Carta · tomo V
A LUIS SERRE, SUPERIOR DE SAINT-MÉEN
14 de junio de 1656
2164 [2080,V ,631-632] A LUIS SERRE, SUPERIOR DE SAINT-MÉEN 14 de junio de 1656 Doy gracias a Dios por todas las bendiciones que concede a sus trabajos en esa parroquia de Evignac 1, y le ruego que sus frutos sean eternos.
En cuanto a las jóvenes que quieren entregarse a Dios para los ejercicios de la Caridad, serán bienvenidas; la señorita Le Gras las recibirá de buena gana a ellas y a todas las que tengan, junto con este deseo, fama de llevar buena vida, disposiciones de cuerpo y de espíritu, y que sean robustas.
Le envío la copia de un memorial que he enviado ya a otras casas con esta finalidad.
El señor obispo de Saint-Malo 2 concede un insigne favor a las pobres hijas de la Caridad, al querer darles ocupación en su ciudad.
Como tiene sobre nosotros un poder soberano, lo mismo que sobre ellas, procuraremos proporcionarle algunas, cuando nos sea posible.
De momento, es imposible hacerlo, ya que la señorita Le Gras no tiene gente preparada y no les puede ofrecer más a otras muchas personas que se lo llevan pidiendo hace mucho tiempo.
El señor obispo de Cahors 3, que pidió algunas para un hospital que ha fundado para los pobres huérfanos, nos está urgiendo por medio del señor obispo de Sarlat 4, que se encuentra aquí, y que nos urge a que le enviemos algunas cuanto antes.
También nos las ha pedido el señor obispo de Agde 5 para esta ciudad y para Pézenas 6; y hace ya dos años que el señor abad Ciron, que es intendente de los asuntos del hospital de Toulouse, nos urge para que le mandemos algunas.
También las quiere el señor obispo de Angers 7 para un nuevo hospital de su ciudad 8, pues ya hay algunas en el antiguo, de forma que no sabemos qué ________ Carta 2164.
— PÉMARTIN, o.c., t.
III, 290, carta 1245. 1.
O más probablemente Epiniac, ciudad del distrito de Saint-Malo. 2.
Fernando de Neufville (16461657). 3.
Alano de Solminihac. 4.
Nicolás Sevin. 5.
Francisco Fouquet. 6.
En el distrito de l’ Hérault. 7.
Enrique Arnauld. 8.
El hospital llamado de los «enfermés». 596
hacer para atender a todas estas peticiones.
Espero que dicho señor obispo de Saint-Malo tendrá la bondad de darnos un poco de tiempo para poder obedecer a sus órdenes.
Me dice usted que el señor obispo de Saint-Malo se ha quejado suavemente de que habíamos recibido en nuestra compañía a algunos de sus diocesanos.
No por eso hemos de dejar de recibir a los que se presenten, si los juzga usted idóneos y debidamente dispuestos.
¿No le parece razonable que la compañía, que le ha proporcionado sacerdotes para su seminario y para las misiones, tome algunos de su diócesis, lo mismo que de las demás, cuando Dios los envía?
Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.