Carta · tomo V
A SANTIAGO CHIROYE, SUPERIOR DE LUÇON
1 de agosto de 1655
1980 [1896,V ,401-402] A SANTIAGO CHIROYE, SUPERIOR DE LUÇON 1 de agosto de 1655 Bien, padre; puesto que reconoce usted mismo que lo mejor para la compañía es no tener parroquias, ya que va contra nuestra práctica que los particulares las tengan, ¿por qué no hace lo que tantas veces le he dicho que haga y pone la que usted tiene en manos del señor obispo?
La razón de conciencia que usted me opone es un escrúpulo sin fundamento alguno; pues, aunque pudiera ser que el señor obispo concediera ese beneficio a una persona mala, como no creo que lo haga, ¿quién le ha dicho que sería usted responsable de ello ante Dios?
No puede ser; al contrario, sí que lo sería si usted lo resignara en alguna persona que no cumpliera con su deber.
Entonces sería usted culpable de esa mala elección, y quizás de las faltas que él cometiera, aparte que es de justicia que entregue usted una parroquia que no puede llevar en manos de la persona que se la dio, sobre todo cuando puede hacerse esto sin peligro alguno, como en este caso, ya que no tiene usted ninguna base para juzgar mal de su obispo ni para afirmar sin temeridad que dará un mal pastor a esa parroquia, si usted mismo no lo busca; especialmente cuando no sabe usted ciertamente cómo lo haría esa persona.
Si no se engañó el señor obispo al elegirle a usted, tiene que creer que tampoco se engañará en la elección que haga de otro.
Por todo esto, padre, ________ 1.
Véase la carta 1983.
Carta 1980.
— Reg. 2, 162. 384
le ruego que entregue lo antes posible pura y simplemente esa parroquia al señor obispo, para que él provea en la persona que juzgue capaz de ello.
Tomo V · p. 402Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.