Carta · tomo V
A LUIS DE CHANDENIER
27 de abril de 1655
1948 [1866,V ,365-367] A LUIS DE CHANDENIER París, 27 de abril de 1655 Señor: Le envío finalmente el breve y las cartas para Roma que tanto deseaba usted para quedar libre de compromisos, todo ello en la forma debida 1.
Me he tomado el honor de escribirle para decirle que me mandó llamar el señor cardenal 2 y que, al ir a verle, no sabía si me haría el honor de hablarme de un obispado para usted; no ha sido así.
Si Su Eminencia lo hubiera hecho, le habría dicho lo que usted me indicó; pero no ha sido necesario.
La cosa transcurrió bien, gracias a Dios.
Parece ser que la razón por la que me ordenó llamar fue para demostrarme su benevolencia, después de la orden que el rey le había dado a nuestros misioneros franceses de Roma de volverse a Francia, por ________ Carta 1947 — COLLET, o.c., t.
II, 480.
Carta 1948 (CA).
— Archivo de la Misión original. 1.
San Vicente piensa probablemente en la resignación de la abadía de SaintPourçain en favor de la congregación de la Misión. 2.
El cardenal Mazarino. 344
haber recibido en su casa al señor cardenal de Retz, de forma que ahora sólo quedan en nuestra casa de Roma cuatro sacerdotes misioneros italianos; pero ha querido la bondad del rey permitirnos que mandemos allá al padre Jolly, que partirá dentro de dos horas.
Si desea usted emplearlo en su servicio, Dios sabe con cuánto interés lo hará.
Me hablan con frecuencia de obispados para usted; pero a todos los que me lo dicen les hablo de las dificultades que usted pone para ello, ya que no le parece claro que sea ésta su vocación.
Y la verdad es que todos quedan muy edificados de ello, excepto uno 3, que no puede comprender que no desee hablar usted de Dié, en el Delfinado 4.
No he podido tener el honor de ver a su señora hermana 5; le confieso que no he ido a verla, por no tener ninguna noticia agradable que darle sobre su hermano.
Las de Santa María 6 se encuentran bien, gracias a Dios.
Nuestra pobre familia sigue como siempre.
Tenemos aquí ahora al padre Berthe.
Dios ha dispuesto del padre Thibault, superior de Saint-Méen.
Era una de las personas que predicaba con más fruto, según dice el señor obispo de Saint-Malo.
Nos cuentan maravillas de todas sus demás virtudes.
El padre Le Blanc, irlandés, a quien habíamos enviado a las islas Hébridas ha sido cogido prisionero en Escocia junto con un jesuita y otro sacerdote; si Dios no pone remedio, están en grave peligro de verse ahorcados pronto por su religión.
Hemos visto al señor de Flogni, que nos ha alegrado mucho con el relato de todos sus trabajos y de los del señor de l’Aumône 7, por lo que doy gracias a Dios, rogándole que purifique las almas de todos ustedes, y por medio de ustedes las de los pueblos que les están confiados.
La marcha del padre Jolly me obliga a concluir, renovándole una vez más el ofrecimiento de mi obediencia perpetua, ________ 3.
¿No hablará el santo de sí mismo? 4.
Dié, en el Delfinado, era la sede de un obispado unido desde hacía tiempo a la diócesis de Valence.
Se trataba de devolverle su completa individualidad, como se hizo en 1687. 5.
María de Chandenier. 6.
María, Enriqueta y Catalina de Chandenier, religiosas de la Visitación, hermanas de Luis de Chandenier. 7.
Claudio de Chandenier, abad de Aumône. 345
lo mismo que al señor de l’ Aumône.
Le suplico que lo acepte y que pida a Dios misericordia para el pecador más abominable y detestable de todo el mundo 8, que es su muy humilde y obediente servidor.
VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Al pie de la primera página: Para el señor abad de Chandenier.
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