Carta · tomo V

A JUAN MARTIN

26 de noviembre de 1655

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
V
Extensión
891 palabras
Página inicial
446 (PDF)
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2049 [1965,V ,471-474] A JUAN MARTIN París, 26 de noviembre de 1655 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

Recibí su primera carta de Turín, agradeciendo a Dios el consuelo que nos daba por haberlos conducido felizmente hasta ________ 3.

Julio César Bergera (16431660). 4.

El cardenal Durazzo.

Carta 2049 (CF).

— Archivo de Turín, original. 446

Tomo V · página PDF 446

allí y por el amable recibimiento que les han hecho su bienhechor, el señor arzobispo y el señor nuncio.

Les doy las gracias a todos ellos con todo mi corazón.

Dios ha querido anticiparse con esas gracias para disponerle a usted a otras mayores; y esa acogida tan amable por parte de los hombres es un efecto de las muchas esperanzas que tienen sobre la compañía.

Espero que se entregarán plenamente a Dios para corresponder debidamente a estos designios.

Comprendo perfectamente que tendrían ustedes necesidad de otro sacerdote que hablase italiano, en lugar del padre Juan Bautista 1 que por razones importantes no podrá ir a trabajar con ustedes; fue eso lo que nos obligó a mandarle al padre Deheaume, que partió de Lión para Turín el día 18 de este mes.

No sabría decirle qué es lo que deberán hacer ustedes, a no ser que convendría empezar por una pequeña misión que no necesitase mucho aparato; pero para eso, padre, es menester que tengan un gran amor a la humildad.

Podría tener usted los actos de la mañana, y el padre Ennery el catecismo.

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Quizás le parezca molesto empezar de esta manera tan pobre, pues para poder obtener la estima de todos quizás crea usted necesario darse a conocer con una misión entera y espléndida, que hiciera ver los grandes frutos del espíritu de la compañía.

¡Que Dios nos guarde de acoger esos deseos!

Lo que conviene a nuestra pobreza y al espíritu del cristianismo es huir de esas ostentaciones para ocultarnos, buscando el desprecio y la confusión lo mismo que hizo Nuestro Señor; y entonces, teniendo ese parecido con él, él trabajará con ustedes.

El difunto señor obispo de Ginebra lo entendía muy bien todo esto.

La primera vez que predicó en París, en el último viaje que hizo, acudieron a su sermón de todas las partes de la ciudad; estaba allí la corte y todo lo que parecía ser un auditorio digno de tan célebre predicador.

Todos esperaban un discurso según la fuerza de su genio, con el que acostumbraba arrebatar a todo el mundo; pero ¿ qué es lo que hizo aquel gran hombre de Dios?

Narró simplemente la vida de san Martín, con el propósito de confundirse ante tantas personas ilus________ 1.

Juan Bautista Taone. 447

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tres, que habrían hecho vibrar el corazón de cualquier otro 2.

El fue el primero en aprovecharse de su predicación mediante aquel acto heroico de humildad.

Poco después nos lo contaba él mismo a la señora Chantal y a mí, diciéndonos: "¡Qué bien he humillado a nuestras hermanas 3, que se esperaban que iba a decir maravillas en tan buena compañía! 4.

Había una de ellas (se refería a una señorita postulante que luego fue religiosa) que decía mientras predicaba: ¡Vaya bribón y patán!

¡Qué manera tan rústica de predicar!

¡No tenía por qué venir de tan lejos para decirnos lo que está diciendo y probar la paciencia de tanta gente! ».

Así es, padre, cómo los santos reprimían a la naturaleza, que le gusta el boato y la reputación.

Y así es como tenemos que obrar nosotros, prefiriendo las ocupaciones bajas a las espléndidas, la humillación al honor.

Espero ciertamente que pondrá usted los fundamentos de esta santa práctica junto con los de la fundación, para lograr que el edificio se construya sobre roca y no sobre arenas movedizas.

El señor marqués entenderá muy bien esta forma de proceder.

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Por aquí no tenemos más novedad que la llegada de los padres Guillot, Durand, Eveillard y Simon, que vuelven de Polonia.

Han dejado allí al padre Ozenne con la reina en Silesia y a los padres Desdames y Duperroy en Varsovia, en donde siguen en pie, a pesar de que los suecos se han hecho los amos de todo. ________ 2.

El sermón tenía lugar el 11 de noviembre de 1618 en la iglesia del Oratorio en presencia del rey, dos reinas, varios obispos y la nobleza de la capital.

La turba era tan compacta que san Francisco de Sales tuvo que entrar por una ventana, ayudándose de una escalera.

El exordio fue magnífico.

Fue después del Ave María cuando el orador tuvo la idea de humillarse (H.

DE MAUPAS DU TOUR, La Vie du Vénérable Serviteur de Dieu, François de Sales.

Paris 1657, 370). 3.

Es posible que a san Vicente le fallara la memoria, pues el primer monasterio de la Visitación se fundó en París cinco o seis meses más tarde; quizás pensaba en las hermanas de los monasterios de la provincia, que debieron sentirse humilladas al saber que su fundador había decepcionado al auditorio. 4.

Primera redacción: «en tan buena compañía.

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Fijaos, decían algunos, cómo predica ese patán; otros pensaban otra cosa y todos se extrañaron de aquella sencillez en la predicación». 448

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Haga el favor de escribirme de cómo van las cosas por allí y cuide mucho de su salud.

La mía empieza a restablecerse y ya comienzo a levantarme.

Abrazo a su pequeña y querida familia con todo el afecto de mi corazón y soy, padre, en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde servidor.

V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre Martin, sacerdote de la Misión, en Turín.

Tomo V · p. 474

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