue ordenado sacerdote el 4 de abril de 1654 y emitió los votos el 13 de diciembre de 1663.

Fue maltratado por los suecos en la toma de Varsovia y dejado por muerto, sufrió dos veces la peste y padeció mucho tiempo de una caries dolorosa.

Renato Alméras lo nombró superior en 1670.

Su casa delegó en él para la asamblea general de 1673.

Volvió a Polonia y siguió gobernando la Misión hasta 1674.

A continuación perdemos sus huellas. 7.

Estas cuatro últimas palabras son de mano del santo.

Carta 1722.

— Manuscrito de la Cámara de diputados. 8

Tomo V · p. 3

qué desalentarles.

No hay ninguna congregación, por muy santa que sea, en donde no ocurran cosas semejantes; es lo mismo que le pasó también a Nuestro Señor.

Lo siguieron muchos millares de personas, que luego lo dejaron y lo abandonaron en la más estrecha necesidad.

No hay que maravillarse, por tanto, de que entre las hermanas haya algunas que pierdan los ánimos en medio de la tentación.

Nuestro Señor lo ha permitido entre ustedes para humillar a las demás; y lo mismo que los apóstoles, después de abandonar a Nuestro Señor y después de que uno de ellos lo vendió, se reunieron de nuevo para no separarse de corazón y de afecto, de modo que ni las amenazas ni la misma muerte pudieron romper aquella unión ni impedirles que predicasen la fe que les había enseñado su divino Maestro, también ustedes, hermanas mías, deberán aprovecharse de la separación de su hermana para unirse más estrechamente que nunca.

Tomo V · página PDF 9

Entretanto le pediré a Dios que sea él mismo el vínculo de sus almas; si así es, hijas mías, nada podrá romper esa unión, sus trabajos serán más ligeros, sus conversaciones más santas, sus actos y sus ejercicios más agradables a Dios y toda su santa compañía será un pequeño paraíso que derramará por dentro y por fuera un suave olor.

Me encomiendo a sus oraciones y soy...

Tomo V · página PDF 9

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