Carta · tomo V
A DONATO CRUOL Y
22 de abril de 1656
2137 [2053,V ,599-602] A DONATO CRUOL Y París, 22 de abril de 1656 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He recibido dos cartas suyas y las he leído con gran alegría.
También hemos recibido al hermano Labat 1, que ha llegado felizmente.
En la suya del día 6 me pregunta usted si conviene arreglarse por las buenas con el señor Supligeau, encargado del almacén de sal, a propósito de las 300 libras que les debe.
Le respondo que sí convendrá hacerlo, pues más ________ Carta 2137 (CF).
— Archivo de Turín, original. 1.
Juan Labat, hermano coadjutor, nació en la diócesis de Bazas en 1617, entró en la congregación de la Misión el 23 de septiembre de 1642, hizo los votos en Le Mans en 1645. 568
vale acabar con sus diferencias por este camino que apelando a un proceso, si es que puede hacerse.
En la del día 19 me dice usted que el padre Duval le aconseja que pida usted la entrega del prado que les había dejado en renta el señor Laigneau, por no haberles pagado dicha renta.
Pues bien, si esa falta de pago es un motivo suficiente para que tengan ustedes derecho a exigir la entrega, me parece bien; pero aconséjense ustedes debidamente antes de dar ningún paso, no sea que se comprometan indebidamente, ya que ciertamente tropezarán ustedes con alguna resistencia.
No sé si me escribió usted o si me he enterado por otro sitio de que, cuando el señor Marchand no pudo pagarles el resto de la pensión que les debía, estuvieron ustedes pensando en apelar a la justicia para pedir su condenación.
Si todavía siguen ustedes en estos enredos, les ruego que no sigan adelante; procuren sacar amigablemente lo que puedan, pero no se metan en juicios.
Me parece bien que reciban ustedes a ese joven sastre que desea entrar en la compañía 2, con tal que le juzguen ustedes apto y con buenas intenciones.
Pero en cuanto a las reglas, no estamos aún en disposición de enviarlas; estamos trabajando en ellas, pues ha habido algunas que nos obligan a retocarlas; apenas estén como es debido, será usted uno de los primeros en recibirlas.
Me apena lo que me dice usted del padre Olivier 3; espero sin embargo que será una persona buena y obediente como usted dice, y que se corregirá de sus faltas, sobre todo si le amonesta usted cordial y familiarmente, no sólo de que tenga un poco más de sentido común, sino también de que no critique tanto lo que se dice, que no hable demasiado en las conversaciones, que sea más recatado con los externos, etcétera.
Pero todo esto hay que decírselo con humildad, con mansedumbre y con paciencia.
Si cree usted que tiene bastante capacidad para confesar, puede usted utilizarlo en las confesiones, después de haberle dado los avisos convenientes con el espí________ 2.
Probablemente Guillermo Lebrun; nació el 16 de noviembre de 1633 en la diócesis de Le Mans, entró en la congregación de la Misión en Le Mans el 4 de julio de 1656, hizo los votos el 6 de octubre de 1658 3.
Este nombre no figura en el catálogo del personal. 569
Tomo V · página PDF 569ritu que acabo de decirle, que es el espíritu de Nuestro Señor, sin el cual haría más mal que bien.
Ya le escribiré en otra ocasión sobre lo que tiene que hacer con el hermano Le Roy 4.
En cuanto al hermano Edmundo5, ha habido motivos para negarle la absolución y habrá que hacerlo así mientras siga en su desobediencia.
¿Puede acaso tolerarse que un espíritu rebelde se niegue a aceptar la verdadera obediencia?
Le ruego que le quite los oficios que desempeña y que no le dé ningún empleo 6.
Quizás, al verse en ese estado, reconozca su falta, ya que tendrá más tiempo para pensar en sí mismo.
Y veremos qué efecto le produce todo esto, antes de llegar a otros remedios más serios 7.
Soy, padre, su muy humilde servidor.
VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre Cruoly, superior de los sacerdotes de la Misión de Le Mans.
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