Carta · tomo V
A CARLOS OZENNE
11 de septiembre de 1654
1847 [1770,V ,179-181] A CARLOS OZENNE París, 11 de septiembre de 1654 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Sus queridas cartas me dan siempre motivos para dar gracias a Dios; lo hago esta vez a propósito de toda esa bondad incomparable que tienen con su pequeña familia el rey y la reina.
¡Cuánto le pido a Dios que santifique cada vez más a Sus Majestades y que bendiga su reino por amor a ellos!
Le pedimos incesantemente a Dios por esa intención.
¡Bendito sea Dios, padre, de que esa unión 1 vaya adelante por el celo y la prudente conducta del buen señor de Fleury!
Le suplico, padre, que le salude de mi parte y que le ofrezca una vez más mi respeto y obediencia. ________ Carta 1846 — Carpeta del hermano Luis Robineau, 154.
Carta 1847 (CF).
— Archivo de Polonia, original. 1.
La unión de la parroquia de Santa Cruz. 166
Nada le digo del padre Zelazewski, a no ser que lo encomiendo a Nuestro Señor de todo corazón; me alegraré de saber cómo ha recibido la carta que le escribí.
Ya le dije que estamos buscando una oportunidad para enviar dos hijas de la Caridad.
Nos han hablado de una que no acaba de gustarme, ya que se trata de un hugonote que va para allá.
Le ruego, padre, que asegure a la reina que no perderemos ni un solo momento para hacerlo.
Creo que ya habrán llegado el padre Guillot y los demás hermanos; le pido que los abrace de mi parte.
Nuestros astrólogos de por aquí aseguran al público que no hay nada que temer por el eclipse.
He visto al señor Cassandieux 2, que es uno de los más sabios y experimentados de estos tiempos, y que se ríe de todos esos temores apoyando su opinión en razones muy sólidas, como entre otras, la de que necesariamente tiene lugar un eclipse de sol cada seis meses, bien en nuestro hemisferio o bien en el otro, debido al encuentro entre el sol y la luna en la línea elíptica, y que, si el eclipse tuviera esa malicia que usted me señala debido a los malos efectos con que nos amenaza, veríamos con más frecuencia aparecer el hambre, la peste y las otras plagas de Dios sobre la tierra.
Tomo V · página PDF 167Dice también que, si la privación de la luz del sol debida a la interposición de la luna entre nosotros y el sol produjera ese mal efecto por causa de la suspensión de las benignas influencias del sol sobre la tierra, entonces se seguiría que la privación de la luz de ese mismo sol durante la noche produciría efectos más malignos todavía, dado que esa privación dura más tiempo y que el cuerpo de la tierra es casi un tercio más espeso que el de la luna; se seguiría además que ese eclipse que se realiza por la noche sería más peligroso que el que tendrá lugar el doce de agosto de este año; y deduce de todo esto con razón que no hay por qué temer este eclipse.
En efecto, me parece que los sabios entendidos en astronomía no muestran ninguna preocupación, y mucho menos aquellos que están instruidos en ________ 2.
El canónigo Pedro Gassendi, astrónomo célebre y autor de numerosas obras, nació en Champtercier, cerca de Digne, el 22 de enero de 1592 y murió en París el 24 de octubre de 1655.
Experimentador hábil y observador sagaz, verificó los descubrimientos de los demás y coordinó los hechos ya adquiridos; no se le debe ningún descubrimiento importante. 167
Tomo V · página PDF 167la escuela de Jesucristo y que saben que el hombre inteligente dominabitur astris.
Esto es, padre, todo lo que puedo decirle por ahora, a no ser que el hermano Ducournau sigue aún en peligro y que Dios ha dispuesto del padre Ponchin, sacerdote de este seminario.
Encomiendo a ambos a sus oraciones y soy, en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre Ozenne, superior de la Misión de Varsovia.
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