Carta · tomo VI
A LUIS DE CHANDENIER
21 de julio de 1656
2191 [2105,VI,32-35] A LUIS DE CHANDENIER París, 21 de julio de 1656 Señor: El señor abad de Lavieuville 1 me ha enviado la carta adjunta, para que se la envíe; esto me ofrece la ocasión de dar gracias a Dios, como lo hago, por las bendiciones que da a todas sus empresas.
El señor primer presidente de Dijon 2 me ha hecho el honor de hablarme de la generosidad y de la verdadera prudencia con que usted procedió en aquella asamblea, de forma que él opina que, si todos los prelados actuasen como usted, con tanta firmeza, rectitud y acierto, las cosas irían mejor de lo que van.
No sé cómo se habrá portado usted.
Pero la verdad es que él está tan edificado que no cree que los más grandes siervos de Dios y padres de los pueblos hayan podido guardar una conducta mejor que la de usted.
Dios sabe cuánto me ha alegrado oírle y con qué corazón he dado gracias a su divina bondad por todas las gracias que le ha concedido.
Hemos hecho finalmente todo lo que nos había ordenado usted.
Se ha tomado posesión de Saint-Pourçain en presencia de su secretario, el señor Guérin; el respeto que todos sienten por usted y por su señor hermano 3 ha hecho que todo haya transcurrido con tranquilidad.
Es una nueva obligación que tenemos para con usted y que, junto con todas las demás, forman un caudal de gratitud en mi alma tan grande y tan firme que, aunque estuviera incesantemente ocupado en decírselo, no podría ________ Carta 2191 (CF).— El original pertenece a las Hijas de la Caridad del hospital de Aumale. 1.
Carlos Francisco de Lavieuville; fue consagrado obispo de Rennes en 1660. 2.
Luis Laisné. 3.
Claudio de Chandenier, abad de Moutiers-Saint-Jean 36
nunca expresárselo debidamente; solamente Dios podría dárselo a conocer.
Espero que así lo hará más pronto o más tarde, ya que las palabras son demasiado débiles y tengo miedo de importunarle utilizando vanamente las mías a este propósito.
La señorita de Chandenier parece tener los mismos sentimientos de gratitud y de afecto para con usted y para con el señor de Moutiers-Saint-Jean, después de cuanto ustedes le han dicho; esto me confirma en la esperanza de que podrá ser una buena intermediaria en la unión de toda su familia.
No sabemos todavía cuál ha sido el resultado del sitio de Varsovia, en donde sabe usted que han quedado dos sacerdotes. de nuestra miseria 4, uno de ellos gravemente enfermo 5.
Acabamos de enterarnos por una carta de su compañero que con el ruido de los cañones Dios le ha devuelto la salud.
Me parece, señor, que tuve ya ocasión de notificarle la muerte del Padre Mousnier, que estaba en Madagascar.
Le envío una pequeña relación del Padre Bourdaise, que no vale la pena que se moleste usted en leerla, ya que se resiente demasiado de la simplicidad de un pobre misionero.
De todas formas, es un buen sacerdote, que sabe más hacer que decir.
Habíamos enviado al Padre Brin a visitar a nuestros hermanos de Escocia y de las islas Hébridas, pero se ha visto obligado a volverse desde Londres, ya que el milord protestante le ha negado el pasaporte y el embajador de Francia, a quien había sido recomendado, le ha aconsejado que no siga adelante, a pesar de que iba vestido de gentilhombre.
Hay contagio en Roma y en otros muchos lugares de Italia; ésta ha sido la causa de que no hayamos recibido ninguna carta por el correo ordinario.
Tenemos aquí al padre del Padre Alméras, que se ha retirado a la edad de 81 años para servir entre nosotros a Dios el resto de sus días.
Desde hace diez años nos pedía con frecuencia que lo admitiésemos, aunque yo intentaba disuadirle de ello. ________ 4.
Término dictado a san Vicente por su humildad para designar a la congregación de la Misión. 5.
Guillermo Desdames. 37
Le pido a Nuestro Señor que le conserve para el bien de su iglesia.
Soy en su amor su muy humilde y obediente servidor.
VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Le suplico, señor, que me perdone por no haberle escrito de mi mano; me lo ha impedido hacerlo el extraordinario quehacer que tengo.
Renuevo una vez más el ofrecimiento de mi obediencia perpetua al señor abad de Saint-Jean.
El Padre Maillard 6 aguarda órdenes sobre el empleo que ha de dar a las 500 libras que le ha enviado usted 7.
Al pie de la primera página: Al señor abad de Chandenier.
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