Carta · tomo VI
A JUAN MARTIN
28 de abril de 1657
2350 [2255,VI,286-288] A JUAN MARTIN París, 28 de abril de 1657 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Su carta del 12 de este mes me ha dado una gran alegría, al ver cómo ha trabajado usted toda la cuaresma y que ahora ________ 1.
El secretario se olvidó de indicar el día.
Carta 2349.
— Lettres choisies du Bienheureux Vincent de Paul , carta 110. (Archivos de las hijas de la Caridad).
Carta 2350 (CF).
— Archivo de Turín, original. 277
está ya hablando de ir a empezar otra misión; esto es una señal de la presencia de Dios en usted y de la fuerza de su gracia, que le impide sucumbir bajo el peso de tantas fatigas.
¡Quiera Dios, Padre, mantener este celo en la compañía y robustecerle cada vez más, para que, como un árbol de vida, produzca siempre frutos de duración eterna!
Ha hecho usted bien quedándose a descansar en un sitio tan bueno como ése en donde ha estado trabajando; pero habría sido mejor que se hubiera tomado un descanso más largo.
Es justo que sea su señor fundador el primero a quien ustedes sirvan y que sean sus tierras las primeras en sentir los efectos de su caridad por medio del trabajo de ustedes.
Me alegra mucho saber que el señor arzobispo 1 haya comprendido que esto es más razonable que trabajar en su diócesis.
Como hay tiempo para todo, podrá ir usted otro año a los lugares que él le indique.
Le toca a usted actuar de tal manera que esos dos buenos señores no tengan motivos para quejarse de lo poco ni de lo mucho, procurando no hacer nada con uno que pueda disgustar al otro.
Le dije ya que había mandado al Padre Jolly que le enviara al Padre Pesnelle o al Padre Baliano; ya verá cómo le ayudan, pues son los dos buenos obreros.
También le hemos enviado un joven, llamado Demortier; para cuando reciba usted la presente habrá llegado ya a Turín o estará a punto de hacerlo, a no ser que sobrevenga algún contratiempo.
Como es inteligente, aprenderá pronto la lengua y podrá dirigir con utilidad el catecismo, como lo ha hecho por aquí; es una persona en la que tengo esperanzas.
Me apena mucho ese poco afecto que demuestran sus gentes por el italiano.
Le enviaremos pronto un visitador que, con la ayuda de Dios, les convencerá de que no hablen en francés.
En fin, Padre, espero que Nuestro Señor, que tiene designios especiales sobre usted y sobre su fundación, atenderá a todas sus necesidades.
Hay que aguardar a que llegue su hora con paciencia y pedirle que dé a conocer su santa voluntad a nuestro Santo Padre el Papa sobre el asunto que se está gestionando en Roma, para que lo termine para su mayor gloria. ________ 1.
Julio César Bergera (1643-1660). 278
Dios se ha llevado a nuestro buen hermano Jourdain después de una larga enfermedad, que ha sabido aprovechar muy bien para prepararse a una buena muerte, de forma que ha terminado felizmente su carrera.
Hay motivos para esperar que está ya en la presencia de Dios.
No dejo de encomendarle a sus oraciones y a las de su comunidad.
No dudo que ofrecerán ustedes por él los sufragios que acostumbramos ofrecer a Dios por nuestros difuntos.
El Padre Alméras ha salido hoy para Bourbon, adonde ha ido a tomar aguas.
Soy en Nuestro Señor su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Martín, superior de los sacerdotes de la Misión de Turín.
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