Carta · tomo VI
A JUAN MARTIN, SUPERIOR DE TURIN
20 de octubre de 1656
2249 [2159,VI,111-113] A JUAN MARTIN, SUPERIOR DE TURIN París, 20 de octubre de 1656 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Su carta del día 30 de septiembre, que recibí hace sólo dos días, ha disminuido en parte la preocupación que empezábamos a tener por no recibir noticias suyas.
¡Bendito sea Dios por haber preservado a Turín de la peste!
De Génova me dicen que están haciendo allí algunos progresos.
No sé si habrá retrasado su viaje el Padre Ennery por causa del peligro, pues me dice usted que partió el 27 de septiembre para ir allá, pero el Padre Blatiron me comunica que no había llegado aún el 4 de octubre.
Ya le comuniqué que el padre de Musy salió el 10 de este mes para dirigirse a Turín.
Se encuentra actualmente en Lión y podrá estar en Turín cuando reciba usted la presente.
Es un verdadero misionero, al que sólo le falta la lengua del país para poder ayudarle debidamente.
Espero que la aprenderá pronto y que, en cuanto al otro sacerdote que usted pide, se contentará con el Padre Vicente Greco, que está en Génova y del que ya le he hablado en otras ocasiones; en ese caso, no tiene usted más que pedirle al Padre Blatiron que se lo envíe.
Le doy gracias a Dios por ese desprecio que da de usted mismo y de su cargo de superior.
Espero que se servirá de ello para afianzar bien sobre ese fundamento el edificio de su obra y que usted se esforzará en trabajar por su parte a pesar de esos sentimientos de flaqueza, ya que Nuestro Señor tiene suficiente fuerza por usted y por él, con tal que usted confíe en su ayuda.
Le ruego que entregue la adjunta al señor de Cauly; es una respuesta a la carta que me envió por medio de su hermano, que está en el seminario de Bons-Enfants desde hace cuatro o cinco días.
Le pido a Nuestro Señor que bendiga ]os trabajos que van a emprender ustedes por su gloria y la salvación de los pueblos.
Por aquí no tenemos ninguna novedad, sino que nuestra ________ Carta 2249 (CF).
— Archivo de Turín, original. 108
gente se va a dispersar por todas partes para procurar hacer algún servicio a Dios.
Ya se han marchado una docena, y los otros están esperando.
Además, han partido dos buenos misioneros para Madagascar, a saber, los padres Boussordec y Herbron, con el hermano Cristóbal.
Los de Polonia han recibido malos tratos; cuando los suecos tomaron Varsovia, se pusieron a saquearlo todo y no les dejaron absolutamente nada a los padres Desdames y Duperroy, salvo la libertad para que se marcharan.
He sabido sin embargo que se han quedado allí, ya que el propio enemigo ha abandonado la plaza para ir contra los moscovitas, que han atacado a Suecia.
Saludo muy cordialmente a su familia y soy, en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión El padre de Musy es un hombre de Dios; nos ha predicado aquí tres o cuatro veces, como lo hacen los demás padres, los alumnos y algunos seminaristas, pero con tanta gracia dentro de su sencillez y una forma de predicar amable y devota que todos han reconocido que era Nuestro Señor el que nos predicaba por su boca, y que se manifiesta una bendición especial de Dios en los que predican sencilla y devotamente como él.
Le ruego que no le manifieste a él ni a ningún otro esto que acabo de decirle 1.
Dirección: Al Padre Martín.
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