Carta · tomo V

A MARCOS COGLÉE

12 de abril de 1656

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
V
Extensión
824 palabras
Página inicial
590
Ver tomo

2130 [2046,V ,590-593] A MARCOS COGLÉE París, 12 de abril de 1656 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

El señor Florent nos está urgiendo que enviemos dinero para comprar libros a estos pobres niños que van a la escuela; le ruego que le dé para ello uno o dos escudos mensuales durante tres o cuatro meses, sacándolos del dinero que las damas le envían para los pobres.

Espero que a ellas les parecerá bien este pequeño gasto, ya que esos niños son realmente pobres y no podrían estudiar sin ello.

En cuanto a nosotros, lo somos tanto que no podemos darles esa limosna.

También me parece, padre, que no es muy oportuno continuar así, ya que ordinariamente le sirve muy poco a los jóvenes empezar a estudiar latín, cuando no tienen medios para progresar en su estudio, tal como sucede cuando sus padres no pueden darles lo necesario para ello, a no ser que se trate de algún muchacho muy inteligente que, demostrando su valía por los progresos que realice, ofrezca motivos a alguna persona caritativa para ayudarle en sus estudios.

Fuera de esos casos, la mayor parte se quedan a mitad del camino.

Tomo V · p. 590

Más vale que empiecen oportunamente a aprender algún oficio y es eso lo que tiene usted que procurar con esos pobres niños de Sedán, haciendo que sus padres los pongan de aprendices en algún oficio, o bien pidiéndole a Dios que inspire a las damas católicas de esa ciudad la forma de poder hacer como las de Reims, que han organizado un gran número de obras buenas y que se reúnen todas las semanas para ver qué es lo que pueden hacer y buscar los medios oportunos para ello.

Así es como se han encargado de los pobres niños, y con tanta bendición que en menos de ocho meses han colocado en algún oficio a ochenta muchachos, sin hablar de las niñas, para muchas de las cuales han buscado también algún acomodo.

Si estudiara usted la manera de convencer a esos paisanos para que hicieran lo mismo, habría que esperar de la bondad de Dios el mismo resultado. ________ Carta 2130 (CF).

— Archivo de Turín, original. 561

Tomo V · p. 590

Me han dicho una cosa que me ha sorprendido un poco y que me ha afligido mucho más de cuanto podría expresarle, que es que han estado deliberando ustedes si era oportuno que alguno de la compañía fuera a comer a la ciudad, y que la mayor parte se han decidido a favor de ello, por lo que han introducido esta costumbre.

Le ruego, padre, que no tome a mal que le diga que ha hecho usted mal en someter a votación una cosa que sabe usted muy bien que está en contra de nuestras costumbres.

Y como un superior particular no puede hacer ninguna innovación en su familia más que con permiso del general, tampoco puede hacerlo dicha familia, aun cuando todas las personas se pongan de acuerdo en ello.

Son tantos los inconvenientes que surgen cuando se obra de otro modo, que esto nos obliga a tener la mano firme en estas ocasiones.

Tomo V · página PDF 562

Esos banquetes se celebran con mucha frecuencia en Polonia y nuestros padres se vieron obligados al principio a asistir a algunos para no condenar de antemano una costumbre tan arraigada; pero, como el uso fácilmente degenera en abuso, también a ellos nos hemos visto obligados a prohibirles absolutamente que coman fuera de casa.

Hágales saber a los suyos que les hago esta misma prohibición, que espero sabrán aceptar todos ustedes, de forma que en adelante no se vea a ningún misionero ir a comer o a beber a la ciudad, en ningún sitio y bajo ningún pretexto que sea.

Otra razón por la que no debería usted haber sometido a deliberación este asunto es que las cosas de gobierno deben tratarse en particular entre usted y sus asistentes, sin exponerlos a los diversos pareceres de la comunidad.

Y si usted fuera de parecer contrario al de sus asistentes en las dificultades que les propone, esto no le obliga a seguir sus consejos, aunque sí a escribirme sobre ello, cuando se trate de algo importante.

Tomo V · página PDF 562

Y supongo que esas propuestas no son en contra de nuestras reglas y de nuestras prácticas, ya que si lo son deberá dirigirse usted solamente a mí.

Le pido a Nuestro Señor que tenga a bien informarle plenamente de sus deseos en todas las dudas en que pueda usted encontrarse, no dudando del interés que tiene usted en cumplirlos.

Le ruego que le pida esta misma gracia para mí y el espíritu eclesiásticos para nuestros ordenandos. 562

Tomo V · página PDF 562

Saludo a su pequeña comunidad a los pies de la cruz de Nuestro Señor, en cuyo espíritu espero que les encuentre a todos la presente y en donde me encontrará también usted a mí, que soy en el amor de ese mismo Señor crucificado 1 su muy humilde servidor.

VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre Coglée, superior de los sacerdotes de la Misión en Sedán.

Tomo V · p. 593

Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.

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