Carta · tomo VI
A JUAN MARTIN
16 de febrero de 1657
2301 [2207,VI,181-183] A JUAN MARTIN París, 16 de febrero de 1657 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Después de haber estado largo tiempo esperando carta suya, nos ha llegado finalmente una, con fecha del 3 de este mes, que nos ha alegrado mucho, tanto por la salud que Dios le da como por los bienes que acaba de hacer.
Se lo agradezco con toda mi alma a su divina bondad y haré que le dé gracias toda la compañía.
Ciertamente, tenemos muchos motivos para hacerlo así por haberle sostenido bajo el peso de una misión tan grande y tan larga, capaz de acabar con usted, y por haber bendecido sus trabajos con un éxito tan agradable a sus ojos y tan útil al pobre pueblo.
¡Quiera su Majestad infinita robustecerle cada vez más y sacar gloria de sus esfuerzos y trabajos!
Pero lo que más admiro a propósito de su carta es la gran bondad de Dios en la que les muestra incesantemente el señor marqués, su fundador, y de la que somos tan indignos; pues nos parece tan inmensa que nos quita las esperanzas de poder agradecérsela alguna vez, y mucho menos merecerla.
¡Dios mío!
¡qué bien nos hace ver ese siervo suyo, con ese interés tan caritativo que tiene por su fundación, la amabilidad de su corazón y la misericordia que Dios tiene con nosotros!
¡Quiera Nuestro Señor ser él mismo su recompensa y darle la plenitud de su espíritu a ese buen señor, con una larga y abundante salud, para el aumento de su gloria y bien de la iglesia!
Es todo lo que podemos hacer en reconocimiento de las obligaciones que tenemos con él y de los bienes que le procura, a propósito de los cuales no sé decir otra cosa sino que tenemos que someternos a lo que Dios y nuestro Santo Padre el papa ordenen por medio de las disposiciones del señor marqués, que se muestra tan paternal con nosotros.
Con esto, Padre, hemos de procurar obtener de Dios la gracia de corresponder a su espera con la práctica de las virtudes y la fidelidad a nuestros ejercicios.
Muéstrele los sentimientos de respeto, de gratitud y de obedien________ Carta 2301 (CF)._ Archivo de Turín, original. 174
cia de nuestra pequeña compañía, y especialmente los míos, que no se pueden expresar.
Es verdad que todavía no hemos hecho salir a nadie de aquí para que acuda en su ayuda; pero le escribí a Roma, hace más de un mes, que le enviaran un sacerdote italiano, que podrá ayudarles en cuanto llegue, en lugar del francés que no podría serle útil durante algún tiempo por no saber hablar la lengua.
El Padre Jolly me ha hablado muy bien de su piedad y de su capacidad; y como ya ha cesado la enfermedad en Roma, o está a punto de cesar, me dice que podrá enviárselo por Milán; espero que llegará pronto.
Se llama el Padre de Martinis, al que quizás conozca usted.
Por aquí no tenemos ninguna novedad más que la ordenación presente y algunas misiones que se están haciendo.
Lo encomiendo todo a sus oraciones y abrazo en espíritu a su pequeña familia, pidiendo a Dios su bendición sobre ella.
Soy en su amor su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Martín, superior de los sacerdotes de la Misión de Turín.
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