Carta · tomo VI

A NICOLAS DUPORT, SACERDOTE DE LA MISIÓN, EN GENOVA

27 de julio de 1657

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
VI
Extensión
563 palabras
Página inicial
373
Ver tomo

2417 [2321,VI,373-375] A NICOLAS DUPORT, SACERDOTE DE LA MISIÓN, EN GENOVA París, 27 de julio de 1657 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

No podemos hacer otra cosa más que rezar y gemir delante de Dios a la vista de esa noticia tan triste que nos da usted.

Es preciso que Dios esté muy irritado para desolar a una ciudad tan grande y tan católica como la de Génova hasta el punto que sus adorables designios lo han permitido, a pesar de las oraciones y obras buenas que se hacen para aplacar su justicia ¡Sea siempre bendito su santo nombre!

¡Que él nos disponga a todos los acontecimientos de esta vida para merecer su misericordia en la otra!

En cuanto a usted, Padre, tiene motivos para esperar esa misericordia, debido a la que está dispuesto a ________ 2.

Francisco Malier du Houssaye (1641-1678). 3.

ABELL Yhabla de esta misión en su vida de san Vicente, 1.

II, cap.

I, sec.

II, art. 7, 47.

Carta 2417.

— Archivo de la Misión, copia del siglo XVII o XVIII. 353

Tomo VI · p. 373

ejercer con los apestados y la que, gracias a Dios, practica continuamente con toda clase de personas.

Me alegra mucho ese consuelo que ha dado usted al señor obispo al ofrecérsele para las necesidades espirituales de los enfermos, cuando crea conveniente utilizarle en ellas; pero me alegra más todavía la bondad que él ha manifestado atendiendo a las razones que le han presentado para reservarle para una de las tres ocasiones que usted indica 1 y la entera confianza que demuestra tener en su pobre Misión.

Le confieso que me ha impresionado mucho y que deseo grandemente que quiera Dios hacernos dignos de responder a su caridad y a sus esperanzas.

Es en lo que procuré insistir hace unos días cuando le hablé a la compañía y le leí su carta, animándola al mismo tiempo a pedir insistentemente a Dios por la conservación de Su Eminencia y el descanso del alma de su hermano, nuestro bienhechor, así como también la gracia de preservar a toda esa familia del azote y finalmente que librara de él a la ciudad.

Estos son actualmente los motivos más ordinarios de nuestras plegarias, así como también las causas de nuestros temores.

Tomo VI · página PDF 354

Pues bien, ya que ha manifestado usted sus santas intenciones a ese grande y santo prelado, no le insista más en este punto, sino quédese en paz, aguardando la hora que Dios y Su Eminencia crean conveniente para ejercer su caridad.

Y no hablo solamente de usted en particular, sino de toda la casa en general.

Haga el favor de decirle al hermano Rivet que le he pedido a los hermanos una comunión por él y que les he rogado a los padres que se acuerden de él en sus santos sacrificios, a fin de que Dios quiera devolverle la salud o que le aumente la fuerza de su gracia para usar bien del estado en que se encuentra.

Saludo a toda su pequeña comunidad y soy de usted y de ella, en el amor de Nuestro Señor, el más humilde y devoto servidor.

V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión ________ 1.

Una nota añadida al final de la carta nos indica cuáles eran estas tres ocasiones: «1. para los pobres del campo, si el contagio se extiende hasta ellos; 2. para la ciudad, cuando falten sacerdotes y religiosos; tercer lugar, para asistirle en su propia persona, si el mal les ataca» 354

Tomo VI · página PDF 354

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