Carta · tomo VI
A CARLOS OZENNE
19 de enero de 1657
2285 [2192,VI,162-163] A CARLOS OZENNE París, 19 de enero de 1657 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Recibí su carta del 27 de noviembre.
Le agradezco mucho las buenas noticias que en ella me da 1 y doy gracias a Dios por la situación en que están ahora las cosas, especialmente por haber cesado la peste en Varsovia y porque nuestros queridos hermanos se han visto socorridos con la ayuda del señor Fleury y los cuidados de usted.
¡Quiera su divina bondad conservarles y bendecirles, y a usted juntamente con ellos.
El lugar y la situación en que usted se encuentra están probando sin duda su paciencia; por eso necesita usted fortaleza ________ Carta 2285 (CF).
— Archivo de Cracovia, original. 1.
Con el apoyo de Austria, el rey de Polonia logró recobrar Cracovia a finales de 1656. 154
para conservarse en paz.
Le compadezco mucho y le encomiendo con frecuencia a Nuestro Señor de una forma especial para que, conformando su voluntad a la de Dios en todos los acontecimientos de la vida, él cumpla en usted sus designios y le haga participar cada vez más de su espíritu y de sus inspiraciones.
No dejamos de rezar a Dios por el rey, por la reina y por el cumplimiento de sus justos deseos.
El señor Sergent, que está actualmente en Polonia, me pidió cuando estaba aquí que escribiera a Roma para saber qué bienes ha dejado el señor Quarre, que ha muerto de peste, y cuál había sido su última voluntad sobre ellos.
Me ha contestado el Padre Jolly y le envío un extracto de su carta, para que haga usted el favor de entregárselo a dicho señor Sergent.
Si recibo más noticias de este asunto, se las enviaré a usted para que haga lo mismo.
Me parece que ya le dije que uno de nuestros padres italianos, el Padre Lucas, que se había expuesto voluntariamente y por obediencia al servicio de los apestados, se ha ido a Dios a los tres días de haber caído enfermo del mismo mal y después de haber pasado otros trece sirviendo a los demás enfermos con mucho celo y un gran coraje.
Le pido que dé gracias a Dios por las que le concedió y por haber honrado a la compañía con semejante misionero, que ha dado su vida por el prójimo y ha hecho de este modo el acto más grande de caridad que se puede hacer.
Todos los demás de nuestras casas de Roma y de Génova han querido hacer lo mismo, pero les he rogado que aguarden, o bien a la necesidad o bien a una orden para hacerlo.
Es éste un nuevo motivo para bendecir a Dios por haber puesto entre nosotros almas totalmente desprendidas de la tierra y dispuestas consumirse por su Maestro.
Le encomiendo la del difunto y la mía en sus oraciones.
Por aquí no tenemos nada nuevo.
Soy en Nuestro Señor su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Ozenne, sacerdote de la Misión, en Glogau. 155
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